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Pablo Casado: “Es un error no querer debatir de ideas. Esto no es Operación Triunfo”

El candidato está convencido de la victoria. Come este jueves con los exministros contrarios a Sáenz de Santamaría

El candidato a la Presidencia del PP, Pablo Casado, en la sede nacional del partido (Madrid).

Pablo Casado (Palencia, 1981) está convencido de que, a escasas horas de la votación para elegir al sucesor de Mariano Rajoy, cuenta con los votos necesarios para liderar el PP. La comida que tiene este jueves con los exministros que se han posicionado contra su rival en las primarias, Soraya Sáenz de Santamaría (José Manuel Soria, Rafael Catalá, José Manuel García Margallo, Dolors Montserrat, Juan Ignacio Zoido, María Dolores de Cospedal...), tiene para ellos algo de celebración. El vicesecretario de comunicación del partido asegura que decidió dar el paso en el último minuto, cuando su favorito —“el que no se presentó”, Alberto Núñez Feijóo— prefirió esperar al próximo tren.

Pregunta. De no haberse presentado, ¿a quién habría votado?

Respuesta. A María Dolores [de Cospedal]. Compartimos un modelo ideológico y de partido.

P. Ha hablado de “presiones” para integrarse en la lista de Soraya Sáenz de Santamaría. ¿Quiénes y cómo le presionaban?

R. Yo me he cuidado mucho de no ofrecer cargos, o eso del “recuerda quién te ha puesto”. A la gente le decimos que ganaremos las elecciones y que habrá más espacios, también para captar talento fuera. Esto no es el baile de las sillas.

P. ¿Pero se le ha presionado desde la otra candidatura?

R. Yo lo que puedo decir es que no he tenido el aparato a favor.

P. ¿Dónde se sitúa ideológicamente? ¿Más cerca de Aznar o de Rajoy? ¿De Macron o de Merkel?

R. Yo soy un liberal sin prefijos, no un ultraliberal.

P. ¿Pero no está más cerca de Aznar que de Rajoy?

R. Los dos han tenido una política económica netamente liberal; por eso han protagonizado milagros económicos que se estudian en todo el mundo y los dos han abrazado la transversalidad de un centro reformista. Los Gobiernos del PP han sido los que más han dotado económicamente al Estado de bienestar. He tenido la suerte de ser jefe de gabinete de Aznar casi dos años y portavoz de Rajoy casi tres. Y he aprendido mucho con ellos.

P. ¿Con quién ha hablado más estos días?

R. Con Rajoy, pero poco. Se habla mucho del apoyo de [José Luis Rodríguez] Zapatero a Soraya. A mí me gustaría que me apoyaran Aznar y Rajoy, pero no lo han hecho. Han sido neutrales.

P. Dígame un acierto y un error de su rival en esta campaña.

R. Un acierto: su equipo. Y un error, el no debatir. Cuando escuché a su jefe de campaña decir que querer debatir de ideas era no tener ni idea o cuando escuché que hablar de principios y valores era montar una secta... se equivocan. Esto no es Operación Triunfo, no hay que elegir solo a una persona para liderar al partido.

P. ¿Qué opina del grupo ultracatólico Hazte Oír, que ha apoyado públicamente su candidatura y criticado la de su rival?

R. Estoy en contra de cualquier ataque a un compañero. Yo he querido debatir ideológicamente; ella no ha querido. Tenemos que conectar con plataformas cívicas, pero tengo clara nuestra ideología. Hay quien dice que se ganan elecciones renunciando a los principios: yo creo que se ganan gracias a ellos. Tenemos que ser todo a la derecha del PSOE, manteniendo la centralidad que da las mayorías absolutas.

P. ¿No le perjudica esa campaña de Hazte oír?

R. Lo que diga la sociedad civil hay que respetarlo. Hay plataformas con las que podemos estar de acuerdo, pero tengo claro nuestro ideario.

P. Habla de regresar a la ley del aborto de 1985 [de supuestos], algo que no hizo Rajoy.

R. La ley de 1985 era un consenso básico. Sánchez está rompiendo los consensos sociales por obtener réditos electoralistas y así provoca una fractura moral.

P. En ocho años de Gobierno, Rajoy no la cambió. ¿Cree que es la posición mayoritaria en el PP?

R. Se dijo que había que esperar a que hable el Constitucional, y espero que no tarde. Yo propongo el recurso previo de constitucionalidad no solo para estatutos de autonomía, sino para leyes con efectos irreversibles, como la del aborto.

