Un juez ordena la detención de Willy Toledo por no acudir a declarar

El actor no se presentó en el juzgado en dos ocasiones tras la denuncia de la Asociación Española de Abogados Cristianos por vejación de los sentimientos religiosos

Willy Toledo, en la parroquia San Carlos Borromeo en mayo.Vídeo: Santi Burgos / EPV
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Arrest warrant put out for actor over religious group’s blasphemy lawsuit

La paciencia del juez de instrucción número 11 de Madrid se agota. El magistrado ha dictado una orden de detención contra Willy Toledo para tratar de garantizarse que el actor comparece en los juzgados, donde lo ha citado a las diez de la mañana del próximo 13 de septiembre. Esta medida, que aún no se ha hecho efectiva, se toma después de que el intérprete no se haya presentado ante el instructor en las dos ocasiones anteriores en las que lo ha llamado por la denuncia tramitada contra él por la Asociación Española de Abogados Cristianos por supuestamente vulnerar los sentimientos religiosos en un comentario publicado en Facebook.

El 5 de julio de 2017, el actor escribió en su perfil: "Yo me cago en Dios. Y me sobra mierda para cagarme en el dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María". Un mensaje que difundió después de que una juez de Sevilla abriese juicio oral contra tres mujeres que portaron en la capital andaluza una reproducción de plástico de una vagina de casi dos metros, como si fuese un paso de Semana Santa. Una iniciativa que se bautizó como "la procesión del coño insumiso".

"Creemos que esta orden de detención ha sido forzada por Toledo porque quiere publicidad. Hace siete años que no le contratan", afirma Polonia Castellanos, presidenta de la Asociación Española de Abogados Cristianos, que insiste en que "todos somos iguales ante la ley" y que, por tanto, el actor "tiene la obligación de acudir al juzgado si le cita un juez, aunque él crea que tiene privilegios especiales por su posición social".

"La denuncia se puso por cagarse en el dogma y porque sus palabras fueron una afrenta contra los sentimientos religiosos", apostilla la representante del colectivo de letrados, que ha anunciado este martes que pedirán al juez que valore si el actor cometió también un delito de odio durante una intervención en televisión, donde afirmó que durante la Guerra Civil se fusiló a personas a causa de su fe y se incendiaron iglesias porque "algo harían".

Toledo ya se ha negado en dos ocasiones a acudir a declarar. "Considero que no he cometido ningún delito y, por lo tanto, no hay ninguna necesidad de que comparezca para declarar sobre mis sentimientos religiosos, mi ideología, mi manera de pensar, mi sexualidad... La Constitución me ampara", dijo en una rueda de prensa celebrada el pasado mayo.

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La decisión del juez de instrucción número 11 de Madrid ha provocado este martes numerosas reacciones del mundo de la interpretación y la política. "Nunca debió admitirse a trámite. Si cagarse en Dios fuera delito, media España debería estar en la cárcel. Es la libertad de expresión lo que está en juego", ha afirmado el actor Juan Diego Botto. "Me cago en Dios puede ser una blasfemia, pero nunca un delito. Que hoy un juez pretenda detener a Willy Toledo es una muestra más de la regresión autoritaria y el peligro que corre la libertad de expresión. Mi solidaridad con Willy y tantas otras víctimas de los torquemadas del siglo XXI", ha asegurado Miguel Urbán, eurodiputado de Podemos.

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