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La coalición de PNV y PSE, a examen en Euskadi

La gestión del Gobierno vasco entre nacionalistas y socialistas refuerza sus opciones para repetir mandato

Los candidatos a lehendakari del PNV y del PSE-EE, Iñigo Urkullu e Idoia Mendia.
Los candidatos a lehendakari del PNV y del PSE-EE, Iñigo Urkullu e Idoia Mendia.

Tras décadas sufriendo el terrorismo de ETA y con su brazo político en las instituciones, el País Vasco vive ahora un momento político en el que se huye de la crispación. La confrontación y el enfrentamiento salvaje no son activos electorales. Tampoco triunfan, de momento, ni los ejes en clave nacional ni los clásicos entre izquierda y derecha. En una comunidad que nunca ha tenido mayorías absolutas, las encuestas apuntan a que los votantes respaldan la pura gestión y la estabilidad que ha acompañado al actual Gobierno de coalición entre el PNV y el PSOE.

El Partido Nacionalista Vasco y el PSE-EE buscarán el 5 de abril la mayoría absoluta de la que se quedaron a un escaño en 2016. Los sondeos dan credibilidad y más músculo a la reedición de la actual coalición, pese a los escándalos de corrupción a los que recientemente ha hecho frente el PNV como la sentencia del caso De Miguel, que ha supuesto condenas de hasta 13 años de cárcel para la mayor trama de corrupción política vinculada a cargos del partido nacionalista. La precampaña de las autonómicas vascas muestra esa fotografía, tan fija y previsible pero, sin embargo, potencialmente variable.

Atendiendo a las encuestas, las opciones de Gobierno son varias. PNV y EH Bildu dispondrían de dos de cada tres parlamentarios vascos si unieran sus fuerzas en una coalición soberanista que, no obstante, resulta improbable. Además, los Gobiernos entre Podemos y EH Bildu en Rentería, Durango o Galdakao, y el apoyo de la coalición independentista a la socialista María Chivite en Navarra o a Pedro Sánchez en Madrid, permitirían cimentar una potencial coalición de izquierdas para la que PSE, EH Bildu y Podemos tuvieran mayoría absoluta, aunque ajustada, en Euskadi. Pero ese escenario, muy delicado para los socialistas, tampoco parece cercano.

Autonómicas en País Vasco

42,7

42,0

40%

37,6

EAJ-PNV

30,7

30

23,1

21,3

EH Bildu*

20

Elk.

Podemos

14,9

14,2

11,9

PSE-EE

10

10,2

PP

4,9

2,0

Cs

0

80

84

86

90

94

98

01

05

09

12

16

* HB (1989 y 1994), EH (1998 y 2001),

EHAK (2005).

EL PAÍS

Autonómicas en País Vasco

42,7

42,0

40%

37,6

EAJ-PNV

30,7

30

23,1

21,3

EH Bildu*

20

Elk.

Podemos

14,9

11,9

PSE-EE

10

10,2

PP

4,9

2,0

Cs

0

80

84

86

90

94

98

01

05

09

12

16

* HB (1989 y 1994), EH (1998 y 2001), EHAK (2005).

EL PAÍS

Evolución de las elecciones autonómicas en País Vasco

42,7

42,0

40%

37,6

EAJ-PNV

30,7

30

23,1

21,3

EH Bildu*

20

Elk.

Podemos

14,9

11,9

PSE-EE

10

10,2

PP

4,9

2,0

Cs

0

80

84

86

90

94

98

01

05

09

12

16

* HB (1989 y 1994), EH (1998 y 2001), EHAK (2005).

EL PAÍS

La coalición de PNV y PSE, a examen en Euskadi

El secretario general de Elkarrekin Podemos, Lander Martínez, cree que “hay mimbres” para esa coalición de izquierdas. “Se van haciendo los cimientos, aunque quizás todavía se necesite tiempo para que EH Bildu dé sus pasos. Irlanda es un ejemplo”, explica a EL PAÍS. Podemos tiene que decidir su candidata a lehendakari entre la portavoz parlamentaria Rosa Martínez y la profesora de Derecho Constitucional Miren Gorrotxategi.

