Valencia rechaza concertar la FP, pero financia colegios del Opus que segregan

CC OO considera "inaceptables" esos conciertos porque contradicen la Ley Orgánica de Educación

La histriónica política de la Generalitat valenciana en materia de conciertos educativos le ha llevado a pasar de la "escalada de subvenciones" en todos los niveles en las últimas dos legislaturas de Francisco Camps —lo que supone ya una hipoteca de cerca de 800 millones de euros anuales— a rechazar ahora de plano las 72 nuevas solicitudes para ampliar las unidades concertadas de Formación Profesional el próximo curso.

No obstante, los informes de la Administración educativa —presentados el pasado viernes en la comisión de seguimiento de conciertos— son favorables a la ampliación de las unidades concertadas con el colegio Guadalaviar de Valencia, vinculado a la prelatura del Opus Dei, pese a que el centro segrega a los alumnos por sexos, al igual que se hace en otros seis centros de élite adscritos a este ideario concertados entre 1997 y 2004.

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Para CC OO —que ha lanzado una campaña nacional contra estos conciertos junto al STEPV, UGT y los Movimientos de Renovación Pedagógica— es "inaceptable" porque contradice la Ley Orgánica de Educación al "tratarse de centros proactivos en la segregación por género, porque forma parte de su ideario". Además de que ello "conculca el propio decreto autonómico de Admisión de Alumnos".

En pleno debate nacional sobre la reforma del Real Decreto de Conciertos 1985, el Gobierno de Francisco Camps no tiene intención de acabar con la segregación por sexos, pese a que en el resto de autonomías se preparan para poner coto a esta fórmula.

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