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Resuelto tras 45 años el enigma de los 'brazos fantasma' de la galaxia M106

La Agencia Europea del Espacio consigue desvelar el misterio combinando observaciones de tres telescopios

Los telescopios XMM-Newton, Chandra y Spitzer han permitido a los astrónomos resolver un enigma que duraba 45 años, el mismo tiempo que ha transcurrido desde que descubrieron los "fantasmagóricos" brazos espirales de la galaxia M106 (NGC 4258), a 32,5 millones de años luz de la Tierra.

Según ha informado hoy la Agencia Espacial Europea (ESA), las observaciones combinadas de los tres telescopios han permitido establecer que los brazos son regiones de gas que son calentadas intensamente por ondas de choque y no chorros de partículas eyectadas por un agujero negro súper masivo en el núcleo de M106 como se especulaba hasta ahora.

Los resultados, que se publicarán en el próximo número de la revista Astrophysical Journal, han sido posibles gracias a los datos obtenidos por el telescopio de rayos X de la ESA, XMM-Newton, y los observatorios de la NASA Chandra, de rayos X, y Spitzer. M106, también conocida como NGC 4258, es una galaxia espiral situada a 32.5 millones de años luz, en la constelación Canes Venatici.

Dos prominentes brazos

Las imágenes en luz visible muestran dos prominentes brazos que emergen del brillante núcleo y se desarrollan hacia el exterior en espiral, y que están dominados por estrellas jóvenes y brillantes, que iluminan el gas presente en los brazos.

En las imágenes en rayos X y radio lo que domina son dos brazos espirales adicionales, que aparecen "fantasmagóricamente" entre los brazos principales, y que ahora se sabe que están constituidos fundamentalmente por gas. Además de abordar el misterio de los brazos anómalos, estas observaciones han permitido a los investigadores estimar la energía presente en los chorros, y evaluar su relación con el agujero negro en el centro de M106.