El 40% de la Amazonia podría desaparecer en los próximos 50 años

Según un informe, el tamaño de este ecosistema se reducirá de 5,3 a 3,2 millones de kilómetros cuadrados

Según un informe que publica este miércoles la prestigiosa revista británica Nature, hasta el 40% de la selva amazónica podría desaparecer antes de 2050 de no aplicarse medidas para la conservación de este ecosistema.

El documento, elaborado por el científico brasileño Britaldo Silveira Soares-Filho, de la Universidad Minas Gerais (Belo Horizonte, sur de Brasil), también subraya que la Amazonia ha sufrido la destrucción de importantes hábitats naturales. Esa degradación se debe a la deforestación acaecida como consecuencia de las actividades humanas para crear espacios destinados al pasto del ganado y el cultivo de soja.

Reducción de más de 3 kilómetros cuadrados

Según Soares-Filho, la cuenca del río Amazonas "ha entrado en una nueva era debido a que los crecientes beneficios que generan la ganadería y la producción de soja aumentan la deforestación y contribuyen a la expansión de la red de carreteras hasta el centro de esa región".

Si no cambia el actual uso humano de la selva y se refuerza su protección, el experto de la Universidad Minas Gerais calcula que el tamaño de la Amazonia se reducirá de 5,3 a 3,2 millones de kilómetros cuadrados antes del año 2050.

En opinión del científico, los ganaderos y agricultores de soja "podrían cumplir más la ley medioambiental de Brasil, que contempla la protección de la vegetación del río (Amazonas) y las reservas forestales" si la utilización adecuada de esa tierra fuera un requisito para "acceder a los lucrativos mercados internacionales". Asimismo, el informe advierte de que la deforestación amazónica podría afectar al calentamiento global de la Tierra, dado que la supresión de los árboles implicaría la emisión de miles de millones de toneladas de dióxido de carbono que contaminarían la atmósfera.

Un regulador del clima

Y es que la cuenca del Amazonas regula el clima de casi toda América del Sur y sus árboles son los grandes procesadores de dióxido de carbono y suministradores de oxígeno. Como "muchos de los beneficios de la conservación de la Amazonia repercutirían en la humanidad", Britaldo Silveira Soares-Filho insta a los países ricos a financiar programa de protección medioambiental en la región.

Considerada la cuenca fluvial más grande del mundo, la región amazónica es un gigantesco ecosistema de selvas tropicales que se extiende sobre un área de siete millones de kilómetros cuadrados. Los expertos consideran a esa zona como la reserva biológica más rica del mundo, con varios millones de especies de insectos, plantas, pájaros y otras formas de vida, muchas de las cuales todavía no han sido catalogadas por la Ciencia.

Y es que la cuenca del Amazonas regula el clima de casi toda América del Sur y sus árboles son los grandes procesadores de dióxido de carbono y suministradores de oxígeno. Como "muchos de los beneficios de la conservación de la Amazonia repercutirían en la humanidad", Britaldo Silveira Soares-Filho insta a los países ricos a financiar programa de protección medioambiental en la región.

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