Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El mosquito tigre pica en 120 municipios catalanes

La primera plaga se detectó en Sant Cugat del Vallès en 2004

Llegó de Asia y ya se encuentra en 120 municipios catalanes, 33 más que el año pasado. El mosquito tigre (Aedes albopictus), está en expansión según revela un estudio de la Consejería de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat.

El estudio, el quinto que se elabora desde la detección del mosquito por primera vez en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) en 2004, significa que la expansión ha ido en aumento, y que en los dos últimos años el insecto colonizó 65 nuevas localidades.

Por comarcas, se sumaron a la lista municipios del Alt Empordà, Baix Empordà y Anoia, mientras salió fuera el Segrià. El estudio incorporó también la información obtenida por el Consejo Comarcal del Baix Llobregat y por el de la Bahía de Roses y Baix Ter (Girona).

Los nuevos municipios donde se detectó su presencia son Vilafranca del Penedès, Sant Llorenç d'Hortons, Olesa de Bonesvalls, Sant Sadurní d'Anoia, Subirats, Piera, Masquefa, Castellbell i el Vilar, Manresa, Sant Fruitós de Bages, Canyelles, Arenys de Munt, Cabrera, Alella, Vilassar de Mar, Mataró, Creixell, Roda de Barà, Rellinars, Matadepera, Sant Llorenç Savall, Parets del Vallès, Santa Eulàlia de Ronçana, Vilanova del Vallès, La Garriga, Montornès, Santa Maria de Martorelles, Montmeló, Lliçà de Vall, Caldes de Montbui, Vallromanes, L'Escala y Platja d'Aro.

La Consejería recordó que el momento de máxima expansión se registra alrededor de septiembre, cuando la rápida proliferación del mosquito -que completa su ciclo vital en solo 10 días- llega a su punto álgido tras semanas de unas temperaturas que le son propicias. Medio Ambiente señaló asimismo que para frenar su proliferación lo más efectivo es evitar la puesta de huevos y el crecimiento de las larvas acuáticas, algo que solo se consigue eliminando los puntos de agua donde crecen, habitualmente acumulaciones de agua en recipientes que se dejan a la intemperie.

El mosquito tigre tiene una autonomía de vuelo de 400 metros, normalmente solo pasa de los 150, por lo que lo lógico es encontrarlos cerca de su punto de cría -si bien se ha demostrado que algunos ejemplares lograron trasladarse a zonas lejanas utilizando vehículos particulares-.

Desde la detección de la primera colonia en la Península Ibérica, el insecto se expandió año tras año a los 11 municipios en 2005, 27 en 2006, 55 en 2007, y 87 en 2008 hasta llegar a los 120 actuales. El mosquito tigre se distingue del común por tener sus patas rayadas con franjas de color blanco y, a pesar de que no actúa como portador de enfermedades, produce picaduras más dolorosas y duraderas. Además, a diferencia del mosquito común, vuela y ataca a sus víctimas durante todo el día y por la noche se refugia en la vegetación.