Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Al menos 1.000 orangutanes mueren en los incendios que afectan a la isla de Borneo

Los grandes monos corren peligro de extinción por la acción incontrolada del hombre

Una cría de orangután juega con otras de su especie en un centro de acogida en Palangkaraya, Kalimantan, Indonesia.
Una cría de orangután juega con otras de su especie en un centro de acogida en Palangkaraya, Kalimantan, Indonesia. AP

Los incendios que asolan la isla indonesia de Borneo desde hace meses están haciendo estragos entre la poblada comunidad de orangutanes que habitan ese territorio. Al menos 1.000 animales habrían muerto calcinados, según miembros de asociaciones de protección de los animales en Indonesia, informa la BBC.

La Fundación para la Supervivencia del Orangután de Borneo ha advertido de que los simios afrontan un futuro lleno de incerditumbres si su habitat natural se reduce drásticamente.

MÁS INFORMACIÓN

Los equipos de rescate que trabajan en la zona han rescatado cadáveres de animales en áreas ya calcinadas por las llamas, pero no tienen acceso al resto de orangutanes atrapados en los bosques amenazados por el fuego.

El miedo al mono

Pat Hardy, una de las personas que participa en el dispositivo, ha explicado que más de 40 orangutanes han sido ya salvados de las llamas pero muchos de ellos sufren quemaduras severas. Otros han sido abatidos por la población cuando ha visto cómo sus cosechas eran amenazadas por el hambre y la desorientación de los monos. Ése es el gran reto al que se enfrentan los equipos de rescate, que además de luchar contra el avance de las llamas, lo tienen que hacer con la población de la isla que vive con temor al descenso de los simios de los bosques a sus aldeas. Las autoridades han pedido la colaboración ciudadana para recuperar a los animales con vida, pero por ahora este llamamiento está cayendo en saco roto. Cuatro veces en las últimas 24 horas el equipo de Hardi ha llegado tarde al aviso.

Detrás de los incendios forestales que anualmente lastran Indonesia y desafían la continuidad de especies como los orangutanes se encuentra la mano del hombre. Vecinos de las zonas afectadas y grupos ecológicos no se cansan de denunciar los intereses de granjeros y compañías en transformar esas zonas quemadas en grandes plantaciones de palmas de aceite.

Un oasis amenazado

Borneo es una de las 17.000 islas que forman el archipiélago de Indonesia, y junto con el norte de Sumatra, es uno de los dos únicos lugares del mundo donde se pueden encontrar orangutanes salvajes en libertad, los últimos de su especie. Indonesia es uno de los países con más riquezas naturales del planeta. Posee los bosques tropicales más extensos después del Amazonas y el Congo, y en ellos se desarrolla y habita una de las mayores diversidades de plantas y animales conocidas en el mundo. Hace 100 años, sus bosques cubrían unos 170 millones de hectáreas. Actualmente sólo quedan 97 millones, y desaparecen a un ritmo de dos millones al año a causa de la tala incontrolada de árboles, ya sea para obtener madera para muebles, pulpa para la producción de papel o con el objetivo de utilizar los terrenos para cultivar palma de aceite, según explicó en un reportaje publicado en ELPAIS en noviembre de 2004 la veterinaria española Rosa Garriga.