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Una pareja gay lleva a juicio al dueño de un bar por amenazas e insultos "homófobos"

Los jóvenes acusan al hombre de echarles del establecimiento con un barra de hierro pero él lo niega y dice que ellos le insultaron primero

El propietario del bar denunciado por una pareja de homosexuales habla con los medios tras el juicio rápido celebrado hoy en Sevilla.
El propietario del bar denunciado por una pareja de homosexuales habla con los medios tras el juicio rápido celebrado hoy en Sevilla. EFE

Los juzgados de Sevilla han celebrado esta mañana un juicio rápido por la denuncia presentada por una pareja de homosexuales contra el propietario de un bar, al que acusan de tener con ellos una "conducta homófoba, vejatoria e irrespetuosa", ya que los echó del bar en el que desayunaban insultándolos y blandiendo una barra de hierro. El dueño del local, que los ha denunciado a su vez por amenazas e insultos, ha negado estas acusaciones, ha declarado que sólo les llamó la atención por su "actitud indecorosa" y que ellos lo insultaron primero. El fiscal ha solicitado la absolución para todos y el caso ha quedado visto para sentencia.

Los hechos sucedieron el sábado sobre las 9.00 horas en el el bar JH de la céntrica calle Feria cuando, según David, de 28 años, y Francisco, de 22, el dueño, José, les recriminó que se dieran un beso en su establecimiento, por lo que le pidieron la hoja de reclamaciones y éste se negó hasta que no llegara la Policía. Por este motivo, los jóvenes llamaron a la Policía Nacional y entonces les amenazó con una barra de hierro. Según ha explicado a los periodistas el abogado de la pareja y asesor de la Federación Andaluza Colega, Manuel Salazar, es muy probable que se absuelva a ambas partes al no haber petición de condena. Sin embargo, considera, "con todo el respeto", que el fiscal "no ha atinado", pues "hay una denuncia inmediata sin contradicción alguna en la declaración de la pareja".

Por su parte, el letrado ha solicitado una falta por amenazas y otra por amenazas con intimidación contra el dueño y ha explicado que sus clientes no hablan de delito porque "no quieren ensañarse con quien ha cometido un error por la educación recibida". La pareja ha señalado que no tiene intención de "hundirle la vida" al dueño, sino que únicamente pretende denunciar una actitud "homófoba" y dejar claro que "no se pueden dar estos hechos en un bar". En su declaración, el dueño ha afirmado que "iban borrachos" y ha desmentido que los echara con una barra de hierro, sino que simplemente les recriminó su actitud "porque no era sólo un beso, sino que se estaban metiendo la mano dentro de los pantalones uno a otro" y que él nunca ha discriminado a nadie por su orientación sexual.

Con el cuchillo de las tostadas

"En mi bar tiene acogida todo el mundo que mantenga un comportamiento púdico", ha puntualizado. En declaraciones a los periodistas tras el juicio, el acusado ha añadido que los jóvenes estaban "tocándose como si fuera una película porno", una situación que incomodaba a los otros clientes del bar. Los ha acusado también de intentar agredirle y de llamarle "facha". En este sentido, una de las testigos, que ha calificado al acusado de "hombre nervioso", ha declarado que en ningún momento el regente del establecimiento echó a la pareja, sino que fue ella la que les sugirió que salieran viendo que la situación "era tensa" y se estaba "calentando".

Según sus palabras, no amenazó a los jóvenes con una barra de hierro pero "mientras discutían, el dueño tenía un cuchillo de las tostadas en la mano", aunque "no salió en ningún momento del mostrador". Además, ha dicho que desde las 8.00 los jóvenes estaban por la calle Feria en una actitud impúdica y que cuando ella fue a desayunar estaban igual en el bar. La testigo, que ha dejado claro que los insultos fueron por ambas partes, ha añadido que si se hubiera tratado de heterosexuales le hubiera molestado igual su conducta. El letrado de los jóvenes ha criticado que no se haya contado con el testimonio de la Policía para aclarar qué pasó con el intento de agresión.

El presidente de Colega, David Cedeño, ha indicado que este tipo de sucesos "son más frecuentes de lo que pensamos" y ha animado a gays y lesbianas a que denuncien. En protesta, Cedeño ha convocado para mañana una "besada" en el monumento a la Tolerancia de Chillida. La FELGT (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) ha instado a los poderes públicos a aplicar a este bar y al restaurante de Madrid La Favorita, que se negó a celebrar el convite de una boda gay las sanciones previstas por la ley ante casos de homofobia. "Ante los últimos casos de discriminación y homofobia, la FELGT hace notar que es necesario incidir en la educación para que la igualdad legal se transforme en verdadera igualdad social", señala.