Deporte

Tecnología para que el fútbol real sea como en los videojuegos

Nuevas herramientas, como Footbonaut y Helix, sumadas a apps y programas de videoanálisis, revolucionan las técnicas de entrenamiento

Para los amantes del fútbol, videojuegos como el FIFA o Pro Evolution Soccer son casi tan importantes como animar a su equipo todos los fines de semana. Emulan a sus ídolos, juegan con ellos y miran todos sus parámetros para saber si corren más o menos. Cuánto se casan durante los partidos. Qué tal pasan el balón. Cifras indispensables con las que han crecido muchas generaciones y que ya han traspasado los mandos o el ordenador para instalarse en los clubes profesionales. Apps, videoanálisis, drones y simuladores forman parten del trabajo diario de Leo Messi o Cristiano Ronaldo. Las nuevas herramientas tecnológicas se han instalado tanto en el césped como en la banda, aunque la mayoría de aficionados ni las perciba.

El entrenador del Arsenal, Arsène Wenger, afirmó una vez que Messi era un jugador de PlayStation. Los futbolistas no están controlados por videoconsolas, pero algunas técnicas de entrenamiento están muy cerca de parecerlo debido a la irrupción digital en este deporte. Footbonaut y Helix son dos ejemplos de esta transformación tecnológica. En el equipo alemán del Hoffenheim las conocen muy bien porque utilizan ambas. La primera es una caja de unos 20 metros cuadrados en la que cuatro máquinas disparan balones al futbolista con trayectorias y velocidades diferentes. El jugador recibe la pelota y en no más de dos toques tiene que enviarla al panel indicado de los 64 que tiene la estructura. La segunda, Helix, la utilizan para mejorar la visión periférica: se trata de un simulador con una pantalla de 180 grados en la que el participante debe reconocer quiénes son sus compañeros y tomar la decisión más acertada.

Jorge Vilda, entrenador de la selección femenina de fútbol, apuesta encarecidamente por estos nuevos métodos de entrenamiento. En su caso, no dispone de herramientas tan punteras como las de sus compañeros alemanes, pero entiende que este es el camino a seguir. “Al final tienes más información y de mejor calidad para analizar a tu equipo y a los rivales. Las conclusiones son mejores. Tus decisiones están más fundamentadas”, argumenta.

Vilda trabaja con software de videoanálisis, como WyScout –“una plataforma mundial donde tienes todas las imágenes, que puedes cortar y editar, y datos de cualquier partido”, explica–, y drones. La irrupción en la selección femenina de estos artefactos es de hace tan solo un par de meses. La ventaja, tal y como asegura el entrenador, radica en que los planos son más reales y no están deformados como si se grabaran desde una banda. “Mejora la comunicación con el equipo porque puedes entrenar situaciones del partido antes inimaginables. Es más fácil remarcar los detalles para que el mensaje cale más fácilmente en el equipo”, añade.

El GPS también se ha convertido en uno de los reyes de los campos de entrenamiento. STATSports o CatapultSports se han volcado con esta tecnología para mejorar el rendimiento de los equipos. Datos de velocidad punta, distancia recorrida, pulsaciones… Un sinfín de guarismos que permite a los técnicos optimizar su trabajo y sacar el máximo rendimiento de cada uno de los jugadores. Los futbolistas se visten con un chaleco pequeño negro, que incorpora un dispositivo para medir todas esas variables y, según realizan los ejercicios, transmite la información a ordenadores o tabletas gracias a unas antenas instaladas en el recinto. “Este tipo de herramientas nos permite trasladar a los días de partido lo que hemos constatado a lo largo de la semana. Podemos conocer quiénes están en su pico de rendimiento y es más factible que jueguen a mejor nivel”, expone Jamie Harley, científico deportivo del Newcastle.

Todos estos avances han contribuido a la mejora técnica de los jugadores y, en otros muchos casos, a prevenir lesiones. La gestión de los datos se ha convertido en un elemento más dentro de los banquillos. Diferenciar lo anecdótico de lo sustancial. Sin embargo, estas herramientas no están al alcance de todos los clubes. Alberto Toril, extécnico del filial del Real Madrid y hasta hace pocas semanas, del Elche, resalta el tema económico como una brecha en la adopción de estos instrumentos. “Siempre estamos abiertos a las nuevas tecnologías como entrenadores, pero depende del dinero que tengas. En el Real Madrid tienes todos los medios que te puedas imaginar. Si bajas el nivel, te toca utilizar otros”, asegura.

Desde la Federación Española de Fútbol intentan que la transformación digital no los desborde. La institución se encarga de formar a los entrenadores e incide, especialmente, en las nuevas tecnologías de videoanálisis. Vilda forma parte de este elenco de profesores y afirma que la formación que imparten a otros compañeros es constante. “Todas las semanas tenemos algo. Desde apps que permiten reciclar el nivel de inglés hasta otras que te sincronizan los vídeos en tiempo real entre el móvil, la tableta y el ordenador”.

Entrenamiento del Hoffenheim, de la Bundesliga
Entrenamiento del Hoffenheim, de la BundesligaGetty Images

Los videojuegos de fútbol han cambiado muchísimo desde que se popularizara en los noventa el PcFútbol. De las dos dimensiones a las tres. De solo poder fichar a controlar a un único jugador. Algo similar sucede en los campos de entrenamiento, pero sin mandos. “Esto va a una velocidad vertiginosa y tenemos que estar al día para mejorar nuestro trabajo. Salen herramientas interesantes y hay que probarlas. Al final, si te ayudan, mejor incorporarlas”, concluye el seleccionador. 

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