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Nochevieja de palillos y uvas

Alumnos chinos de Deusto celebran su fin de año - Una treintena de jóvenes del país asiático cursan estudios en la universidad privada

A las cuatro y media de la tarde de ayer, platos repletos de raviolis rellenos de carne y verduras descansaban en una mesa de un aula de la Universidad de Deusto. En tono a ella, decenas de estudiantes de casi todos los rincones del mundo compartían mantel. No era una fiesta al uso, sino la celebración de la Nochevieja china. Varios carteles en las paredes advertían de la llegada del año nuevo en distintos idiomas. Una treintena de jóvenes chinos cursan este año estudios en alguna de las facultades de la universidad privada bilbaína.

Xiaoging Jiang —Jimena, según su tarjeta de presentación—, una joven de 23 años natural de Pekín y estudiante de un master de Proyectos de Ocio, era una de las organizadoras de la fiesta, que buscaba "presentar la cultura china" al resto de estudiantes. Para facilitar la tarea, hubo actividades aptas para todos, aunque de dificultad variable. La carrera de relevos con palillos fue uno de los reclamos más exitosos. Un grupo de asistentes debía pasarse entre sí uvas —en honor a la Nochevieja española— usando los utensilios de madera hasta sumar el máximo número posible de unidades en un recipiente.

Este semestre 200 extranjeros cursan alguna titulación en las facultades
Es la primera vez que se organiza esta fiesta, que aspira a tener más ediciones

Mientras una chica entonaba Jazmín a la armónica, Yan Luo y Yijia Sun enseñaban a los asistentes a escribir sus nombres en chino y a dibujar los caracteres antiguos, pictogramas que contienen el significado de palabras o frases enteras.

Una serie de ilustraciones detallaba los pasos ineludibles para entrar con buen pie en el año nuevo chino, cuya fecha de celebración varía de un año a otro en función de su calendario lunar, explica Jiang. Tras dejar atrás el año del Tigre se ha entrado en el del Conejo, que será "suave", según Jiang. Lo primero, antes incluso de adornar la casa con los deng long —farolillos— es barrer el polvo. Solo después se puede cenar, tirar petardos y recibir visitas. Ataviadas con los tradicionales vestidos qipao, las estudiantes chinas —algunas cursan Derecho y otras maestrías como la dedicada a la cultura europea o la de enseñanza de español— se mostraban encantadas de vivir en Bilbao.

La mayoría de ellas ha vivido en ciudades como Salamanca y Palencia, pero Sun, nacida en Shanghai hace 21 años, opina que la capital vizcaína es un lugar "moderno" donde hay "mucho ambiente y vida cultural". Las diferencias entre ambos países resultan evidentes, pero lo que más llama la atención de Sun es que los españoles son "más abiertos y directos" al hablar de lo que no le gusta.

El programa Erasmus Mundus, operativo este año para los chinos por primera vez, ha permitido que el número de alumnos del país asiático aumente considerablemente con respecto al curso anterior. En total, los estudiantes extranjeros rondan los 200 este semestre en Deusto. "Aprender español está en auge en China porque es uno de los idiomas más hablados del mundo", cuenta Sun.

Algunos aspiran a trabajar en España, mientras otros prefieren volver a China. Esta primera celebración de la Nochevieja dará paso a más fiestas tradicionales, como la Media Luna, que recuerda a los familiares que están fuera de casa con una tarta de yema.

Varias estudiantes celebran la Nochevieja china en un aula del edificio central de la Universidad de Deusto.
Varias estudiantes celebran la Nochevieja china en un aula del edificio central de la Universidad de Deusto.SANTOS CIRILO

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