Historias de una ayuda que llega tarde

Los préstamos que el Gobierno ofrece para estudiar un máster oficial (para costear la matrícula y el mantenimiento), ya se están concediendo, tres y cuatro meses después de empezar el curso. Ya se sabía que, por un cambio en la convocatoria, llegarían en enero, pero algunos alumnos estaban ya al límite de sus posibilidades; se han estado endeudando o apañándose a duras penas para subsistir, y algunos estaban a punto de tirar la toalla. Es el caso de David Cabana, a quien le queda dinero para aguantar este mes. Si no consigue el préstamo en enero, tendrá que abandonar el máster que está estudiando en la universidad belga de Gante. A Cabana, de 28 años, le vence el plazo para que le contesten hoy, día 18, y si se lo conceden y lo formaliza rápido, aún puede salvar el curso. Esa formalización aún puede tardar semanas y, en cualquier caso, está muy enfadado por el retraso. "No sé si es tan difícil que el dinero llegue en septiembre o en octubre, que es cuando lo necesitamos". Él, a base de dinero familiar -el último esfuerzo le consiguió la prórroga de enero- ha ido aguantando. "Es una buena iniciativa, pero si se recibe varios meses después de que empiece el curso no sirve, quiero decir, no sirve para ayudar a los que realmente no tenemos el dinero y lo necesitamos, sino a los que ya disponen de dinero para subsistir hasta ese momento", se queja.

El préstamo, de hasta 28.800 euros, no tiene intereses, y se debe empiezar a devolver, una vez titulado, cuando el beneficiario empiece a trabajar y a cobrar un sueldo razonable. La convocatoria de este año, que en un principio se preveía para septiembre, se publicó finalmente a mediados de noviembre porque esta vez también pueden solicitar la ayuda los estudiantes de doctorado, explicó el Ministerio de Educación, por lo que había que hacer los arreglos necesarios.

A principios de enero, los alumnos que esperaban ansiosamente el dinero que les sacara del atolladorero -los afectados se han reunido en varios foros, uno de ellos en Facebook, con 300 miembros-. Lo único que faltaba era que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) cerrase los acuerdos con los bancos que iban a conceder directamente los préstamos. El primero fue el Santander y, la semana pasada, se unieron Cajamar y Caja Insular de Canarias. En ese momento, el Ministerio de Educación empezó a contestar a los alumnos a los que se les había concedido la ayuda. Una portavoz del ICO asegura que en las próximas semanas se irán sumando más bancos y cajas.

El primer año de estas ayudas, en 2007, el plazo de solicitud se abrió el 1 de septiembre, y ya hubo quejas entre los 3.662 beneficiarios por la lentitud de los trámites. En 2008, con el cambio de competencias del Ministerio de Educación al de Ciencia e Innovación, el plazo se abrió el 12 de octubre (recibieron el préstamo 4.877 estudiantes). Y éste, después de que Educación recuperara las competencias universitarias y se incluyeran los doctorandos, se abrió la solicitud el 26 de noviembre. Y hasta ahora.

Las historias de dificultades y apuros han sido muchas. Concha M., por ejemplo, ha tenido que vender su coche hace unas semanas porque no podía pagar el seguro, contaba el foro de afectados. Después dos años como investigadora, se quedó sin trabajo y decidió hacer un máster, por lo que ha estado "malviviendo" durante seis meses.

P. S., de 30 años, es de un pueblo de Alicante y, como la economía de sus padres no gozaba de buena salud, le pidió prestado a su abuela para matricularse en un máster de Telecomunicaciones en Valencia. Con un gasto de alquiler de 166 euros mensuales, y reduciendo el resto de gastos al mínimo, ha ido tirando. "Tengo el sí del ministerio. He ido al banco y ahora tengo que mandar los papeles. Me han dicho en el banco que esto puede tardar todavía tres semanas. Espero que sea menos, porque el otro día vino la casera y le tuve que pedir que esperara un poco; le enseñé el papel del ministerio".

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