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Memes, audios y videollamadas: la importancia de mantener una amistad a pesar de la distancia

Mucho se habla del drama de vivir lejos de la pareja, pero mudarse a una ciudad distinta a la de tu amiga del alma puede dejar un vacío igual (o más) importante. ¿Por qué es necesario cuidar el vínculo?

Hacer videollamadas y para ponerse al día o enviarse un audio rápidamente cuando sucede algo que queremos compartir, la tecnología ayuda a mantener la amistad a distancia.
Hacer videollamadas y para ponerse al día o enviarse un audio rápidamente cuando sucede algo que queremos compartir, la tecnología ayuda a mantener la amistad a distancia.Abbi Jacobson en Broad City

Una sociedad que va hacia lo individual y que se siente cada vez más sola. Lo dicen los sociólogos y lo confirman estudios como el de AXA PPP en 2014 -el 27% de los millennials dicen encontrarse así “la mayor parte del tiempo”-. A esa sensación de soledad se le suma en no pocas ocasiones la realidad de no contar, de manera literal, con nadie cerca: la precariedad del trabajo, la burbuja inmobiliaria y la escasez de ofertas han dado lugar a que muchas personas se vayan de su ciudad o del país en busca de mejores oportunidades. En 2016 el número de personas que se desplazó su comunidad autónoma en España aumentó un 14,8%, según la Agencia Tributaria, y el 64% de jóvenes españoles parados se cambiaría de país con tal de conseguir trabajo, los más predispuestos a hacerlo de la UE.

Abandonar el nido parece una idea cada vez más interiorizada y asumimos que tocará dejar de ver a la familia, a la pareja si la hay y que quedar para tomar algo con los amigos de siempre y desconectar será algo puntual. “La amistad es el tercer tipo de relación importante que tenemos, es como la tercera pata de la mesa sobre la que nos sostenemos las personas y son cruciales desde pequeños, siendo las primeras relaciones que tenemos fuera de la familia, y las mantenemos hasta el final de nuestras vidas”, cuenta el psicólogo Andrés Quinteros, del centro Cepsim, a S Moda.

Redes sociales como Twitter, Facebook o Instagram pueden acentuar esa sensación de soledad, pero también existe en ellas y en otras herramientas tecnológicas la posibilidad de acercarnos. Si los memes se han convertido en una vía útil para expresar abiertamente que estamos mal y normalizarlo haciéndonos sentir mejor, también lo son para decirle de una forma rápida y sintética a una amiga que nos acordamos de ella con un gesto simple: mencionarla en una publicación. «Lo de los memes parece una tontería, pero a mí me da la vida ver el nombre de una amiga que me etiqueta en algo que sabe que me va a gustar, me hace sentir que esa persona se acuerda de mí y me tiene presente», cuenta Lucía G. (29) de Málaga, que desde los 18 años ha cambiado de ciudad para estudiar y trabajar tres veces (Londres, Madrid y La Coruña).

«Gracias a las redes sociales, las distancias geográficas ya no son un impedimento para poder sentir cerca a un amigo, ya sea compartiendo una foto o contactando con un simple clic en un momento de necesidad. Nos acercan a las personas y nos hacen mantener esa sensación de apoyo, de acompañamiento y pertenencia que refuerza nuestra confianza, autoestima y que nos impulsa en nuestra vida cotidiana», explica Berta Pinilla, psiquiatra y terapeuta del grupo Doctor Oliveros.

No solo nos acercan, también dan pie a desarrollar la amistad bajo nuevas formas. Si antes la única manera de contactar con un amigo era quedando en un lugar o pillándolo en casa en el momento justo en el que le llamabas al fijo, ahora la instantaneidad juega un papel importante. «Puedes hablar con tu amiga de lo que te está sucediendo ahora, aunque ella esté en Irlanda. Se puede incluso reunir a todo el grupo en un momento (en un chat conjunto de WhatsApp, con una videollamada múltiple). Puedes consultarles una opinión sobre algo importante que tendrá lugar dentro de dos horas», señala Andrés Quinteros. «Compartir lo importante es lo más habitual, pero para mí la mejor parte es poder compartir con facilidad el día a día, las cosas tontas, lo valoro mucho y me hace sentir que estamos cerca», dice Lucía G.

Abbi e Iliana, de ‘Broad City’ (Comedy Central), acortan las distancias neoyorquinas constantemente a través de FaceTime.
Abbi e Iliana, de ‘Broad City’ (Comedy Central), acortan las distancias neoyorquinas constantemente a través de FaceTime.Broad City

Quedar para tomar algo, pero vía FaceTime, enviar una nota de audio para contar cómo van las cosas o mandar un mensaje. Cada herramienta aporta algo. «Usar videollamada acortará las distancias igual que usar la voz y no tirar solo de  texto. Los seres humanos comunicamos con algo más que las palabras o el contenido, comunican y nos conectan los gestos, las miradas, las expresiones, y por eso la comunicación será más completa cuando se de la mayor conexión visual y auditiva posible», explica Guillermo Fouce, doctor en Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Aunque insiste en que «estas formas contribuyen y permiten mantener el contacto y el apoyo pero no pueden y no deben sustituir al contacto físico y presencial». Acortar distancias con los amigos que tenemos lejos, pero centrarnos también en consolidar lazos con las personas que están en el mismo lugar.

«Como todas las relaciones, hay que construirlas. Es un proceso y un trabajo. Dentro del tiempo vital va a haber etapas en las que algunas amistades irán y vendrán por diferentes cuestiones», apunta Andrés Quinteros. «Cultivarlas y mantenerlas nos exige mucho pero también nos da mucha estabilidad psicológica». La psiquiatra y terapeuta Berta Pinilla recuerda que cuidar esas relaciones de amistad, dedicándoles su espacio, es también «cuidar de uno mismo. Contar con un círculo de amistad aumenta nuestra felicidad, mejora nuestro sistema inmunológico, reduce el estrés y nos protege de enfermedades como la depresión o incluso el riesgo cardíaco. La falta de relaciones y apoyo social se ha relacionado con problemas de salud y malestar psicológico». 

«Hay épocas en las que es más difícil mantenerse al día, ya sea por trabajo u otras circunstancias, pero cuando esto pasa intento siempre organizar una videollamada con mis amigas más cercanas», cuenta Lucía G. La quedada a través de la pantalla un viernes noche como nuevo plan predilecto que marcar en la agenda.

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