Condenado un anestesista que se fue sin avisar de una operación

El paciente fue intervenido por una fractura maxilar y está en estado vegetativo

Un anestesista sevillano ha sido condenado a un año de cárcel y a pagar 481.000 euros de indemnización a un paciente que se encuentra en estado vegetativo debido a un paro cardíaco que sufrió en el quirófano cuando el acusado se había ausentado "sin causa que lo justifique".

La sentencia del juzgado penal explica que el paciente A.G.C., de 52 años, sufrió un accidente fortuito en su domicilio de Beas (Huelva) con fractura de maxilar, por lo que fue desviado al hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

La intervención quirúrgica se llevó a cabo el 19 de julio de 2007 y en el transcurso de la misma el acusado J.M.R. se ausentó del quirófano "sin causa que lo justificase, sin avisar a los otros profesionales ni a otro anestesista que le sustituyera en el control permanente del paciente", según la sentencia.

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El enfermo sufrió entonces una parada cardiorrespiratoria de entre cinco y diez minutos de la que se percataron los demás médicos cuando saltó la alarma del monitor cardíaco, aparato que "debía estar vigilando el acusado".

Todos los presentes se movilizaron para localizar al acusado por móvil y para recabar la ayuda de algún otro anestesista procedente de otro quirófano o de un intensivista, mientras el cirujano presente iniciaba maniobras de reanimación.

Precisa la sentencia que con las llamadas acudieron cuatro o seis anestesistas y tres intensivistas, que realizaron las intervenciones necesarias para recuperar el pulso y respiración del paciente, y no fue hasta que éste salió de la crisis cuando el anestesista acusado regresó a su puesto.

Como consecuencia de la falta de atención durante los minutos que duró la parada, el paciente ha quedado en estado vegetativo con lesiones cerebrales "muy graves e irreversibles" que le obligan a ser totalmente dependiente de terceras personas para cualquier acto de la vida diaria.

El perjudicado, tras permanecer 69 días hospitalizado, fue trasladado a su domicilio donde quedará "de por vida en la situación descrita", según el fallo.

El juicio por estos hechos no llegó a celebrarse porque el acusado, ahora jubilado, aceptó un año de cárcel por un delito de lesiones por imprudencia, que incluye otro año de inhabilitación para ejercer la medicina y el pago de 481.000 euros de indemnización al lesionado, han informado a Efe fuentes del caso.

Del pago de esa cantidad será responsable civil subsidiario el Servicio Andaluz de Salus (SAS) como titular del hospital Virgen del Rocío.

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