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Reportaje:

El barco del aborto volverá a la mar

El cambio de signo político en el Gobierno holandés devuelve el permiso a una organización feminista para interrumpir embarazos a bordo de un buque en aguas internacionales y frente a países en los que está prohibido

El barco del grupo feminista holandés Mujeres sobre las Olas vuelve a la mar. Aún debe elegir destino (tiene ofertas de Europa, Argentina y otros países hispanoamericanos), pero ya cuenta con el beneplácito del Gobierno holandés para atracar en aguas internacionales (no muy lejos nunca de la costa de algún lugar en el que el aborto sea ilegal) y ofrecer su ayuda a las mujeres que lo necesiten. Hace tres años, el Ejecutivo holandés le quitó el permiso para hacerlo. El cambio en la dirección del aire político ha vuelto a hinchar sus velas, aunque con restricciones.

Rebecca Gomperts, directora de la organización, ha contado al diario británico The Times que les han devuelto el permiso para practicar abortos en aguas internacionales (al llevar bandera holandesa, el barco se debe someter al régimen legal de ese país). "Vamos a preparar una nueva campaña, eso está claro. Estamos en contacto con organizaciones feministas en varios países", ha explicado Gomperts.

El Gobierno holandés permite ahora a Mujeres sobre las Olas entregar píldoras abortivas RU-486 en un barco con su bandera y en aguas internacionales a mujeres embarazadas de hasta siete semanas, según el citado diario británico.

Entre las restricciones impuestas por el Ejecutivo, la más problemática es la obligación de llegar a un acuerdo con una clínica en tierra por si se produce una emergencia durante el aborto; la organización ha recurrido esta cláusula, que podría retrasar su vuelta a la actividad.

El anterior Ejecutivo, de signo conservador, les retiró la licencia, que ahora les ha devuelto el nuevo Gobierno de coalición entre democristianos y laboristas. La Justicia holandesa había considerado que las trabas oficiales no estaban justificadas.

La interrupción del embarazo durante las seis primeras semanas no precisa de permiso alguno en los Países Bajos. La organización feminista quería además poder hacerlo hasta las 12 semanas usando píldoras abortivas, algo que el actual Gobierno también ha evitado permitir.

El barco, bautizado como Borndiep, visitó Irlanda en 2001 y Polonia en 2003, dos países en los que el aborto está prohibido. En el primero de ellos obtuvo mucha expectación y pocos resultados, puesto que el rechadzo de los grupos antiabortistas sólo les permitió repartir información sobre métodos anticonceptivos. En Polonia lograron atender a varias mujeres, un centenar según la organización. Las autoridades portuarias les impusieron una multa de 3.000 euros. En 2004 no recibió autorización para entrar en las aguas de Portugal, y el Gobierno de ese país mandó navíos de guerra para vigilarle.

En España, hasta 12 semanas

La píldora abortiva RU-486 actúa cuando el embrión ya se ha implantado. Contiene mifepristona, un esteroide sintético que inhibe la producción de progesterona, una hormona indispensable para que la matriz pueda anidar correctamente al nuevo embrión. Si no se produce progesterona, el embrión se desprende de la pared del útero. En España, se puede utilizar hasta las 12 semanas de embarazo.

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