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El piso fantasma de Málaga: 42 personas estafadas por la misma oferta de alquiler

La policía detiene a 22 miembros de un grupo criminal que se hizo con 15.000 euros engañando a quienes trataban de arrendar una vivienda

Bloque de apartamentos turísticos enTorremolinos (Costa del Sol), en una imagen de archivo.
Bloque de apartamentos turísticos enTorremolinos (Costa del Sol), en una imagen de archivo.

Alquilar un piso para residir en Málaga no es tarea fácil. La explosión de los alojamientos turísticos ha hecho subir los precios de la renta mensual (un 11,2% en el último año, según Alquiler Seguro). Tanto, que se sitúa en unos 950 euros de media, según datos de empresas como Fotocasa o Enalquiler. Por eso quienes buscaban un lugar para mudarse a la capital de la Costa del Sol se sorprendían al ver el precio tan competitivo con el que se ofertaba en Internet un inmueble en la calle Ayala. Más aún al comprobar su ubicación, cerca de la estación de AVE y a diez minutos en paseo del centro. Los aspirantes escribían un mensaje al teléfono de contacto y, tras una corta conversación, acordaban el pago de una señal mediante un ingreso en cuenta para asegurarse la reserva de la vivienda. El problema surgía cuando viajaban a su nuevo destino para firmar el contrato: el piso no existía y sus arrendatarios no volvían a dar señales de vida. Una estafa por la que la Policía Nacional ha detenido a 22 individuos —13 residentes en Valencia y otros 9 en Jaén— como responsables de timar algo más de 15.000 euros a 42 personas de diferentes puntos de España con la falsa oferta del mismo piso malagueño.

La creciente presencia de pisos turísticos —según AirBnB hay 4.787 solo en la capital malagueña— y la mayor rentabilidad frente al alquiler de larga temporada ha hecho que sean muchas personas las que no encuentran piso para arrendar en la capital malagueña. La joven Noemí Escobar lo viralizaba esta misma semana con un hilo en Twitter en el que relataba sus dificultades para alquilar, tanto por la carestía de viviendas como por los requisitos que le pedían: nómina con contrato indefinido, avalista, llevar más de un año empadronada en la ciudad y un total de 2.250 euros para poder entrar en la casa (750 de un mes por adelantado, 750 de fianza y otros 750 para la inmobiliaria). Unas cifras altas teniendo en cuenta también el salario medio anual en la provincia, según la Agencia Tributaria: 15.939 euros netos al año. Es decir, 3.233 euros anuales menos que la media nacional y 9.181 menos que la media de los sueldos en Madrid, que asciende a 25.120 euros.

Así, cuando los estafadores pusieron un precio bastante más bajo de lo habitual en su supuesto piso en alquiler, muchas personas se interesan por él, siempre a través de mensajes de texto. Arrancaba entonces un proceso cuyo modus operandi era sencillo y siempre el mismo. Los estafadores llegaban a un acuerdo en las condiciones del contrato con quienes aspiraban a hacerse con él. A modo de señal, los timadores solicitaban el ingreso en una cuenta bancaria de una cantidad que oscilaba entre 250 y 700 euros. Finalmente, cuando el inquilino se presentaba para ocupar la vivienda, “se daba cuenta de que había sido víctima de una estafa”, han explicado fuentes policiales, que no descartan la llegada de nuevas denuncias relacionadas con el mismo inmueble.

Las primeras denuncias, en octubre

La investigación arrancó en octubre del año pasado tras las denuncias de varias personas que habían contestado a la misma oferta inmobiliaria. Los agentes policiales descubrieron que tras el supuesto anuncio de alquiler había una trama organizada y coordinada con dos bases, una en Jaén y otra en Valencia. Su líder hacía de nexo entre ambas bandas. Sus subalternos en cada una de las provincias se encargaban de reclutar a vecinos y familiares para que, a cambio de una comisión, figuraran como titulares de las cuentas bancarias en las que se hacían los ingresos. Cada cierto tiempo, el cabecilla de la banda se desplazaba de una ciudad a la otra para recaudar los fondos. Tras seguirles los pasos y conseguir identificar y localizar a todas las personas implicadas, la policía ha detenido a estas 22 personas, a las que se les imputa un delito de estafa y otro de pertenencia a grupo criminal. Durante la operación también se han realizado diferentes registros en los domicilios de los principales investigados. En ellos se ha intervenido documentación, un equipo informático, varios teléfonos móviles y cartillas bancarias en las que se anotaban los ingresos de las personas estafadas.

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