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SEGURIDAD ALIMENTARIA

Desmantelada en España e Italia una red de engorde ilegal de ganado

La 'Operación Meta' se salda con 24 detenidos y el desmantelamiento de varios laboratorios

La Guardia Civil y el Arma de Carabinieri italiana han desmantelado una red internacional de distribución de productos para el engorde ilegal de ganado. La Operación Meta han supuesto la detención de 24 personas, 16 en España y el resto en Italia -la mayoría ganaderos-, y el desmantelamiento de varios laboratorios que fabricaban sustancias cuyo uso fraudulento puede provocar graves efectos para la salud humana.

Los tenientes coroneles José Antonio Sánchez Arroyo, del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), y Gianfranco Dainese, de los Carabineros, así como el alférez Jesús Guerrero, han explicado en rueda de prensa el desmantelamiento de esta red, que operaba en ambos países dedicada a la distribución y uso fraudulento de medicamentos anabolizantes.

En la operación, en la que no se descartan nuevas detenciones, se han incautado 1.300 kilos de antibiótico, doxicilinas y aspirinas, 200 kilos de sustancias por determinar, 450 vacunas de somatotropina, material necesario para elaborar medicamentos para el ganado, varios ordenadores personales y abundante documentación.

El teniente coronel Sánchez Arroyo ha señalado que la operación comenzó en septiembre de 2000 cuando agentes de la Guardia Civil localizaron un vehículo en la provincia de Huesca a cuyo conductor, de nacionalidad rumana, se le intervino una bolsa con una sustancia que, ha asegurado, iba a ser usada para el engorde de ganado por un ganadero ya investigado anteriormente en relación con una supuesta red de clembuterol.

Riesgo para la salud

Una vez analizada la sustancia, se comprobó que era dexametasona, producto utilizado como antiinflamatorio bajo prescripción médica y que debe ser administrado bajo control, según la normativa europea, ya que tiene riesgos para la salud en caso de consumo abusivo.

Esta sustancia, mezclada con otros productos químicos, hacía que la res retuviera líquido, con lo cual aumentaba de peso y mejoraba el aspecto de la carne, además de servir para borrar la traza dejada en el organismo del animal por otras sustancias prohibidas que hubieran sido administradas con anterioridad.

Así, se evitaba que fueran detectadas en los análisis practicados antes y después de su sacrificio. En la salud humana el consumo de esta sustancia de forma incorrecta tiene graves efectos, como el aumento de la presión arterial, visión borrosa o disminuida, alucinaciones, urticaria, alteración del ritmo cardíaco y alteraciones menstruales, entre otros.

Los investigadores constataron la existencia de una red perfectamente organizada que compraba la sustancia base en Italia y otros países no comunitarios para, posteriormente, mezclarla con otros productos químicos en España, para lo que contaban con laboratorios clandestinos distribuidos por varias provincias.

Un laboratorio clandestino, situado en un bajo de un edificio, era utilizado para mezclar los productos de forma "sencilla" ya que se efectuaba en una hormigonera.

Laboratorios legales

Además, contaban con colaboradores en laboratorios legalmente establecidos y que estaban encargados del análisis de las muestras del ganado y de los productos que se les administraba con el objeto de que no se detectasen los residuos de medicamentos en los animales que iban a ser sacrificados.

Las 17 detenciones de los responsables de la red en España se produjeron en Barcelona (seis arrestos); Gerona (tres); Tarragona (dos); Huesca (dos), Sevilla (dos), y una en Zaragoza y otra en Cádiz. De los imputados, ocho son de Barcelona, siete de Huesca, dos de Sevilla y uno de Gerona, Tarragona, Lérida, Zaragoza, Navarra y Madrid.

En Italia han sido detenidas siete personas, según ha manifestado Dainese, quien ha recordado que las investigaciones en ese país se iniciaron en Brescia, y ha sostenido que esta operación confirma el componente internacional de este tipo de tráfico ilegal.

Los responsables de la investigación indicaron que a partir de la abundante documentación incautada se determinará el número de ganaderos implicados, la cantidad de reses que pueden haber consumido esta sustancia, las explotaciones afectadas y desde cuando se llevaba a cabo esta práctica ilegal.