_
_
_
_

De ‘selfies’ y pizzas: los momentazos de los Oscar

Ellen DeGeneres convierte al Dolby Theatre en una reunión de colegas, photobombs por doquier y el mejor ‘product placement’ de la historia, en una gala sin sorpresas.

cover
Twitter/ @TheEllenShow

Cualquier cosa podía ser mejor que Seth MacFarlane. El listón, después de intervenciones para el olvido como el We saw your boobs del año pasado, estaba bastante bajo. Ellen DeGeneres volvía a conducir la gala (lo hizo por primera vez en 2007) y prometía dosis de humor ácido para una noche en la que todas las apuestas y quinielas se cumplieron a rajatabla. En una noche en la que el 'product placement' triunfó sobre el guión (Samsung patrocinó el selfie grupal que casi rompe Twitter) y que será recordado por el año en el que se pelearon por trozos de pizza en el escenario, estos son los momentos que deberías recordar:

Ellen DeGeneres sabe cómo liarla

Tenía la ayuda de 16 guionistas, pero no fue capaz de igualar a la verborrea de Amy Poehler o Tina Fey. Ellen DeGeneres no tuvo una entrada lo que se dice triunfal (los chistes edaístas sobre June Squibb no hacían falta), pero aprovechó el tirón y compadreo que tiene con las estrellas para marcar dos de los momentos cumbre de la noche. El 'selfie' grupal (patrocinado por Samsung):

El momento pizza a domicilio:

(y Brad Pitt comiendo sin reparos):

ABC/Academy Of Motion Pictures Arts and Sciences

O sus cambios de vestuario, vistiéndose como Glinda, la bruja buena de El Mago de Oz:

Jared Leto, el protagonista masculino:

Del oscarizado por Dallas Buyers Club ya os hemos hablado aquí, pero no podemos olvidar que ofreció el mejor discurso de la noche y el más completo. Empezó dedicándoselo a su madre, siguió con Ucrania y Venezuela (iba a tocar allí con 30 seconds to Mars) y acabó recordando a los enfermos de Sida. Impecable.

(Lo de su madre, particularmente, nos robó el corazón)

Lupita Nyong'o, el azul Nairobi y las lágrimas de todo el mundo:

La nueva ídola de la alfombra roja convenció (aunque no arriesgó) con su Prada azul Nairobi y consiguió arrancar las lágrimas de todo su equipo de 12 años de esclavitud  al subir a recoger su Oscar:

Y cuando decimos lágrimas, decimos lagrimones:

Pharrell no ganó el Oscar, pero hizo bailar a Meryl Streep:

y su sombrerito funcionó de cepillo para pagar las pizzas

Leo DiCaprio tuvo su momento con Mathew McConaughey cuando perdió el Oscar:

Imagen vía Buzzfeed

Y Darlene Love (la entrevistamos aquí) consiguió poner a todo el mundo de pie al recoger un merecido Oscar para 20 feet of Stardom y las (hasta ahora) olvidadas coristas. Las chicas del dudúa lo valen:

No podemos olvidar los grandes momentos previos. La caída de Jennifer Lawrence (tenía que pasar):

El photobomb de Jared Leto a Ireland Baldwin y Kevin Spacey:

El que se marcó Anne Hathaway con Jessica Biel:

Y el photobomb petarlo nivel estratosférico de Benedict Cumberbatch a todos los U2:

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_