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Patinetes, móviles y ropa: el pillaje que sigue a los disturbios de Barcelona

Varios comercios de Barcelona han sufrido saqueos durante las revueltas de los últimos días

En vídeo, saqueos registrados en Barcelona durante los disturbios.

“Todo lo que ves ahí, antes era ropa”. El empleado señala una pared de estantes vacíos. Y un perchero. Y observa alucinado el resto de la tienda. “Suerte que nuestros almacenes estaban cerrados con llave”, cuenta, mientras otro dependiente reúne las zapatillas que han quedado desperdigadas en el suelo. Ambos han dedicado el domingo, el día libre, a hacer inventario de daños.

Esta tienda de ropa deportiva, en el centro de Barcelona, es uno de los comercios que han sido saqueados estos días durante los disturbios que se repiten cada noche en la ciudad desde que se conoció la condena a los líderes del procés. La madrugada del domingo cuando las cámaras se habían apagado y la policía se había replegado, un grupo de encapuchados logró levantar la persiana metálica del local, reventó con un martillo la puerta de vidrio y se llevó lo que pudo. El vídeo que grabó un skater muestra a dos hombres arramplando con todas las sudaderas que les cabían entre los brazos.

Unos metros más arriba, una pareja de mossos de la unidad de policía científica sale de una tienda de Vodafone. Ella, de bata blanca y mascarilla, y él, con un maletín, recogen y fotografían el rastro que han dejado los saqueadores. Se llevan en una bolsa de plástico un par de botellas de vidrio y el envase de una bebida isotónica para sacar muestras y tratar de identificar a quien estuvo allí la pasada madrugada. La policía autonómica ha abierto una investigación para esclarecer los hechos y ya han detenido a tres personas relacionadas con el pillaje, informa Alfonso L. Congostrina. Los detenidos pasaron disposición judicial por “robo con fuerza”.

En el Media Markt de la plaza Catalunya, inaugurado en 2016 como la tienda de la cadena de electrodomésticos más grande de Barcelona, el destrozo parece aun mayor. Las vitrinas de más de cuatro metros están reventadas y al menos media docena de personas intenta poner orden al caos en el interior. Uno de los encargados no quiere dar detalles, pero confirma que ha habido robos: “Todo lo que han pillado, pero sobre todo móviles y patinetes”.

Miguel Ángel Musto, un cristalero argentino con mucho trabajo estos días, está ahí metiendo el dedo en la vitrina de la enorme fachada del establecimiento. Antes del asalto, la había reforzado con metacrilato por ambos lados, pero acabaron reventándola igual. “Ahora para cambiar estos cristales hace falta una grúa”, anuncia. Musto lleva casi 20 años dedicado a este y otros menesteres en la ciudad. No está nada sorprendido. “Esto ha pasado toda la vida, hay bandas que se aprovechan de la situación para robar. Pasa durante las manifestaciones, pero también tras los partidos de fútbol”, explica. Esta semana, de todas formas, no ha dado abasto. Normalmente, asegura, atiende una media de cuatro o cinco incidencias de este tipo. Solo desde el lunes de la semana pasada ya lleva seis, desde una tienda de ropa infantil a un consultorio médico: “Me han llamado muchas más veces de las que he podido atender”.

Los primeros asaltos se registraron la noche del pasado jueves cuando un grupo invadió una oficina de CaixaBank y usó el mobiliario para montar y prender una barricada. Varias imágenes muestran cómo algunas personas, incluso a cara descubierta, aprovechan para llevarse los televisores de plasma que la entidad vende financiados a sus clientes. Este domingo la oficina, en la calle Mallorca, parecía un búnker, cubierta por una chapa de acero pintada de gris que han atornillado al suelo y al techo de la fachada. Una tienda de Foot Looker también amaneció con el escaparate reventado y, a su lado, otra de Lacoste, protegida ahora con paneles de madera, aún tiene las marcas de sangre de quien redujo la puerta a trocitos de vidrio.

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