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Fashion films: la parodia

Los cortos de moda se aventuran por primera vez en un territorio al que eran alérgicos, el de la comedia

lizzy caplan

"Cuando estoy sola, trato de pensar que estoy en una película, el tipo de película que no acabo de entender. A veces pienso para mis adentros en francés y escucho discos de los sesenta; son mucho mejores que los de ahora, más auténticos. Escribo un montón también. No he posteado nada recientemente porque mi amigo al que se le da bien la informática me está ayudando a reformular mi blog". Todo esto lo dice con voz de anuncio de perfume una muchacha etérea vestida con estampados retro y con una corona de flores en el pelo, mientras se fascina por una cámara de juguete, acaricia unas bolas de billar o se calza unos patines vintage.

FASHION FILM from Matthew Frost on Vimeo.

Esto tiene todo el aspecto de ser un fashion film, estética y narrativamente emparentado con los que hace Gia Coppola para Zac Posen y Opening Ceremony o los de la diseñadora Erin Fetherston, que han protagonizado Kirsten Dunst y, curiosamente, Paz de la Huerta, que así a priori no da mucho el tipo de Manic Pixie Dream Girl.

Y técnicamente, sí, es un cortometraje para la firma Viva Cava, la versión ligeramente más asequible de la marca Vena Cava, sólo que también adopta la forma de parodia del género y sus clichés. Lo protagoniza Lizzy Caplan, una de las caras emergentes de la comedia y a la que veremos en todas las rom-coms con alma subversiva del año (ahora en Despedida de soltera y próximamente en Save the Date y en la serie Masters os Sex). En el vídeo, Caplan toca el ukelele, hace collages y performances y se mueve a cámara lenta hasta que le vienen a buscar los de producción para recordarle que tienen un anuncio que rodar. No es el primer spoof de un corto de moda que rueda su director, Matthew Frost, que ya dirigió una película similar para la revista francesa Jalouse, protagonizado por la modelo Ashley Smith. Allí, un realizador ficticio intenta convencer a la revista para que grabe un vídeo viral ("un rollo muy sixties, Godard, les encanta esa mierda") en el que una chica "sexy, mona, que les guste a los chicos pero también a las chicas y que también sea lista" ligue con un hipster de barba recortada en una librería y se cambie de ropa varias veces al día, así porque sí. 

Une Fille Comme Les Autres from Matthew Frost on Vimeo.

Los vídeos de Frost acercan casi por primera vez un género en auge como el fashion film –que es objeto  de festivales, como el ASVOFF, que creó la excéntrica Diane Pernet y que el año pasado tuvo una edición en Barcelona, o el Berlin Fashion Film Festival– al género del que se mantienen más alejados, la comedia. Por lo general, tanto las marcas como los realizadores se sienten más cómodos tomándose muy, pero que muy, en serio a sí mismos y rechazando el aspecto comercial de lo que son, al fin y al cabo, anuncios. Cuando Alexander Wang, por ejemplo, lanzó su primera campaña publicitaria prohibió expresamente que se le llamase así. Aquellas fotos que aparecían en las revistas con un modelo, su ropa y su logo no eran publicidad, eran "piezas visuales". El dúo Proenza Schouler contrató al provocador Harmony Korine para dirigir un corto para su firma, siguiendo la tendencia de los últimos años que ha llevado a los directores más laureados, de Scorsese a Lynch pasando por Nicolas Winding Refn a rodar anuncios (perdón, películas) de moda, pero al estrenarlo se apresuraron a aclarar que aquello no era marketing ni mucho menos, sino Arte, con mayúsculas. " La película no es un vehículo comercial, si acaso frenará las ventas", afirmó Jake McCullough en la première del corto, a la que asistieron Léa Seydoux y Lauren Santo Domingo. 

Proenza Schouler by Harmony Korine for Pop Magazine from Streeters on Vimeo.

El programa Saturday Night Live parodió magistralmente el aire pretencioso que respiran algunas de estas producciones arty tomando como diana quizá el ejemplo reciente más extremo, el anuncio de Chanel Nº5 con Brat Pitt. "¿Soy yo o parezco super homeless?", se preguntaba el cómico Taram Killam en el sketch

Pero no se puede decir que Viva Cava sea la primera firma que apuesta por aligerar un poco su imagen. Nada menos que Dior aprovechó a su embajadora más conocida, Marion Cotillard, para protagonizar un divertido corto de seis minutos para Lady Dior en el que la actriz francesa interpreta a una diva en plena crisis de identidad. 

L.A.dy Dior The Film from Tonic Music on Vimeo.

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