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En busca del aventurero antártico Amundsen

Noruega rastrea los restos del avión en el que desapareció el legendario explorador en 1928

Roald Amundsen, el legendario explorador noruego que conquistó el polo Sur, desapareció el 18 de junio de 1928 mientras volaba a bordo de un avión sobre el océano polar ártico en busca de unos compañeros. Ahora, 81 años después, una expedición Noruega ha zarpado hacia el mar de Barents, sobre la costa septentrional de Noruega, en busca de los restos del aparato, en un intento de desvelar el misterio de la desaparición del aventurero.

Dos buques noruegos han zarpado esta semana rumbo al mar de Barents. Durante diez días, el KNM Tyr de la marina noruega y el KNM Harstad del cuerpo de guardacostas recorrerán una zona de 36 millas náuticas cuadradas (120 kilómetros cuadrados) en busca de los restos del hidroavión Latham 47 que transportaba a Amundsen y otros cinco tripulantes."Nos embarcamos en una iniciativa audaz que nos da la única oportunidad para resolver uno de los más antiguos misterios de Noruega: ¿Qué pasó con Roald Amundsen y sus hombres?", escribía en su blog, Rob McCallum , director neozelandés de la expedición, este lunes, durante la partida del Tyr.

Amundsen es una figura legendaria por varias razones. Fue el primer explorador que cruzó el paso del Noroeste, en 1903-1906, en el extremo norte del continente americano, y que durante siglos había sido asediado sin éxito. Pero su mayor proeza fue la conquista del polo Sur, adonde llegó tras sostener un duelo épico con el colega británico Robert Scott en 1911. Así, Amundses es, junto a Fridtjof Nansen (el primero que cruzó Groenlandia en esquí), el mayor héroe noruego de la historia de la conquista polar.

En 1926 sobrevoló el polo Norte en el dirigible Norge, pilotado por el ingeniero italiano Umberto Nobile y junto al millonario estadounidense Lincoln Ellsworth. Seguramente ante la emoción del descubrimiento, el explorador y el piloto discutieron sobre a quién correspondía el honor de ser el primero en avistar el polo. Al final, venció Amundsen. Pero a pesar de los roces, el noruego se prestó voluntario dos años después para ir a rescatar al ingeniero italiano, que quedó atrapado al volver de una nueva expedición al polo Norte a bordo del dirigible Italia.

En busca del rival

Se trataba de una expedición de búsqueda internacional inédita en la época. El Gobierno francés ofreció al explorador noruego un bimotor Latham 47, que por entonces era un modelo de tecnología punta. Así, el 18 de junio de 1928, hacia las 16.00, el equipo embarcó hacia el norte desde Tromsoe, al norte de Noruega. Iban Amundsen, su compatriota Leif Dietrichson, y otros cuatro franceses, entre ellos el pionero de la aeronavegación René Guilbaud.

Pero pronto se les perdió el rastro. Entre las 18.45 y las 18.55, la tripulación envió un mensaje de radio. Después, nada más se supo. La expedición desapareció al completo, aeronave incluida, se supone que en un punto indeterminado a lo largo de Bjoernoeya, el islote más meridional del archipiélago de Svalbard (Spitzberg). Mientras tanto, Nobile y los suyos fueron rescatados.

Ahora la búsqueda se centra en los fondos marinos del noroeste de Bjoernoeya, en una zona cuya profundidad no supera los 400 metros. El Tyr, un buque capacitado para la investigación submarina, y el Harstad, una embarcación de apoyo, rastrearán el lecho marino mediante dos robots especializados en busca de uno de los motores del Latham. "Nos concentraremos en el motor porque creemos que el fuselaje se habrá descompuesto", según ha declarado a France Presse Vegard Hatten, portavoz de la marina noruega. "Si está en la zona acotada, lo encontraremos gracias a nuestros avanzados sistemas".

Un flotador y un tanque de combustible

La expedición espera que sus descubrimientos ofrezcan algo de luz sobre el misterio de la desaparición de Amundsen: ¿Cayó el avión al mar? ¿Quedaron atrapados en una tormenta, y al intentar amerizar las olas lo sepultaron? Desde el 18 de junio de 1928 solo se han localizado un flotador y un tanque de combustible que con seguridad pertenecieron al Latham. Conservado en un museo de Tromso, el tanque muestra unas marcas que sostienen la hipótesis del amerizaje de emergencia.

"Alguien usó un cuchillo y un martillo en el tanque. Lo que prueba que alguien sobrevivió, pero no estaba equipado para sobrevivir en el mar. Probablemente trató de regresar al hielo ", dijo Kjell Lutnes, un miembro de la expedición. n 1933, un pescador se atrajo un objeto que podía pertenecer al Latham, según los expertos, pero la caña se rompió, y el misterio quedó intacto.

El trabajo de la expedición se podrá seguir desde la web www.searchforamundsen.com y luego se editará como documental. Los investigadores suponen que junto a los restos del motor también hallarán los de Amundsen y su tripulación.