Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El temor al nuevo centralismo de la derecha acerca a PNV y PDeCAT

Ambos partidos están cerca de reeditar la lista conjunta de 2014 para las elecciones europeas

Urkullu y parte de la cúpula peneuvista posan con el presidente del PDeCAT, David Bonvehí (en silla de ruedas), el 30 de septiembre en Vitoria.
Urkullu y parte de la cúpula peneuvista posan con el presidente del PDeCAT, David Bonvehí (en silla de ruedas), el 30 de septiembre en Vitoria.

Vox y el discurso recentralizador del PP de Casado está favoreciendo el acercamiento de los nacionalismos vasco y catalán. El PNV y PDeCAT están cerca de reeditar la lista conjunta de 2014 para las elecciones europeas. “Aún no está cerrado, pero puede reeditarse, incluyendo a Coalición Canaria, sobre un programa de mínimos que reconozca la plurinacionalidad de España y rechace la pretensión recentralizadora de la nueva derecha”, señalan fuentes del PNV.

“Vamos con el PDeCAT. No con Puigdemont ni con Torra”, puntualizan las mismas fuentes.
El acercamiento entre ambos partidos, anunciado por el presidente del PDeCAT, David Bonvehí, se produce tres meses después de celebrarse el primer encuentro entre el lehendakari Iñigo Urkullu y el president Quim Torra que evidenció la distancia de la Ajuria Enea pragmática con la estrategia independentista de la Generalitat.

“La marcha de ambos gobiernos nacionalistas por caminos distintos, en momentos cruciales de nuestra historia, no es excepcional. La novedad ha consistido en la implicación del lehendakari en intentar una salida al grave conflicto de Cataluña, pero no lo ha logrado. En todo caso, las relaciones de ambos partidos siempre se han salvaguardado y últimamente se han reforzado”, según fuentes de Ajuria Enea.

Urkullu intentó implicarse desde su primer encuentro con el entonces president Artur Mas, en 2014, al que ofreció planterar al PP y al PSOE una reforma del modelo de Estado. Mas la desechó porque ya estaba embarcado con ERC en el procés.

Urkullu aumentó su compromiso en junio de 2017, tras el encuentro de cuatro horas con Puigdemont en Barcelona. Puigdemont, a cuatro meses de la consulta independentista, le tanteó sobre la posibilidad de mediar. Urkullu gozaba de una envidiable posición como interlocutor privilegiado con Rajoy por apoyar el PNV sus presupuestos; con el PSOE por compartir gobierno en Euskadi y con el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, por ser el único presidente autonómico recibido en Bruselas.

El momento clave fue tras la consulta del 1-0. Unrkullu pretendió evitar la aplicación del artículo 155. Su móvil fue la petición mediadora de Puigdemont. También, evitar el contagio en Euskadi. Pese a su fracaso mediador, salvaguardó su apuesta reformista, apoyada mayoritariamente, según las encuestas.

Mediación de Urkullu

La mediación de Urkullu fue mucho más intensa de lo conocido entonces. El 25 y 26 de octubre se reunió con empresarios y representantes de la Iglesia. Pero, sobre todo, cruzó mensajes con Puigdemont, Rajoy y Sánchez con la pretensión de que el president convocara elecciones autonómicas, evitara la declaración de independencia y Rajoy no interviniera la autonomía. La mediación fracasó y la autonomía catalana fue intervenida.

Previsiblemente, declarará en el juicio a los dirigentes independentistas catalanes a petición de su defensa. “Urkullu no culpó a nadie de su fracaso. Ni a Puigdemont ni a Rajoy. Pero sí se opuso a la intervención de la autonomía catalana y al encarcelamiento de los líderes independentistas”, señalan en Ajuria Enea.

Tras la huida de Puigdemont, Urkullu desconectó de la Generalitat, pero tanto él como el PNV mantuvieron contacto con el PDeCAT. El contacto se ha estrechado tanto que, previsiblemente, irán coaligados, junto con Coalición Canarias, a las elecciones europeas de mayo. “Es un acercamiento inesperado hace unos meses”, admiten fuentes peneuvistas. “El PNV evita injerirse en las cuestiones internas del PDeCAT. Pero conoce nuestra estrategia que no es soberanista unilateral ni de confrontación con el Estado. Lo ratificó el lehendakari a Torra en noviembre. El programa que se acuerde para las elecciones europeas será de mínimos”, señalan fuentes de Ajuria Enea.

El acercamiento del PNV y PDeCAT tiene un sesgo pragmático. Su presidente, Andoni Ortuzar, pretende que el PDeCAT, y también ERC, apoyen los presupuestos del Gobierno socialista para “evitar un ejecutivo de la derecha sin complejos que empeore las cosas”. Una estrategia alejada del “cuanto peor, mejor” que practica Puigdemont.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >