Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El misterio del caballo envenenado

Unos científicos descubren que el más famoso pura sangre de Australia murió por arsénico

 Phar Lap , expuesto en una urna de cristal en un museo de Melbourne.
Phar Lap, expuesto en una urna de cristal en un museo de Melbourne. REUTERS

El mayor misterio deportivo de la historia de Australia ha quedado hoy casi del todo resuelto. Un grupo de científicos del país ha revelado que el campeón pura sangre Phar Lap fue envenenado con arsénico antes de su debut en una carrera en Estados Unidos, hace nada menos que 74 años.

Phar Lap, cuyo nombre significa relámpago en tailandés, es todo un mito en Australia, engrandecido si cabe por su trágico destino justo cuando se encontraba en la cumbre. Ganó 37 carreras -32 de ellas consecutivas- de las 51 en que participó en sus cuatro años de competición, incluida la más famosa de Australia, la Copa de Melbourne Cup, en 1932. Muy querido por los australianos, su cuerpo embalsamado se exhibe en una urna de cristal en Melbourne, mientras que su corazón se conserva en el Museo Nacional de la capital de Australia, Canberra.

Pero el legandario campeón, conocido como Big Red por los australianos de la época de gran depresión, murió con los pulmones encharcados en sangre el 5 de abril de 1932 en California. Muy convenientemente, el caballo, de color castaña, falleció justo antes de una importante carrera en Ee UU, en la que estaba llamado a batir a todos sus contendientes. Venía de ganar la jugosa Agua Caliente en México unos días antes cuando su cuidador lo encontró agonizando.

¿Quién le dio el veneno?

Desde el primer momento, surgió en Australia una teoría de la conspiración a la que no le falta ni un sólo elemento de película en blanco y negro: Phar Lap, que tenía seis años cuando falleció, fue asesinado por unos gangsters estadounidenses para impedir que ocasionara pérdidas millonarias a los corredores de apuestas ilegales.

Ahora, investigadores australianos han analizado con un acelerador de partículas estadounidense muestras de sus crines conservadas como oro en paño desde su muerte. Este minucioso análisis ha permitido descubrir que alguien administró a Phar Lap una dosis letal de veneno, en concreto arsénico, unas 35 horas antes de su muerte.

"Hemos hecho unas observaciones que podrían explicarse por el veneno. De otra manera no podemos explicarlo", ha declarado Ivan Kempson, científico de Programa de Investigación australiano Synchrotron a una radio local. Este descubrimiento, en opinión de Kempson, refuerza la hipétesis de que fue envenenado por una gangster, aunque el misterio siempre rodeará la muerte de este magnífico caballo. Porque se sabe cómo, pero no quién lo mató. "Nunca se logrará una respuesta definitiva al 100%", ha sentenciado Kempson.