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Rivera y Arrimadas retiran lazos amarillos en un pueblo de Barcelona

Ciudadanos participa esta tarde en una concentración en la capital catalana en apoyo de quienes quitan estos símbolos

Inés Arrimadas y Albert Rivera retiran lazos amarillos en Alella.

En un buscado golpe de efecto tras días denunciando la "ocupación" del espacio público en Cataluña por los lazos amarillos, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y la líder del partido en Cataluña, Inés Arrimadas, han retirado esta mañana con sus propias manos lazos amarillos de plástico atados a lo largo de una valla en la calle del municipio de Alella (Barcelona). La acción de los dos políticos, acompañados de una comitiva de una decena de simpatizantes, se ha desarrollado sin incidentes aunque con gran tensión entre abucheos, aplausos y pitidos. Rivera y Arrimadas han sido increpados por algunos vecinos de la localidad al grito de "¡fuera!", "¡vergüenza!" y "¡fascistas!", mientras sus simpatizantes les aplaudían. El líder de Ciudadanos ha contestado a un hombre que le ha gritado en catalán "¡Iros a Madrid, desgraciados!", en la misma lengua: "Es nuestra casa y aquí estaremos".

Rivera y Arrimadas han dado un corto paseo, de apenas 200 metros, por las calles de Alella, un pequeño municipio de menos de 9.600 habitantes a 20 kilómetros del centro de Barcelona, y donde la presencia de los lazos amarillos con los que se protesta por la libertad de los independentistas encarcelados es muy numerosa. Están en las vallas de la acera, en los bares o en las rejas de las ventanas de los edificios de la Plaza del Ayuntamiento. De la fachada del Consistorio cuelga de hecho una gran pancarta con el lema "Libertad presos políticos" y un lazo amarillo, y en la parte trasera hay una estelada.

Los dos líderes políticos de Ciudadanos se han dirigido a una de esas vallas de seguridad de la acera (que protege para que los viandantes no caigan a la carretera por la que pasan los vehículos) y han ido retirando uno a uno los lazos atados, al tiempo que los guardaban en una bolsa de basura. Ha sido entonces cuando se han producido los momentos de tensión, en los que se han mezclado los aplausos de los simpatizantes del partido que les acompañaban, con los pitidos de los coches, los abucheos y los gritos de "no sois bienvenidos" de viandantes y vecinos de la localidad.

"¡Fuera, fuera, fuera!", "¡vaya manera de provocar!", les han increpado en torno a tres decenas de vecinos al otro lado de la acera, muchos de los cuales grababan también la escena con su teléfono móvil. Rivera y Arrimadas han seguido retirando los lazos sin contestar a las protestas y a los pitidos de los coches que pasaban por la carretera. A pesar del clima encendido, no se han producido incidentes. La comitiva de Ciudadanos ha estado escoltada por un dispositivo de los Mossos d' Esquadra en todo momento. Minutos después y cuando ya se habían marchado los políticos, vecinos del pueblo han vuelto a colocar lazos amarillos en la misma valla. Un grupo de niños con sus madres han seguido colocando estos emblemas en más lugares del mobiliario urbano.

"En Cataluña se ha producido una fractura social", ha denunciado el líder de Ciudadanos al término de la acción reivindicativa en declaraciones a los medios de comunicación, interrumpidas por nuevos abucheos. "Eso es lo que ha conseguido el separatismo, una fractura social. Artur Mas la negaba, Puigdemont la negaba, hasta Torra la niega. Pero la evidencia es lo que estamos viendo aquí: que unos señores intentan imponer su ideología a la fuerza al espacio público a los demás".

Rivera ha reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez que actúe para retirar los símbolos ideológicos de las calles catalanas. "Esto se habría terminado si el señor Torra hiciera cumplir las leyes y retirara estos símbolos, si no lo hace Torra lo puede hacer el Gobierno de España, pero Cataluña no puede ser un territorio sin ley, donde los nacionalistas imponen la ley del más fuerte frente a la democracia", se ha quejado. Para el líder de Ciudadanos, la fractura social es peligrosa porque de ella deriva la violencia y la arbitrariedad. "Estamos a tiempo de evitarlo con una reacción serena, tranquila y legal del Gobierno de España si no lo hace Torra, que no tengo confianza que lo haga", ha pedido. El dirigente da la máxima gravedad al clima social en Cataluña, calificándolo de "situación de excepción".

A Pedro Sánchez, Rivera le ha acusado de abandonar a los catalanes por estar aliado políticamente con los líderes independentistas, a consecuencia del apoyo parlamentario que le prestan ERC y el PDeCAT: "El pacto de Sánchez con Torra y Puigdemont no puede ser la moneda de cambio para abandonar a los ciudadanos que quieren pasear por sus calles sin ver símbolos ideológicos".

A su lado, la líder de la oposición en Cataluña, Inés Arrimadas, ha querido enviar un mensaje "a todos los catalanes que tienen miedo". "No dejaremos de representar a una mayoría social que quiere una Cataluña nueva, reformada. Lo haremos aquí, en la calle, en las instituciones; con mucha serenidad y tranquilidad pediremos una Cataluña para todos", ha manifestado.

La acción de los políticos esta mañana en el municipio barcelonés se enmarca en la ofensiva de Ciudadanos para liderar la respuesta política a la ocupación del espacio público que el partido considera que existe en Cataluña. La formación apelará a todas las instituciones posibles y tratará de movilizar a sus partidarios en las calles para lograr la neutralidad del espacio público. El partido ha denunciado a la fiscalía la agresión que sufrió una mujer en Barcelona al retirar lazos amarillos de la vía pública, y ha anunciado que se dirigirá en amparo al Defensor del Pueblo. Esta tarde, Rivera y Arrimadas estarán en una concentración en el mismo lugar en el que se produjo la agresión a la mujer de origen ruso, el parque de la Ciutadella de Barcelona.

La iniciativa de Ciudadanos se produce el mismo día de la detención del supuesto agresor de la mujer y después de que un grupo de unas 80 personas con la cara tapada retirasen lazos amarillos esta pasada madrugada en Girona. El partido defiende, no obstante, que no deberían ser los ciudadanos los que tuvieran que retirar estos símbolos de las calles, sino las instituciones.

El portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil, ha acusado a Ciudadanos de "alimentar el conflicto" en Catalunya al sumarse a la campaña de retirada de lazos amarillos de las calles, como ha hecho este miércoles su presidente, Albert Rivera, y ha apostado por "templar ánimos". En declaraciones en la Cámara Alta, Ander Gil ha asegurado que el "ecosistema de supervivencia" del partido naranja es el conflicto y que lo alimenta "constantemente". "Hay partidos que cuando se acabe el conflicto no sé de qué van a vivir", ha añadido.

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