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El revés municipal debilita a Coalición Canaria en plena lucha por el Gobierno regional

Por primera vez en 40 años, CC dejará de gobernar la capital de Tenerife

San Cristóbal de La Laguna

Por primera vez en 40 años, Coalición Canaria (CC) dejará de gobernar la capital de Tenerife. Santa Cruz pasa a manos de la socialista Patricia Hernández gracias a un acuerdo de investidura con Unidas Podemos y Ciudadanos. En La Laguna, un acuerdo de izquierdas ha dado la alcaldía al candidato del PSOE Luis Yeray Gutiérrez, después de 26 años en la oposición. Con estas dos derrotas, los nacionalistas canarios pierden hegemonía en un momento clave de la negociación para intentar seguir formando parte del Gobierno regional.

Hernández, el sábado tras ser investida alcaldesa de Tenerife.
Hernández, el sábado tras ser investida alcaldesa de Tenerife. EFE

Santa Cruz ha sido fundamental para CC. Allí ganó la alcaldía con UCD en 1979 Manuel Hermoso, primer presidente autonómico del partido canario, en 1993. Hundida la UCD, Hermoso inició el camino hacia un regionalismo de centroderecha que siguió gobernando en Santa Cruz y que fue el germen de lo que se denominó “el moderno nacionalismo canario”, una confluencia del partido de Hermoso, exmilitantes del CDS, comunistas y nacionalistas de izquierdas. La suma resultó en CC en 1993. En La Laguna fueron alcaldes Ana Oramas, actual portavoz de CC en el Congreso, y Fernando Clavijo, presidente en funciones de Canarias.

Los pactos también sacan a CC y sus aliados de la alcaldía de Puerto del Rosario, capital de Fuerteventura, que pasa al PSOE después de 20 años, y Valverde, capital de El Hierro, liderada también por un socialista. La capital de Lanzarote, Arrecife, la consigue el PP. Una potente marejada de cambio político, aunque aún queda por saber cómo se concretará en los cabildos insulares y el Gobierno regional.

Hasta el viernes por la tarde después de un almuerzo en la residencia del presidente Clavijo en Gran Canaria, PP y CC negociaron un pacto de Gobierno regional liderado por Asier Antona, presidente del PP en Canarias, tercera fuerza política, con 11 diputados. Un ofrecimiento de CC que contaba con el apoyo decidido de Ciudadanos y la complicidad de la Agrupación Socialista Gomera, de Casimiro Curbelo. También estaba en la reunión Nueva Canarias, formación nacionalista de izquierdas desairada por la política de pactos municipales del PSOE, que pretendía desalojarlos de algunos de sus feudos históricos en la isla de Gran Canaria. Pero el pacto se truncó finalmente por la tensión entre PP y CC a la hora de repartir áreas de Gobierno y, sobre todo, la negativa de Cs a aceptar que el actual presidente autonómico, Fernando Clavijo, imputado por varios delitos, continuara en el Gobierno como vicepresidente.

“Una vez fracasado el intento de Gobierno liderado por Antona, hay que abrirse otras posibilidades”, afirma a EL PAÍS Curbelo, presidente del Cabildo de La Gomera y líder de la Agrupación Socialista Gomera. “Puede haber una vía por la derecha, con la implicación de Nueva Canarias, y otra ineludible, que es un pacto progresista para Canarias”. Curbelo, cuyos diputados son cruciales, reclama un acuerdo basado en programa. “Nuestro partido se decidirá hoy lunes por una opción”.

El PSOE, primera fuerza política del parlamento regional, con 25 diputados, suma 37 con los partidos progresistas, Nueva Canarias, Podemos y la Agrupación Socialista Gomera, uno más de la mayoría absoluta. Pero los socialistas tendrán que restañar las heridas con Nueva Canarias. La última opción es un pacto entre PSOE y CC. Eso favorecería un entendimiento en la gobernabilidad del Estado, pero CC ya ha dicho reiteradamente que no apoyará a Sánchez si pacta con Podemos.

 

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