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Crónica:

Un estudio científico pone en duda la existencia de la bisexualidad masculina

Los individuos analizados mostraron atracción por un sexo o el otro, pero no por ambos

"O eres gay, o eres heterosexual, o estás mintiendo". Cerca del 1,7% de la población asegura que se siente atraído sexualmente tanto por hombres como por mujeres, pero una serie de estudios desmienten esta declaración de principios. El último y más ambicioso, que se publicará en la revista Psychological Science, ha reafirmado a base de películas pornográficas que efectivamente hay más mito que realidad en eso de la bisexualidad, por lo menos en la masculina.

Un equipo de psicólogos de las universidades de Chicago (Estados Unidos) y Toronto (Canadá) ha medido la respuesta sexual (yendo directamente al meollo del asunto, los genitales) ante las imágenes de hombres y de mujeres. Y resulta que a aquellos que se declaran bisexuales les gustan los hombres... o las mujeres. En concreto, el estudio sólo se refiere a la bisexualidad masculina, puesto que los sujetos sometidos a experimento eran todos hombres.

Según señala un profesor de psicología de la universidad estadounidense de Utah, Lisa Diamond, en la página de Internet del diario The New York Times, más allá de poner en duda la existencia de esa tercera opción sexual plantea además una cuestión suplementaria muy interensante: "¿De qué hablamos cuando hablamos de deseo? Damos por hecho que todo el mundo quiere decir lo mismo, pero aquí tenemos pruebas de que no es así".

Otros científicos consultados por el diario norteamericano han dejado claro que el estudio deberá repetirse con un mayor número de personas para resultar concluyente. Los psicólogos de la Northwestern University y del Centro de Adicciones y Salud Mental de Toronto publicaron anuncios en diarios alternativos y del mundillo gay para reclutar a 101 hombres mayores de edad; 33 de ellos se identificaron como bisexuales, 30 como heterosexuales y 38 como homosexuales.

A partir de sus palabras, los científicos les colocaron en un tabla del 0 al 6, en el que 0 y 1 les identificaba como heterosexuales, 5 y 6 como gay, y las tres posiciones restantes indicaban grados de bisexualidad. Luego les dejaron a solas en el laboratorio viendo películas porno y midiendo la respuesta genital a las imágenes. Y resultó que los supuestamente gay se excitaban con los actos sexuales entre hombres; los supuestamente heterosexuales con las imágenes eróticas de mujeres... ¿y los supuestamente bisexuales? Pues tres cuartas partes reaccionaron como los homosexuales, y el resto como los heterosexuales.

"Independientemente de su tendencia sexual, mostraron una respuesta cerca de cuatro veces superior" hace un sexo que hacia el otro, indica el director del estudio, Gerulf Rieger. Y una última conclusión, ésta de interés quizá para la industria del cine pornográfico: un tercio de los componentes de cada grupo no reaccionó ante las películas.