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Las lluvias torrenciales como las de Mallorca ocurren de manera excepcional

En Colònia de Sant Pere, Artà y Sant Llorenç cayó "en una tarde la mitad de lo que llueve en todo un otoño", según cálculos de la Agencia Estatal de Meteorología

Aspecto del centro de Sant Llorenç des Cardassar (Mallorca) tras la fuerte tromba de agua. ATLAS

“La probabilidad de que caigan casi 233 litros por metro cuadrado en la localidad mallorquina de Colònia de Sant Pere, como los que se recogieron este martes, es de una vez cada mil años”. Este cálculo, según un estudio de probabilidad hecho a toda prisa por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), da una idea de la “completa excepcionalidad” de lo ocurrido en una zona muy localizada del sureste de la isla de Mallorca, explica Rubén del Campo, uno de los portavoces de la Aemet. En este lugar las lluvias torrenciales se han cobrado la vida de 10 personas hasta el momento en los municipios de s' Illot, Artà y Sant Llorenç.

“En Artà fueron 162 litros por metro cuadrado, una precipitación muy intensa que se puede esperar que ocurra una vez cada 80 años”, añade Del Campo, que aclara que la mayor cantidad de precipitación cayó en Colònia de Sant Pere. De los 232,8 litros recogidos allí, 90 fueron en tan solo una hora, de seis y media a siete y media de la tarde, cuando la intensidad de la lluvia fue torrencial. El episodio previo más grave se produjo en junio de 2015, cuando se recogieron 157 litros por metro cuadrado en una hora.

Colònia de Sant Pere y Artà se encuentran a una decena de kilómetros del municipio de Sant Llorenç, epicentro de los daños provocados por el desbordamiento de un torrente que habitualmente está seco y que cruza la población. Ambas localidades están situadas en una zona elevada que Sant Llorenç, donde la Aemet no tiene estación. Según detalla Del Campo, el pluviómetro de un colaborador de la agencia registró 220 litros por metro cuadrado de siete de la mañana del martes a siete del miércoles. "Lo que no sabemos es la intensidad, cuánto cayó en una hora", lamenta. "El episodio, del todo excepcional por su intensidad y duración, comenzó a las cuatro de la tarde y terminó aproximadamente a las diez de la noche, fueron seis horas de lluvia fortísima", describe Del Campo, que subraya que se trató de un fenómeno "muy local". "Mientras caían 233 litros en Colònia de Sant Pere, una estación automática de la Aemet situada en Manacor, a tan solo ocho kilómetros, contabilizaba 23 litros", precisa el portavoz.

En la zona afectada "puede caer de media de entre 600 y 800 litros por metro cuadrado en todo el año, la mitad de ellos en otoño", que es la estación más lluviosa con diferencia, y la mayor parte en forma de precipitaciones "muy intensas o torrenciales". Según cálculos muy aproximados, llovió "la mitad de lo que cae en todo un otoño en una tarde", aunque Del Campo matiza que las medias son "engañosas" porque hay otoños en los que llueve mucho y otros, poco.

La causa de que ayer se produjera una tromba de agua de semejante virulencia es la "conjunción de una DANA" —acrónimo de Depresión Aislada de Niveles Altos, es decir, un embolsamiento de aire en capas altas conocido popularmente como gota fría—, que llevaba ya varios días afectando a Cataluña y Baleares, con "viento húmedo del este". "Teníamos un embolsamiento de aire bastante frío a 5.500 metros de altitud, a lo que se le unía, en el Mediterráneo occidental, viento del este, por tanto, de recorrido marítimo y que se va humedeciendo", prosigue. "Si tenemos humedad e inestabilidad atmosférica, el entorno es propicio a las tormentas, unas condiciones generales en las que se formó una situación muy local de línea de tormentas", resume.

Del Campo hace hincapié en que se trató de un cóctel "muy complicado y muy difícil de predecir". La previsión hablaba de lluvias intensas en esa zona de Mallorca, lo que dio lugar a un aviso que fue aumentando de nivel conforme fue evolucionando el fenómeno. "Desde primera hora de la mañana estaba activo un aviso amarillo —el primer nivel de alerta, en el que no existe riesgo meteorológico para la población en general aunque sí para alguna actividad concreta— por precipitaciones de 20 litros por metro cuadrado acumulados en una hora", concreta el portavoz, que añade que "se elevó a naranja" —segundo nivel de alerta y que supone un riesgo importante y cierto grado de peligro para las actividades usuales— a las 18.43 ante 40 litros por metro cuadrado a la hora.

Finalmente, "el aviso ascendió a rojo —riesgo extremo, aviso máximo que se emite ante fenómenos no habituales de intensidad excepcional y con un nivel de riesgo para la población muy alto a las 21.40, cuando se llevaban acumulados 200 y pico litros por metro cuadrado en seis horas", concluye Del Campo.

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