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Los psiquiatras señalan que el supuesto pederasta Nanysex es un enfermo de difícil cura

Consideran que se trata de un "delincuente-enfermo" y que presenta factores de "alto riesgo" para su reincidencia.- Instituciones Penitenciarias niega que un grupo de presos intentara quemar la celda del acusado

Los médicos forenses han coincidido hoy en que convergen varios factores de "alto riesgo" para que Alvaro I.G., Nanysex, reincida en el abuso sexual a menores, según han dicho en la tercera sesión del juicio a puerta cerrada que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid.

El abogado de la acusación particular, Manuel Maza, ha explicado a los periodistas al final de la vista que el forense que exploró a Nanysex durante la instrucción ha señalado que éste padece

una parafilia pedófila de tipo fijo-invariable, por la que el paciente se siente atraído "sólo" por niños y niñas.

En cuanto a una posible reincidencia, ha subrayado Maza, se dan dos factores de gravedad: Que el acusado se fije en niños de su mismo sexo y que éstos no superen los cinco años. Según ha señalado el abogado, también convergen otras circunstancias, como el inicio temprano de la actividad delictiva -Nanysex tuvo su primer contacto con niños hacia los trece años- o el abandono del tratamiento psiquiátrico.

El psiquiatra que examinó a Nanysex, Alfredo Calcedo, se ha referido a este tipo de pacientes como "delincuentes-enfermos", a los que hay que aplicar un "tratamiento de control

y seguimiento" para su reinserción. Por su parte, el psiquiatra José Antonio García Andrade ha mencionado la necesidad de contar con "centros especiales" y de tratar al pedófilo, por costoso y difícil que sea.

Este médico examinó a otro de los cuatro acusados, Eduardo S.M., y ha comunicado a los medios que éste tiene una personalidad inmadura e impulsiva y "se siente atraído por los niños" de 7

a 10 años, "imberbes", porque "presenta miedo al sexo", aunque es consciente de sus actos y a veces se siente culpable.

Interior niega un supuesto intento de agresión a Nanysex

La secretaría general de Instituciones Penitenciarias ha negado que el presunto pederasta Álvaro I.G. haya sufrido agresión alguna por parte de reclusos de la cárcel madrileña de Alcalá Meco donde está internado ni en el interior de la prisión ni durante su traslado al centro, han informado a EL PAÍS fuentes del departamento que dirige Mercedes Gallizo. Fuentes de la Guardia Civil, cuerpo policial que realiza los traslados penitenciarios, han negado también a este periódico que se haya producido algún tipo de agresión a Nanysex durante los mismos. Las declaraciones realizadas hoy por el abogado Manuel Maza, que representa a una acusación particular, son "absolutamente falsas", según las fuentes.

Maza ha denunciado durante uno de los recesos del juicio a Nanysex que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid que un grupo de presos intentó incendiar ayer la celda en la que se encuentra Álvaro I.G. después de romper los cristales que dan a su cuarto para arrojar una toalla en llamas. Maza ha dicho además que, ayer también, ya de vuelta a la prisión tras la vista oral, los presos que compartían furgón con Nanysex, en su mayoría de etnia gitana, le golpearon.

Así, las citadas fuentes niegan también que el acusado resultara levemente herido como consecuencia del intento de incendio de la celda, que tuviera que ser asistido en la enfermería de la cárcel y que incluso el director del centro penitenciario se viera obligado a intervenir para poner fin al "linchamiento" a Nanysex, según lo manifestado por Maza.

El supuesto pederasta fue golpeado ayer durante el juicio por el padre de una de las víctimas y sufrió un intento de agresión por parte de la madre de uno de los menores.

Nanysex, el sobrenombre de Álvaro I.G. en Internet, se enfrenta a una pena de 39 años de cárcel por agredir sexualmente a varios menores mientras estaban a su cuidado y grabar sus actos en vídeos que luego intercambiaba con otros tres procesados a través de la Red.