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China confirma un nuevo caso de neumonía, el sexto en las últimas semanas

Unos 100 millones de ciudadanos se desplazan por vacaciones en todo el país a pesar de la alarma por el rebrote de la neumonía

El Ministerio de Sanidad chino ha confirmado hoy como enfermo de síndrome respiratorio agudo y grave (SARS, en sus siglas en inglés) a un investigador que hasta ahora aparecía en la lista de sospechosos, por lo que el número de casos declarados desde el pasado mes se eleva a seis. El médico, apellidado Yang, figuraba en la lista de sospechosos desde el pasado 22 de abril, pero los análisis de sangre de los últimos días confirmaron la presencia del virus del SARS en su organismo, según las autoridades sanitarias.

Hasta el momento, uno de los enfermos confirmados ha fallecido, una mujer de la provincia oriental china de Anhui, mientras que otro se encuentra en situación "crítica" y el resto se mantiene estable o en recuperación. El primer caso del que informó Pekín en abril, una enfermera de 22 años apellidada Li, se está recuperando satisfactoriamente y los médicos esperan que pueda ser dada de alta en diez días, según informaciones oficiales. Li no ha mostrado síntomas de fiebre en los últimos 14 días, por lo que se espera su completa recuperación en menos de dos semanas, según Han Damin, director del Departamento de Salud de la capital china.

Junto a los seis casos confirmados hay tres sospechosos, y los nueve están vinculados con trabajadores del Instituto de Virología de Pekín, donde se cree que algunos investigadores pudieron contraer el virus y contagiarlo a familiares o personal médico que los atendió. Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) continúan hoy las investigaciones del laboratorio donde se sospecha contrajo la enfermedad una estudiante de Medicina de Anhui de 26 años, apellidada Song, hija de la paciente fallecida el 19 de abril.

Pese a los nuevos casos, las autoridades chinas y de la OMS creen que el peligro de propagación del virus es menor que el año pasado, cuando la enfermedad, no atajada a tiempo, causó la muerte de al menos 774 personas y contagió a 8.000 en una treintena de países, especialmente en Asia Oriental y Norteamérica.

Primero de mayo

El año pasado, la alarma por el SRAG hizo que las calles de Pekín estuvieran prácticamente desiertas durante la festividad del 1 de mayo, mientras que en esta ocasión la ciudadanía no se ha mostrado tan preocupada y las grandes muchedumbres han invadido la Plaza de Tiananmen y otros puntos turísticos. Unos 100 millones de ciudadanos se desplazan por vacaciones en todo el país a pesar de la alarma por el rebrote de la neumonía. La gran diferencia de las celebraciones del 2004 en la capital y principales ciudades chinas con el 2003 radica en que en plena crisis de la epidemia, las autoridades habían recomendado no salir de casa y las calles estaban desiertas.

Pese a la menor alarma, el Gobierno chino ha establecido este año controles sanitarios en aeropuertos y puestos fronterizos, con el fin de evitar una eventual propagación a través de los medios de transporte como la del pasado año. Las autoridades sanitarias han señalado que los próximos días son cruciales para ver si el virus se ha propagado entre las personas que han tenido contacto con los enfermos, y pidieron a los ciudadanos que "no tengan miedo a visitar los hospitales si muestran síntomas".