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Estos son los trucos de profesional para mantener el pelo limpio más tiempo sin necesidad de lavarlo

La forma y frecuencia del lavado, así como los productos elegidos para el proceso, influyen en la duración de un cabello libre de suciedad.

Las herramientas de 'styling' también pueden acortar el tiempo que el pelo se mantiene limpio.
Las herramientas de 'styling' también pueden acortar el tiempo que el pelo se mantiene limpio.getty

Se le atribuye a Audrey Hepburn la frase: «Para tener una melena bonita, deja que un niño pase sus dedos por ella una vez al día». Si la cita tuviese más de científico que de poético, resultaría más fácil mantener el cabello en perfecto estado, una de las principales preocupaciones de las españolas. De hecho, según un estudio de L’Oréal Paris para Elvive un 82% de mujeres se sienten más seguras si lo tienen bien arreglado, al 77% le gusta que sea su seña de identidad y el 70% considera que influye en el estado de ánimo.

El ritmo frenético de vida actual reduce el tiempo para el cuidado personal. En ocasiones, resulta imposible sacar unos minutos extra al reloj para lavar correctamente el cabello. O se quiere evitar este ritual, especialmente cuando el mercurio marca temperaturas cercanas a los cero grados y solo pensar en la cabellera mojada da frío. Ya sea por una razón o por otra, las mujeres quieren mantener su pelo limpio más tiempo sin necesidad de pasarlo por agua. Los más de cuatro millones de resultados en Google confirman la necesidad. Hablamos con tres estilistas que nos dan sus consejos de expertos para conseguir la hazaña. Un adelanto: que un niño te toque la melena no está entre ellos.

Aplica dos veces el champú

Reserva tiempo extra cuando decidas lavarte el pelo. No valdrá con una pasada de champú y a correr. Nos lo dice Álex Sestelo, director del salón que lleva su nombre. «Es fundamental dos aplicaciones, la primera incidiendo y masajeando profundamente el cuero cabello y llevándolo hacia las puntas; la segunda aplicación, terminando de eliminar la suciedad y los restos de productos de styling». Con una única, arriesgamos a que queden residuos pequeños que dificultarán el ansiado brillo.

Moncho Moreno, con dos salones homónimos en Madrid, recomienda además usar dos diferentes, uno para la raíz y otro para las puntas. «Un producto que evita que se abran las puntas podría aportar grasa al cuero cabelludo. Mejor realizar el primer lavado con un champú específico para el nacimiento del pelo y otro para el resto de la melena».

Alberto Sanguino, director de educación de Llongueras, incide además en la necesidad de pasar el producto por toda la zona. «No olvides frotar en puntos como detrás de las orejas, en la nuca o en la coronilla».

El aclarado, con agua fría

Puede que sea el paso que menos apetece, pero se perfila como fundamental. «El agua caliente puede incentivar la producción de grasa», dice Moncho Moreno. Álex Sestelo nos indica la mejor manera de retirar el champú. «Lo importante es un aclarado exhaustivo con agua tibia desde el cuero cabelludo hasta las puntas, ayudándonos con las yemas de los dedos. Terminamos con un aclarado con agua más bien fría». Alberto Sanguino está de acuerdo con sus compañeros, y nos señala el beneficio. «Activa la circulación del folículo piloso». De esta forma, llegan mejor los nutrientes necesarios para un pelo sano.

El champú, con pH ácido

Sin llegar a los extremos, lo recomendable para un artículo que va a contactar con la piel es tener un pH que se aproxime al suyo: entre 5,5 y 6,5. «A partir de ahí, hay que fijarse en el tipo de cabello: normal, seco o graso», añade Sestelo. «Si el pelo es muy seco o está deteriorado, se debe apostar por uno más hidratante; y si es graso, por uno indicado especialmente para este tipo de cabello. Ya dependiendo de las necesidades de la melena (volumen, antifrizz, etc.) se puede elegir también champús y acondicionadores específicos para mejorar el aspecto de nuestro cabello».

Acondicionador y mascarilla, lejos de las raíces

Para Alberto Sanguino, el uso de estos productos altamente nutritivos debe usarse con moderación. Aun así, lo más importante para él es aplicarlos de forma correcta. «Se deben masajear en la zona de las puntas y no acercarlos a la raíz. Una excesiva nutrición puede aportar peso y aumentar la sensación de cabello sucio».

El secador, mejor en las puntas

Como los dos productos anteriores, se debe utilizar conscientemente. «Si el calor va directo a las raíces, el bulbo supura, se suda y el pelo se ensucia antes. Ocurre lo mismo con gorros o sombreros, que generan aumento de la temperatura. Debemos tener presente que la suciedad del cabello viene principalmente de su propia grasa», cuenta Moreno. Por eso, se debe apuntar de medios a puntas. Alberto Sanguino recomienda hacerlo con la melena hacia abajo para conseguir volumen.

La frecuencia del lavado, en torno a los tres días

Cada cabello es un mundo, como reconocen los tres profesionales. Sin embargo, un exceso de productos puede acabar dañando el cuero cabelludo. «Debe tener un nivel mínimo de grasa y si se lo quitamos todos los días, activará su rendimiento y la regenerará cada menos tiempo para no sentirse desprotegido», avisa Sanguino. Álex Sestelo pauta unos tres días entre lavados, aunque insiste en que dependerá del tipo de cabello y sus necesidades.

El champú en seco, con moderación

Moncho Moreno pone de ejemplo a los países nórdicos como pioneros. «Llevan años usando estos productos porque hace mucho frío, motivo por el que la gente se lava menos el pelo. Además, pueden ayudar al peinado. Pero el efecto es más bien acartonado que recién lavado. Es un elemento perfecto para situaciones de urgencia».

El pelo, bien seco

Por las prisas, muchas mujeres no se secan el pelo después del lavado. En ese caso, los expertos prefieren que se lave por la mañana, incluso a primera hora del día. Si se elige el turno nocturno, se debe eliminar toda humedad antes de acostarse. «Realizar el lavado de noche y acostarnos con el pelo mojado puede tener como consecuencia que el pelo se ensucie más rápidamente o incluso que se vuelva más quebradizo», desvela Sestelo.

La almohada, de seda

Incluso el tejido sobre el que descansa nuestra cabeza influye en el estado del cabello. Alberto Sanguino apuesta por los tejidos de seda. «El algodón absorbe la humedad, reduce el brillo y reseca. Una de las propiedades de las almohadas de seda es que regula y disminuye la producción del sebo». También se aconseja cambiarlas a menudo, pues pueden ir recogiendo restos de suciedad y otros productos que vuelven al pelo.

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