El PP es el único de los partidos vascos que no apoya al Gobierno de Pedro Sánchez. “Euskadi va a ser el inicio de la construcción de una alternativa al Gobierno socialista y a los acuerdos que están firmado con los independentistas vascos y catalanes”, asegura su candidato, Alfonso Alonso. La semana que viene se tiene que decidir si el PP se presenta a las urnas en coalición con Ciudadanos.

Tensión con Bildu

El PNV afronta la contienda electoral con muchas reservas hacia la izquierda abertzale. Tras el acuerdo inicial entre los nacionalistas para avanzar en las bases del nuevo Estatuto, el PNV desplazó sus acuerdos hacia el PSE y Podemos, incrementando la desconfianza entre los de Andoni Ortuzar y Arnaldo Otegi. El reciente hundimiento del vertedero de Zaldibar, con dos desaparecidos, ha elevado la tensión entre ambos. Las pintadas en una decena de locales del PNV han provocado una escalada de acusaciones cruzadas. Y si algo tienen claro el PNV y su candidato, el lehendakari Iñigo Urkullu, es que para gobernar juntos hace falta confianza y “unos mínimos éticos”, a los que creen que todavía no ha llegado la izquierda abertzale.

Décadas de sufrimiento por los 850 asesinatos de ETA, de aventuras independentistas como el plan Ibarretxe, y de una única legislatura sin el concurso del PNV —la que dirigió el socialista Patxi López entre 2009 y 2012—, parecen abocar a Euskadi hacia otro Ejecutivo de coalición entre peneuvistas y socialistas. La suma de los diputados del PNV y el PSE pasaría de los 37 escaños actuales a 42 en la horquilla más baja del sondeo de EITB Focus de esta semana. Unos resultados para el PNV casi históricos y solo superados por Juan José Ibarretxe en las autonómicas de 2001, cuando obtuvo 33 escaños. Los sondeos otorgan ahora al PNV entre 31 y 32 escaños.

Los socialistas vascos firmaron su peor resultado en 2016, desplomándose de los 16 diputados de 2012 a solo nueve. La crisis del PSOE, dividido entre abstenerse y facilitar la investidura de Mariano Rajoy o no hacerlo, les afectó de lleno. Cuatro años después, Pedro Sánchez es el presidente del Gobierno. Un factor que el PSE confía en que le beneficie.

Arnaldo Otegi lo tiene igual de claro cuando se refiere a los nacionalistas del PNV y PSE, pero en sentido contrario. “Si este país fuera un Estado tendría un Gobierno de izquierdas y no entre la derecha nacionalista y lo que es el PSE, pero creo que los socialistas todavía no están maduros y seguirán en la inercia de pactar con el PNV un Gobierno que es una bicicleta estática”, afirma a EL PAÍS. Otegi considera inviable un eje soberanista vasco porque “el PNV ha renunciado” a impulsar un “proyecto soberano y ambicioso”. Y considera acreditado su compromiso social con los acuerdos a los que está llegando en Madrid, Navarra y Euskadi.

La candidata socialista, Idoia Mendia, no veta a ninguna formación a la hora de llegar a acuerdos. Aunque gobernar ya es otra cosa. “Sigue existiendo la posibilidad de alianzas de nuevo entre nacionalistas”, subraya a este diario. “Esa opción nunca la he visto descartada, pero esa respuesta la tendrán que dar ellos. La del eje de izquierdas sería la que los socialistas querríamos, pero hoy no da”, prosigue. “Además, solo gobernaremos con quienes asuman que nunca ha existido ninguna razón para aniquilar a otro ser humano”, sentencia sobre la falta de condena al terrorismo etarra.

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