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¿Está España viviendo un boom de la «uñamanía»?

La cultura del cuidado de las uñas, importada de Sudamérica, Asia o Estados Unidos, empieza a ser una realidad.

denise

Echemos la vista solo dos o tres años atrás y pronunciemos la frase "me voy a hacer las uñas". Sonaba poco menos que a una excentricidad para señoras de cierta edad o ricachonas. Pronuncia estas palabras de nuevo ahora mismo: es posible que hace unos días hayas pasado tú por el centro de manicura para que te arreglen las manos y los pies.

Estos salones han proliferado como hongos en todas las ciudades españolas, pasando de ser algo casi exótico a convertirse en una parte más de nuestra rutina estética.

Pero, ¿cómo ha surgido el fenómeno de la "uñamanía"?

Manos de Seda es un centro pionero en cuanto a ser de los primeros que se dedicaban en exclusiva a las uñas. Lorena Aguirre, su directora, nos cuenta que cuando abrió hace 10 años la gente aún acudía a hacerse la manicura a las peluquerías… y cuando lo hacía. "Antes no se daba mucha importancia a la belleza y a la salud de las manos así que no se valoraba tanto la profesionalidad", explica. Lorena es colombiana, y su país es cuna de todos estos tratamientos estéticos, como en casi toda Sudamérica: "En Colombia hacerse la manicura y la pedicura es un acto normal, todas las mujeres recurren a especialistas sea cual sea su poder adquisitivo. Desde Manos de Seda he intentado inculcar a mis clientas este valor de que no se trata de un lujo sino de una necesidad y de un regalo que te haces a ti misma".

Zooey Deschanel demuestra lo fan que es de The Beatles con su manicura.

¿Por qué las clientas demandan ahora más tratamientos de uñas?

Las expertas apuntan distintas causas. Desde esa preocupación que citaba Lorena Aguirre hasta la indudable influencia de las series de televisión y las celebrities. Las protagonistas de The Hills, Sexo en Nueva York o Gossip Girl pasan por centros de manicura cada dos por tres. También es más que habitual que las famosas se dejen fotografiar mientras les hacen las uñas, al salir con chanclas para no estropear el esmalte o hasta llevando a sus hijas pequeñas como clientas. La televisisión y la prensa nos presentan los tratamientos de uñas como algo habitual que se puede realizar una vez a la semana, sin pedir cita y en cualquier rincón de la ciudad. En España, aunque poco a poco, vamos acercando poco a poco a lugares como Nueva York o Londres, aunque este modelo también está completamente instalado en Iberoamérica y centros importantes de Asia como Shanghai o Tokyo.

"La globalización ha influido mucho", afirma Ariadna Colomer, directora de Marketing en España de la firma profesional CND. "El perfil del público que acude a los salones ha evolucionado mucho; hace años solo iban señoras, pero ahora hay clientas de todo tipo. Se han incorporado chicas muy jóvenes que saben lo que quieren y lo que no: buscan servicios hechos por profesionales y no por cualquiera en una peluquería", remata.

Uñas decoradas en el desfile de primavera-verano de Missoni.

Cordon Press

¿Qué servicios se demandan?

Hasta hace poco los centros especializados en uñas se identificaban con los postizos de porcelana más imposibles. Esto ya es historia. Lisset Martínez, de Beautiful Hands, nos confirma que en su salón (uno de los últimos en incorporarse al circuito, hace unos cuatro meses), son el gel y el esmalte permanente los más solicitados. "También se piden mucho las uñas decoradas, lo último en manicuras y pedicuras, así como la decoración a la francesa en negativo.

Lisset nos descubre un fenómeno que ya sucedía en las peluquerías, y que consiste en llegar con la foto de una famosa para copiar su estilo. "Beyoncé es una de las más imitadas", afirma esta esteticién.

