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Las acciones de BP caen en Wall Street

Las participaciones de la petrolera moderan sus pérdidas al cierre y retroceden un 3,8%.- El consejero delegado de la compañía viaja a Washington para encargarse de la crisis.- La empresa señala que gasta seis millones de dólares diarios en combartir la mancha

Las acciones de BP en Wall Street moderaron sus pérdidas de esta mañana y han terminado la sesión con un retroceso de 3,8%, tras garantizar su compromiso de hacerse cargo de los daños ocasionados por la mancha del vertido de crudo en el golfo de México. Esta mañana, las participaciones de la compañía, que ya había sufrido descensos en los parqués desde que comenzó la crisis ecológica, han registrado un importante varapalo, al caer un 8,51%.

Los títulos de BP (que cotiza en Nueva York en un título físico que respalda el depósito en un banco estadounidense de acciones de compañías cuyas sociedades fueron constituidas fuera de aquel país) se cotizaban durante los primeros compases del parqué a 47,71dólares, 4,44 dólares menos que al cierre de la sesión del viernes. Pero han cerrado la jornada en torno a los 50 dólares.

En el escenario del desastre, en Venice, en la costa de Luisiana, ayer el presidente estadounidense, Barack Obama, ya dejó claro que BP tendría que hacer frente a la factura ocasionada por el siniestro. Algo a lo que, de momento, no se ha opuesto la compañía. Para tranquilizar a los estadounidenses y a los mercados el consejero delegado de BP, Tony Hayward, ha viajado hoy a Washington, donde pretende reforzar el mensaje de que BP va a "asumir la responsabilidad por el derrame" haciéndose cargo de los daños causados por el vertido y limpiando la mancha de crudo, según un comunicado emitido en Londres. Hayward se reunirá con autoridades del Gobierno Federal y con líderes del Congreso.

"Absolutamente pagaremos por la operación de limpieza; no hay duda de eso. Es nuestra responsabilidad y la aceptamos plenamente", ha insistido el consejero delegado en una entrevista en la cadena de radio pública NPR, tras llegar a Estados Unidos.

Hasta ahora, los esfuerzos para sellar el pozo y controlar el derrame de petróleo tras la explosión de la plataforma el pasado 20 de abril no han tenido éxito. La plataforma está a 1.500 metros de profundidad. Según BP, la empresa está gastando unos seis millones de dólares a diario para responder a los esfuerzos de limpieza, cifra que no incluirá la factura por el despliegue de la Guardia Nacional y de equipos de expertos de la Agencia para la Protección Ambiental.

200 kilómetros de largo

La línea costera desde Luisiana a Florida está amenazada por el derrame, cuyo tamaño estimado es de unos 200 kilómetros de largo por 100 a 112 de ancho. Y sigue creciendo. Muchas de las comunidades en el camino de la mancha de crudo son las mismas que fueron devastadas por el huracán Katrina en 2005 y ante el que la Administración republicana de George W. Bush tuvo una pésima respuesta que lastró aún más su mandato. La alarma de una marea negra cubriendo las costas se desató unos días después de que el pasado 20 de abril, una plataforma petrolífera gestionada por BP sufriera una explosión.

La plataforma se hundió dos días después, y el pozo submarino del que extraía el petróleo expulsa al mar desde entonces, según los últimos cálculos, el equivalente a 5.000 barriles de crudo al día.

En la ruta de la extensa mancha de crudo se encuentran grandes canales de navegación, áreas de pesca claves, refugios de flora y fauna, además de populares playas. Hasta ahora, las líneas más importantes de navegación que llevan al río Misisipi y los grandes puertos de la costa del Golfo no han sido afectados, indicaron funcionarios. La costa del Golfo de México y sus pantanales son hogar de cientos de especies salvajes, incluidos manatís, tortugas marinas, delfines, marsopas, ballenas, nutrias, pelícanos y otras aves.

Mientras, miles de voluntarios se ofrecen para ayudar en la limpieza del crudo y Washington lanza una web para centralizar la información.