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Suecia aprueba retirar la moratoria nuclear

La reforma gubernamental establece que nuevos reactores reemplazarán a los existentes, habrá un máximo de 10 y los nuevos serán construidos sin subsidios públicos

Por estrecho margen (174 votos a favor y 172 en contra) el Parlamento sueco ha dado por concluida la moratoria nuclear vigente en el país desde el referéndum de 1980. La reforma impulsada por el Gobierno de centroderecha del primer ministro Fredik Reinfeldt establece que nuevos reactores nucleares reemplazarán a los ya existentes, que Suecia seguirá teniendo un máximo de 10 reactores y que los nuevos serán construidos sin los subsidios del erario público. La decisión es de calado, pues Suecia ha estado en la primera fila de la lucha antinuclear.

El referéndum de 1980 establecía que el país nórdico debería abandonar progresivamente la energía nuclear, retirando los reactores cuando estos cumplan su ciclo de vida. Así es como las autoridades, preocupadas por la seguridad, después del accidente de Chernóbil, procedieron a cerrar la central Barsebäk, en el sur del país. El primer reactor dejó de funcionar en 1998 y el segundo en 2001. Suecia cuenta con 10 reactores que producen el 42% de la electricidad generada en el país.

La opinión pública ha experimentado un cambio en sus percepciones y el partido nuclear ha ido ganando posiciones. Las últimas encuestan dan empate entre los dos campos. El Gobierno insiste en que la energía nuclear es una alternativa en la lucha por el cambio climático debido a sus bajas tasas de emisión de CO2. Según Jesper Liveröd, responsable de energía de Greenpeace, "la energía nuclear no puede ser presentada como energía verde, pues la actividad minera en torno al uranio es muy dañina y además están los residuos nucleares que representan una amenaza mortal durante 100.000 años".

"Suecia representa un escenario fantástico para las energías renovables. Tenemos las condiciones para la bioenergía, para la energía eólica y el conocimiento de una tecnología que puede ser aplicada a las renovables. Con la actual reforma, el Gobierno apuesta por una alternativa errónea", afirma Liveröd. Suecia se ha fijado como objetivo tener un sector energético eficiente y sostenible que para 2050 esté completamente libre de emisiones de gases tipo invernadero.

Conforme envejece el parque nuclear mundial -construido principalmente en los setenta y ochenta- muchos países retoman sus programas nucleares. EE UU, Italia o Finlandia tienen planes para construir centrales, aunque los retrasos y los sobrecostes lastran el sector. La opción más extendida es alargar la vida de las centrales hasta los 60 años, como ha anunciado la alemana Angela Merkel que, a cambio, impondrá un nuevo impuesto a estas centrales.

La vicepresidenta Elena Salgado descartó ayer en Telecinco una medida así: "No estamos en ese momento". El Gobierno cerrará Garoña en 2013 (con 42 años) pero no debe decidir sobre ninguna más antes de 10 años.