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Ciudadanos dará más peso a los líderes territoriales pero evita que sean elegidos por las bases

Los barones se reunirán en un nuevo órgano que no tomará decisiones vinculantes

Ciudadanos
Inés Arrimadas, portavoz parlamentaria de Ciudadanos. Europa Press

Ciudadanos seguirá siendo un partido fuertemente centralizado aunque los líderes territoriales ganan peso en el nuevo modelo. La propuesta de estatutos que ha elaborado la gestora para que sea debatida y aprobada en el congreso del 14 y 15 de marzo, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, permite más participación de los barones en la toma de decisiones, pero estos seguirán siendo elegidos por la ejecutiva nacional (y, en consecuencia, destituidos) y no por las bases, como reclamaban algunos de ellos. Se crea un nuevo órgano en el que se reunirán todos los dirigentes autonómicos, el Consejo de coordinación territorial, sin que sus conclusiones sean vinculantes. Los estatutos conceden también a las bases una mayor participación en el debate interno.

El centralismo es el modelo de partido que mantiene Cs pero con signos de apertura a los territorios y a las bases en los nuevos estatutos. Hay una sutil descentralización. El presidente y la ejecutiva nacional conservan todos los poderes, incluido el de nombrar y destituir a los líderes territoriales, una facultad que distingue a Cs del resto de grandes partidos nacionales. Los barones se llamarán "coordinadores" (ahora solo son portavoces) y serán elegidos por la dirección nacional, al igual que todos los miembros del comité autonómico, el órgano regional, como sucedía hasta ahora.

La novedad es el órgano de nueva creación que reunirá a todos los líderes territoriales, el Consejo de coordinación territorial, que podrá ser convocado por el presidente del partido para deliberar sobre asuntos relevantes de política territorial. El nuevo órgano territorial plasmará sus conclusiones en resoluciones o documentos pero los estatutos enfatizan que estas "en ningún caso tendrán efectos vinculantes". No obstante, la sola existencia de un foro en el que se reúnan los barones y lleguen a conclusiones es un cambio importante en el funcionamiento de Ciudadanos, e influirá políticamente a la dirección nacional.

La gestora muestra signos de apertura, pero no concede la reclamación que hacían algunos de los líderes autonómicos, como el vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, que pedían poder ser elegidos por la militancia.

La ponencia organizativa de la gestora también abre la participación a las bases, con más protagonismo de las agrupaciones locales y permitiendo que los afiliados formulen propuestas para incluir en el programa electoral del partido. Se mantienen las primarias para la elección de candidatos y se crea un órgano nuevo, la convención ciudadana, que permitirá la participación deliberativa de los afiliados a través de los coordinadores de las agrupaciones locales. Se reunirá una vez al año. Un tercio de los afiliados podrá además promover una moción de censura contra la ejecutiva nacional, que para prosperar deberá ser aprobada por mayoría absoluta de la asamblea.

Los estatutos dejan en manos de la ejecutiva nacional aprobar cualquier acuerdo de coalición con otros partidos de ámbito superior al local. La norma interna permite las coaliciones sin ninguna limitación. El PP planteó a Ciudadanos las pasadas elecciones generales una coalición junto a Vox, con el nombre de España Suma, pero tanto Cs como el partido de Santiago Abascal la rechazaron.

La propuesta de la gestora incluye además un extenso régimen disciplinario que recoge como sanciones muy graves, que pueden implicar la expulsión, "efectuar manifestaciones públicas que menoscaben el buen nombre del partido o de sus afiliados, así como la creación o participación en grupos que sean contrarios a los objetivos, intereses, fines y documentos esenciales del partido". Será también causa de sanción muy grave "la manifiesta deslealtad al partido y a sus órganos, que se traduce en acciones u omisiones que les perjudican gravemente en su consideración ante la opinión pública". Una fórmula muy abierta que parece permitir sancionar a los críticos que se manifiesten contrarios a la tesis oficialista si eso perjudica la imagen del partido.

La propuesta de estatutos de la gestora entra a partir de ahora en la fase de enmiendas, en la que todos los militantes y candidatos a presidir el partido pueden modificarla. El congreso de Ciudadanos — la V asamblea general— los próximos 14 y 15 de marzo, en el que elegirá al nuevo presidente o presidenta y la nueva ejecutiva, aprobará los textos definitivos. Hasta ahora, solo Inés Arrimadas, portavoz parlamentaria, ha confirmado su intención de presentarse, pero no está descartado que tenga rival. El vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, medita si dar un paso adelante.

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