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Oro azul para sirenas

El sector afirma haber encontrado el santo grial. La nueva generación cosmética se alimenta de activos marinos. No es la única. El maquillaje también se da un chapuzón.

Ojo de sirena
Corbis Images

ALGAS MILAGROSAS

En ocho años, el número de cosméticos con algas se ha duplicado, según un estudio de la consultora Mintel. Sobran las razones: estos y otros activos marinos son ricos en elementos como los polisacáridos o el omega 3, capaces de regenerar, proteger y despigmentar. Las firmas, ávidas por encontrar ingredientes milagrosos, lo saben. Varias se han lanzado a la carrera por la explotación del océano. Pero no solo los tratamientos se sumergen en el mar. El maquillaje y el cabello también. Las tendencias para esta primavera recuperan referencias como El lago azul o La sirenita.

UNA NUEVA MAREA

«Conocemos menos del 5% del océano y, sin embargo, ocupa el 99% de la superficie del planeta», afirma Tierney Thys, bióloga y colaboradora de National Geographic. Andrea Weber, presidente del centro de investigación de la línea cosmética SeaCreation de Babor, insiste: «Tenemos más datos sobre la superficie lunar que sobre la del océano». La buena noticia: los organismos que conocemos son poderosos. «Hay especies capaces de vivir durante 4.000 años y sus habilidades son contagiosas», asegura Thys. «Algunos organismos viven en condiciones extremas. Luchan contra los rayos UVA, contra enfermedades, temperaturas bajísimas y una presión muy alta. Es posible reproducir sus beneficios introduciendo sus ingredientes en cremas», informa la profesional. ¿Y a qué hemos estado esperando? «Antes el acceso era casi imposible, no teníamos infraestructura. Cada año contamos con mejores herramientas para explorar el mar», explica Bernard Kloareg, director de la Estación de Biología de Roscoff (Francia). Un ejemplo: los manantiales de agua caliente subterráneos a 2.000 metros bajo la tierra, donde marcas como Babor han encontrado microorganismos ideales para la lucha contra la edad.

MÁS ACTIVOS

Bajo la belleza de las perlas se esconde algo más. «Sus proteínas son ricas en aminoácidos y regeneran la piel», afirma Weber, de Babor. No son las únicas. «La seda fabricada con algunos moluscos y la sal marina también tienen propiedades únicas: la primera hidrata y la segunda, revitaliza», afirma el experto.

AGRICULTURA AZUL

Es una práctica milenaria. Los egipcios, los romanos y los griegos practicaban la talasoterapia; es decir, sanaban sus heridas en el mar. «Existen papiros y escritos de Hipócrates que lo demuestran», asegura Leyre Arrué, responsable de formación de Givenchy. La firma es especialista en agricultura azul. En vez de extraer la materia prima, la cultiva. «Contamos con tanques enormes donde crece el skeletonema costatum, un alga microscópica, rica en ácidos grasos. Con ella se fabrica la savia negra, el compuesto de Soin Noir», cuenta Arrué. Sus poderes: restablece la comunicación entre células y borra las arrugas. Salvo casos puntuales como el de Givenchy, hasta ahora han existido dos corrientes. «En Europa hemos tendido a coger las algas del mar. En Asia, en especial en Japón, llevan 400 años investigando y otros muchos cultivándolas de forma artificial. La biotecnología azul es el futuro», predice Kloareg. Y añade: «No cometeremos los errores del pasado, no extinguiremos especies como ocurrió en la superficie», avisa.

FUENTE DE VIDA

Biotherm lo sabe, por eso acaba de lanzar una nueva línea basada en activos marinos. «La piel pierde cuatro veces más agua por la noche. Cuando dormimos, no bebemos y el cutis se resiente. La calefacción y el aire acondicionado afectan. La solución es la P. Antarctica, un microorganismo que mantiene sus reservas de agua en condiciones extremas. Aquasource Nuit lo contiene», explica Patrick Kullenberg, director general internacional de la firma. Para reafirmar piernas, vientre y brazos proponen Firm Corrector con macroalgas.

SIRENAS CON CLASE

La gema favorita de Coco Chanel, la perla, ha inspirado el look de la temporada. «El hilo conductor es el océano, así que apostamos por el cabello mojado, pero en vez de dejar el pelo suelto, lo recogimos en un moño. El pelo mojado y suelto es triste», opina el estilista Sam McKnight. Para lograr el efecto chic, aplicó mousse y un espray de brillo. «El toque final son las perlas, transforman a las maniquíes en sirenas con clase», apunta. El detalle resiste en el maquillaje: perlas en los párpados, las orejas, la nariz o la espalda. Ojo: no son piercings, sino cuentas de Swarovski pegadas con cola para pestañas. El truco funciona. 

TONOS IRISDISCENTES

Se imponen los tonos centelleantes (platas, marfiles y dorados) y los azules y los verdes (como en las uñas en Alexis Mabille). También hay espacio para la imaginación; dos ejemplos: las escamas plateadas en los ojos (Fendi) y las uñas troqueladas (A. McQueen).

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