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Brazos, para qué os quiero

El mercado estético tira de tecnología punta, investigaciones y avances científicos para esculpir y tonificar axilas, antebrazos y hombros.

Brazos
Corbis Images

01. LOS AÑOS NO PERDONAN

Los embarazos, los cambios de peso y el paso de los años hacen que el antebrazo pierda firmeza. «Esta zona está adherida con ligamentos a estructuras profundas; con el paso del tiempo, la piel se descuelga y se acumula grasa. Se trata de un círculo vicioso: a más grasa, más peso, más distensión y más estrías», detalla Rubén G. Guilarte, cirujano plástico. Las latinas son, al parecer, las peores paradas. «Las asiáticas y las eslavas no sufren tanto este problema», apunta María Dolores Madán, médico estético.

02. LA CLAVE ESTÁ EN LAS FIBRAS

Existe una nueva generación de productos y de tratamientos reafirmantes que cubre una doble función: aportar densidad y aumentar la elasticidad. «Hasta hace poco los protocolos antiflacidez se ocupaban del colágeno e ignoraban las fibras, los principales componentes de la dermis, capaces de sujetar la piel y por lo tanto de evitar el descolgamiento», informan desde Clarins. Y es que con la edad, las fibras de la dermis se renuevan cada vez más lentamente, por eso la piel del antebrazo se cae. La crema ideal debe aumentar las cantidades de colágeno y elastina y combatir la pérdida de tonicidad del tríceps. «Se debe aplicar por la mañana y por la noche, con movimientos ascendentes desde el codo y hasta el hombro. Estos movimientos favorecen el drenaje y estimulan los tejidos», insiste Isabel Tordeaux, directora de los laboratorios Orlane en París. ¿Cuáles son los ingredientes estrella? Clásicos como la centella asiática, que estimula la producción de colágeno y protege las fibras de la degradación, la cafeína o la coenzima A; estos dos últimos estimulan la combustión de grasa.

03. SOLUCIONES NO INVASIVAS

La piel de los antebrazos y las axilas tiene pocas glándulas, por lo que su capacidad de retracción (de mantenerse compacta, de extenderse y volver a retraerse) es menor, lo que acaba convirtiéndola en una de las zonas que más delata la edad. A esto se suma un problema práctico: «Los tratamientos quirúrgicos en estas zonas son más evidentes», indica Jaime Tufet, director de la Clínica Tufet en Barcelona. Pero desde hace poco existe una solución bastante efectiva y no invasiva: Thermage CPT. «Es el único sistema capaz de tensar la piel sin dejar cicatrices. Aumenta la elasticidad, la tonicidad y la densidad y elimina la celulitis», detalla Tufet. Este avance es lo último en radiofrecuencia. ¿Cómo funciona? Con calor, el sistema calienta la zona de manera uniforme y adormece la piel. Basta con una sola sesión para ver los resultados. El efecto dura un par de años.

Otra solución es Adipoligth, un láser de diodo de baja frecuencia. Elimina la grasa localizada con laserlipólisis, unas ondas capaces de destruir la grasa acumulada. Este tratamiento no deja huella ni duele. Los expertos recomiendan combinarlo con sesiones de radiofrecuencia.

Thermage CPT. Clínica Tufet de Barcelona. El precio para brazos y axilas ronda los 1.500 euros (www.thermage.eshttp://www.thermage.es).

Laserlipólisis. Centros Felicidad Carrera de Madrid. Se recomiendan entre 6 y 10 sesiones de laserlipólisis, 100 euros cada una (www.felicidadcarrera.com).

04. AQUÍ NO SE SUDA

Según los Laboratorios Allergan, en torno al 3% de la población suda en exceso en la zona axilar. Existen soluciones como la toxina botulínica. El bótox es capaz de bloquear las señales nerviosas que se ocupan de hacernos transpirar. Su efecto dura seis meses. Acaba de surgir una alternativa cuyo efecto es definitivo: el láser Cellulaze.

Disponible en la clínica Rocío Vázquez de Sevilla. A partir de 1.500 euros (www.clinicarociovazquez.com).

05. UNOS HOMBROS BIEN PUESTOS

No es un problema infrecuente: muchas mujeres se quejan de tener los hombros caídos. El rasgo se puede corregir con bioplastia. Esta técnica vanguardista consiste en infiltrar un relleno con cánula. El relleno es seguro y el organismo lo absorbe en un año.

El cirujano Rafael Gálvez lo realiza en la clínica Ordás de Madrid. Precio de la bioplastia: entre 1.000 y 4.000 euros (www.clinicaordas.com).

06. LA AXILA ES OTRA HISTORIA

La industria cosmética comienza a percatarse de que la fina piel bajo el brazo, atacada por el sudor y por sistemas de depilación agresivos (cera, cuchilla, etc.), necesita cuidarse, y los desodorantes incorporan agentes antiirritantes cuya fórmula no debe contener alcohol, colorantes, parabenes ni sales de aluminio. «No se debe exponer esta área al sol, podrían salir manchas. También se deben evitar los desodorantes fuertes, resecan», indica la doctora Madán. Ojo con los cosméticos reafirmantes. Son perfectos para los antebrazos, pero no para las axilas. «Esta zona es reactiva, fina y sensible», describe Isabel Tordeaux. Sin embargo, conviene aprovechar los procedimientos estéticos. Es decir, si nos arreglamos el antebrazo con un láser, tratar también la axila. Así lo explica el doctor Tufet: «Cuando se trata el brazo, se debe extender el protocolo a estas partes: la axila, el conocido como flotador del sujetador y los hombros. Las axilas son esenciales: funcionan como punto de anclaje de la piel, donde esta comienza a retraerse».

07. 'LIFTING' DE BRAZOS

Braquioplastia, así se llama la cirugía de esta parte de la anatomía, destinada a eliminar las alas de murciélago. Su función, cuenta el doctor Ángel Juárez Cordero, jefe de Cirugía Plástica del Hospital de la Zarzuela, en Madrid, es mejorar su forma, elevar los tejidos descolgados y eliminar el exceso de grasa. Existen dos tipos de braquioplastias: la simple y la braquioplastia con extensión axilar y torácica. La primera es solo para los brazos de pacientes jóvenes, y la segunda corrige no solo el descolgamiento, sino también la piel que con los años se desplaza hacia la zona submamaria y torácica. La anestesia es local y el postoperatorio obliga a llevar una faja elástica durante unos 15 días. Si existe un exceso de grasa, se puede combinar con una liposucción. Hay un inconveniente: «Deja cicatriz, la marca va desde la axila hasta unos cinco centímetros por encima del codo», admite el doctor Guilarte. El precio de la braquioplastia ronda los 6.000 euros, y el de la liposucción, los 3.000 euros.

08. PARA GALLINAS

Para quienes tienen fobia al bisturí, a las agujas y aparatos estéticos, existe una solución más amable: el programa Slim&Sculpt que trata nódulos de grasa y tonifica. El tratamiento arranca con una exfoliación y sigue con un masaje. El gesto contrae los músculos, modela y consigue que los activos penetren. Para terminar, una envoltura en brazos, escote y pecho.

Slim&Sculpt. Este tratamiento dura una hora. Se recomiendan 12 sesiones, dos por semana, con un coste de 70 euros. Tel.: 933 63 36 46.
 

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