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Operación Nelson

Pedraz abre juicio por el ‘caso Ausbanc’ y mantiene en prisión a Luis Pineda

El cabecilla de la trama de extorsión a bancos se enfrenta a una petición de 119 años de prisión

Luis Pineda, tras su detención el pasado 15 de abril. Ampliar foto
Luis Pineda, tras su detención el pasado 15 de abril.

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha ordenado la apertura de juicio oral por el caso Ausbanc, la trama de extorsión a entidades financieras encabezada por el presidente de esa organización, Luis Pineda y el ex secretario general del pseudosindicato ultraderechista Manos Limpias, Miguel Bernad. El magistrado instructor mantiene en prisión a Pineda, para quien la fiscalía reclama penas que suman 119 años de prisión por delitos de extorsión, estafa, blanqueo, organización criminal y delitos contra la Hacienda Pública. En el banquillo habrá 10 acusados, entre ellos la abogada Virginia López Negrete, que encabezó, en nombre de Manos Limpias, la acusación contra la infanta Cristina en el caso Nóos, en el que la hermana del Rey quedó finalmente absuelta.

El magistrado abre juicio, además, como responsables civiles, contra 26 sociedades civiles, entre ellas la propia Ausbanc, que quedó desmantelada en abril de 2016 tras el estallido de la Operación Nelson en la que fueron detenidos Pineda y Bernad, y Manos Limpias, que mantiene su actividad, aunque de manera mucho más discreta que la que llevaba a cabo hasta ese momento, cuando ejercía la acusación en decenas de causas judiciales de corrupción y contra movimientos de izquierda.

La Fiscalía considera que Ausbanc se dedicaba a extorsionar a bancos y cajas de ahorro, a las que amenazaba con acciones legales o campañas de desprestigio en sus medios de comunicación. Las entidades, casi con la práctica excepción de BBVA, accedían a los pagos, que se camuflaban como inserciones publicitarias en las revistas de Ausbanc, como estudios de mercado o como patrocinio de jornadas y eventos.

La asociación de Luis Pineda completaba sus ingresos —que después eran desviados a cuentas en paraísos fiscales— gracias a las subvenciones públicas, que sumaron 5,99 millones de euros entre 2004 y 2014. La tercera pata de su financiación eran las cuotas de sus usuarios, quienes creían que Ausbanc defendía sus intereses cuando lo que realmente hacía era utilizarlos como ariete para presionar a las entidades bancarias. En ocasiones, cuando Pineda conseguía que los bancos y cajas pagaran, los abogados recibían la orden de retirar las acciones legales emprendidas en nombre de sus clientes.

Según el escrito del fiscal, "para reforzar la presión contra las entidades y lograr los acuerdos económicos pretendidos", a partir de finales del 2012 Pineda se sirvió del sindicato ultraderechista Manos Limpias, al que además financiaba, para ejercer la acusación popular contra determinadas personas, entre ellas la infanta Cristina de Borbón. Para ello, el jefe de Ausbanc contaba con el apoyo del líder de Manos Limpias, el exdirigente de Fuerza Nueva Miguel Bernad.

La Fiscalía recuerda que durante el juicio de Nóos, en el que fue absuelta la hermana de Felipe VI y condenado a prisión su esposo, Iñaki Urdangarin, Pineda y Bernad, puestos de común acuerdo, "utilizaron la estrategia de intentar negociar la retirada de la acusación contra la infanta Cristina a cambio de un acuerdo que les beneficiara económicamente, presionando para ello al entorno de la defensa jurídica" de la hija del rey Juan Carlos.

En octubre de 2015, según el escrito acusatorio, Bernad se reunió con el director de la Fundación La Caixa, y jefe de la infanta, Jaume Giró y le propuso que ayudara a Ausbanc con dos millones de euros. A cambio de ello, Manos Limpias retiraría la acusación contra la Infanta en el caso Nóos. Jaume Giró no atendió al requerimiento de Bernad, por lo que Luis Pineda tomó la iniciativa a principios de 2016 y trató de reunirse con Miquel Roca, el abogado y padre de la Constitución que dirigió la defensa de la infanta en el caso Nóos. Roca desechó reunirse con Pineda, pero envió a un directivo del banco Sabadell, Gonzalo Barettino, para que escuchara lo que el jefe de Ausbanc tenía que decirle.

En aquel encuentro, que se celebró en Madrid, Pineda supuestamente manifestó a Barettino que se estaban replanteando retirar las acciones que ejercían en solitario contra la infanta, y le reclamó a cambio esta vez tres millones en atención a los "gastos procesales". Gonzalo Barettino manifestó que no quería seguir hablando del tema, pero que lo trasladaría y dio por terminada la entrevista. Miquel Roca, al ser informado por el directivo del Sabadell, le ordenó que no tuviera más contactos con Pineda.