El esmalte permanente ha revolucionado el mundo de la estética de las uñas. Ariadna Colomer confirma que Shellac, de CND, ha generado un buen número de nuevas asiduas a los servicios de manos y pies. "Ha abierto una puerta que antes no existía, un esmalte que permanece impecable casi 15 días sin dañar las uñas. Nació tras una investigación de 10 años, guiándonos por las demandas de las propias clientas. Ellas querían brillo, duración, que no se descascarille la laca y resultados más naturales que las uñas de gel. Con Shellac lo consiguieron".

Por lo tanto, vemos que las mismas usuarias han conseguido evolucionar el mundo de la mani-pedicura y hasta cambiar las tendencias. 

Los parches de uñas son muy habituales en ASOS.

ASOS

La locura de las uñas decoradas

El nail art, o las uñas decoradas, es junto al Shellac el servicio más de moda. Las famosas llevan varias temporadas perdiendo la cabeza con estampados de lo más diverso. La última ha sido Zooey Deschanel, confesando vía Instagram y con su manicura su amor por The Beatles, pero Katy Perry, Rihanna o Lady Gaga son habituales de estas decoraciones tan llamativas. Merece recordar entre uno de los estilos más desacertados el de Lindsay Lohan en uno de sus múltiples juicios: añadió a su dedo corazón las palabras "fuck you" por encima de su bonito estampado pastel.

El nail art se puede solicitar en casi todos los centros aunque últimamente las firmas de belleza nos lo ponen fácil para poder hacerlo en casa. Varias de ellas han lanzado parches estampados de fácil aplicación, y otras todo tipo de artilugios para una completa obra de arte más personalizada.

Katy Perry, habitual del nail art desde comienzos de su carrera.

Gtres

¿Quién trabaja con nuestras uñas?

Si hasta hace unos años no había centros especializados en uñas, tampoco abundaban los especialistas en estas técnicas. Paula Jaén Olasolo, directora de la academia de estética Jean D'Estrées en Madrid, confirma que en los últimos cinco años hay una gran demanda de cursos de estética de uñas. "En España antes no se valoraba demasiado el cuidado de las manos y de los pies pero, en los últimos 3 años, podemos hablar de un auténtico boom", explica.

Y no solo la influencia de las famosas, la televisión o Estados Unidos (que, según Paula, es el país más revolucionario en este arte) han propiciado la proliferación de profesionales: "También la situación económica hace que la gente vea en esta profesión una buena salida al haber tanta demanda", añade. Como confirma Lisset, de Beautiful Nails, "es un negocio rentable e, incluso con esta coyuntura, aún es un buen momento para abrir un salón de uñas".

La formación específica se puede obtener en escuelas como Jean D'Estrées, con más de 50 años de experiencia, aunque cada centro tiene sus propias preferencias. Lorena Aguirre, de Manos de Seda, forma ella misma a su personal: "con 28 años de experiencia en este campo lo que hago es seleccionar cuidadosamente y luego aportar mis propios conocimientos", cuenta. Por su parte, CND tiene 20 escuelas distribuidas en toda España para enseñar sus técnicas, aunque desde la marca abogan por la exigencia de trabajadores debidamente titulados (existen cursos homologados por el Ministerio de Educación), algo que no se pide por ley.

Una pedicura también puede suponer un rato de ocio y relax.

Cordon Press

No solo belleza, también salud

Si las españolas vamos con un retraso respecto al resto del mundo en aquello de asumir que las manos y los pies también son nuestras cartas de presentación, no digamos ya si vamos más allá de la estética. Lorena Aguirre de Manos de Seda va más allá. Ella ha encontrado un vínculo "psicológico" con sus clientas, que aprovechan el tratamiento estético para contar sus mases y sus menos, desahogarse o comentar la actualidad nacional. "Somos como un centro psicológico", bromea la especialista. Eso sí, lo que es un hecho es que la salud de los pies mejora con un buen cuidado profesional y se evitan problemas crónicos (callosidades, durezas…) si se han tratado bien en el salón de belleza.

Desde luego que una buena 'manipedi' no nos va a solucionar todos nuestros problemas, pero nos garantiza un rato sin tacones, sin móvil, sentadas y dedicadas únicamente a nosotras mismas. Y eso ya es todo un logro hoy día.

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