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Telfar: «Puse precio al bolso en relación a lo que gana un DJ en una noche, para que lo pudieran comprar mis amigos»

El complemento, que se agota cada vez que sale a la venta, se ha convertido en el más buscado del año. Trae mensaje: ha cambiado el significado de it bag, que ya no es símbolo de aspiración, sino de pertenencia a un grupo.

En el ‘backstage’ de su desfile para la temporada primavera-verano 2020.
En el ‘backstage’ de su desfile para la temporada primavera-verano 2020.imaxtree
Patricia Rodríguez

«En 2013, cuando vi a todo el mundo haciendo sus compras navideñas y cargando con bolsas, me llamó la atención que estas tenían siempre la misma silueta y que funcionaban para hombres, mujeres y niños», evoca Telfar Clemens. Así nacía uno de los bolsos más buscados de los últimos tiempos, un modelo minimalista y funcional. El furor global no llegó hasta varios años después, cuando invirtió los 400.000 dólares del premio CFDA/Vogue Fashion Fund en escalar su producción. Nada es suficiente, los seguidores de la firma agotan cada remesa. Está decorado con el logo con sus iniciales (que le pintó su profesora de preescolar) y confeccionado en piel vegana. Se ofrece en tres tamaños, «de hecho, medimos la bolsa de compras de Bloomingdale’s para establecer las medidas», y a un precio de entre 130 y 230 euros: «Lo fijamos en función de lo que un DJ puede esperar ganar en una noche. Porque si mis amigos no pueden pagar mis productos, ¿quién los usará?». Toda una declaración de intenciones. El sencillo complemento encapsula la idiosincrasia de Telfar –sin género, inclusivo y democrático– y se ha convertido en un actual símbolo de estatus que habla de la pertenencia a un grupo, no a una clase social.

Telfar Clemens fotografiado por Ari Marcopoulos.
Telfar Clemens fotografiado por Ari Marcopoulos.Ari Marcopoulos

El trayecto al éxito de Clemens, siempre por vías secundarias alejadas de los caminos tradicionales de la industria, no ha sido fácil. Nació en Nueva York, en Queens, pero a los cinco años su familia se mudó a Liberia. Volvió a Estados Unidos y se matriculó en una escuela de negocios, la única carrera que a sus padres les parecía que tuviera salidas. Pero su vocación creativa latía desde hacía tiempo. Con solo 15 años empezó a confeccionar su propia ropa y a venderla en cualquier sitio: a amigos, en un mercadillo o en la calle. Prendas revolucionarias en su sencillez, que prescindían hasta del género: «La ropa no tiene género. El género es algo que se les agrega. Nosotros simplemente hacemos ropa; son otras firmas las que agregan un mensaje político y social en su ropa al clasificarla por género», sentencia.

El shopping bag de Telfar se ha convertido en el accesorio más buscado del 2020, sus ventas intersemanales crecen desde agosto un 270% según Lyst.
El shopping bag de Telfar se ha convertido en el accesorio más buscado del 2020, sus ventas intersemanales crecen desde agosto un 270% según Lyst.

Ansía también derribar cualquier asociación atávica que relacione moda y poder: «El lujo es un tipo de pobreza, es cuando no hay suficiente belleza para todos». Hoy triunfa, especialmente entre las nuevas generaciones, con una propuesta que ha continuado desarrollando aquellos conceptos de democratización. Lo deja claro en el lema de la compañía, «no es para ti, es para todos», y en su manera de entender la moda. Su ‘secreto’ es en realidad algo tan evidente que nadie se había parado a analizarlo: se dirige a los jóvenes, aquellos que no pueden pagar 1.000 euros por un bolso, como a él le hubiera gustado ser tratado de adolescente, cuando pasaba la tarde estudiando prendas entre los percheros de Century 21. Consigue así algo mucho más importante que una nutrida clientela: fans. «Lo que estamos viendo es la incapacidad de los que tienen el poder de visualizar el futuro, porque ya no se parece a ellos».

El lujo es un tipo de pobreza, es cuando no hay suficiente belleza para todos.

En esa condescendencia que encontró en sus inicios, se cruza también el factor de la raza. Algo de lo que peca hasta esta entrevistadora al preguntarle por ‘diversidad’: «Creo que esa pregunta es parte del problema. Somos una compañía con propietarios negros, con mayoría de clientes negros, con mayoría de colaboradores negros y modelos negros. ¡Así que en realidad no somos muy diversos! Solo tiene sentido llamarnos ‘diversos’ si se asume que todo, en el fondo, se dirige a una persona blanca». Tocada y hundida. «Ese es el verdadero significado de la supremacía blanca: colocar a la persona blanca en el centro del universo. Así es como todos esos programas sobre diversidad pueden ser una elaboración más de la supremacía blanca, sin importar que honestamente busquen lo contrario».

Cualquier analista diría que es un genio del marketing, que ha sabido capturar los deseos de los más jóvenes. Solo que la fórmula funciona porque esta vez no es marketing, sino autenticidad: «Hace más de 15 años establecimos una firma de moda sin género, propiedad de negros. Pasó una década hasta que la industria empezó a hacer crónicas siquiera de nuestros desfiles. Durante todo este tiempo hemos seguido comprometidos con el proyecto, sin reconocimiento ni ingresos. Ahora que tenemos éxito, lo que nos mantuvo unidos y nos motivó, sigue siendo el núcleo de lo que hacemos».

Cuando el pasado mes de agosto la política Alexandria Ocasio-Cortez mostró en sus Stories de Instagram su bolso de Teldar, las búsquedas de este crecieron en Lyst un 163%.
Cuando el pasado mes de agosto la política Alexandria Ocasio-Cortez mostró en sus Stories de Instagram su bolso de Teldar, las búsquedas de este crecieron en Lyst un 163%.getty images

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Sobre la firma

Patricia Rodríguez
Periodista de moda y belleza. En 2007 creó uno de los primeros blogs de moda en España y desde entonces ha desarrollado la mayor parte de su carrera en medios digitales. Forma parte del equipo de S Moda desde 2017.

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