P. ¿Cree que Cristina Cifuentes hizo lo que debía al dimitir?

R. No está muy aclarado lo que pasó con ese vídeo [por un supuesto hurto en un supermercado]. Ella dio un paso atrás para no perjudicar al PP y eso le honra. Pero hay veces en política en que se ven cosas que traspasan lo estrictamente político y llegan al límite de lo personal.

P. ¿Cree que dimitió por el vídeo o por el máster?

R. Me limito a lo que dijo en su comparecencia.

P. ¿Usted dimitirá si le imputan por el máster?

R. Ya he dado explicaciones en ese tema irrelevante y capcioso.

P. No contesta a la pregunta.

R. He contestado demasiado.

P. Habla de integrar a Sáenz de Santamaría si gana. ¿Qué puesto le daría?

R.La secretaría general no puede ser [al no presentar lista conjunta]. Yo solo voy a anunciar la lista de integrantes del comité ejecutivo así que la distribución de vicesecretarías y cargos ejecutivos no se conocería hasta después del congreso. La integración que permite eso es real.

P. ¿Cree que Cospedal debe seguir siendo secretaria general?

R. Ella ya ha dicho que no quiere ningún puesto ejecutivo.

P. ¿Ha elegido a su secretario general si gana?

R. No. Y quiero hablarlo con las direcciones territoriales. Yo vengo sin mochila y no tengo un equipo preconfigurado. Quiero integrar a las cinco candidaturas que estamos juntas [las que perdieron en la primera vuelta] y a la de Soraya.

P. ¿Esperaba un debut de primarias así? Han terminado imitando el enfrentamiento que criticaron en otros partidos.

R. Se ha debatido poco de ideas. No yo, pero el debate ha sido sobre un vídeo, la cifra de inscritos, el sexo de los candidatos, la edad... Hemos estado en funciones mientras el Gobierno de Sánchez avanzaba en las contrarreformas. Yo sí he sintonizado con las necesidades de España; lo ajeno a la realidad es que el PP se esté mirando al ombligo.

P. ¿Mantiene que debe gobernar la lista más votada? ¿Cree, como mantienen en la candidatura de Santamaría, que le resta credibilidad a esa petición del PP en Ayuntamientos y comunidades autónomas el hecho de que usted no se haya integrado en la lista más votada en la primera vuelta de las primarias?

R. En 2014 propusimos una reforma de la ley en la que instaurábamos la doble vuelta para que gobernara la lista más votada. Y establecíamos un baremo en el que para que no hubiera segunda vuelta había que tener una diferencia de 10 puntos. Aquí [en la primera votación de primarias] ha habido un empate técnico [con Santamaría]. Yo no propuse esto, pero las reglas están para cumplirse. Es como si en la final del Mundial, Francia y Croacia pactan en el descanso. Ese argumento se ha caído, además, al juntarnos cinco candidaturas: siete de cada 10 apoyan esta opción. Igual que se ha caído lo de que mi proyecto estaba muy a la derecha: son principios transversales, la defensa de la unidad de España, de la familia... no de izquierdas o derechas. Tampoco he revisado el legado de Mariano Rajoy: me he partido la cara por él en los peores momentos. Otra cosa es que haya cuestionado alguna política concreta, como se hace con la ley Wert o la de seguridad de Fernández [conocida como ley mordaza]. Eso no es ir contra Rajoy. Poca gente le ha defendido tanto en público como yo y lo difícil es hacerlo en público. 

P. Pero ha criticado la operación diálogo en Cataluña.

R. El propio Gobierno la enmendó con el artículo 155. Y soy indulgente: los independentistas nos engañaron. Lo que proponemos Cospedal y yo es aprender de esos errores, dejar claro que no contemporizaremos con los que quieren romper España.

El vicesecretario equipara edad y género

Uno de los aspectos que más ha enfrentado a los dos candidatos a suceder a Mariano Rajoy es el género. Mientras Soraya Sáenz de Santamaría lanzaba un vídeo en el que una veintena de políticas del PP pedían a los compromisarios que hicieran historia y pusieran a una mujer al frente del partido y como candidata a La Moncloa, Casado ha insistido en que ser mujer “no es un mérito”.

Preguntado por si le parecería un avance social o un gesto simbólico el hecho de que una mujer fuera presidenta del Gobierno, Casado equipara la cuestión de género a la edad: “Hay quien piensa que sería bueno tener un presidente de la misma edad que sus contendientes electorales. Yo jamás voy a utilizar un argumento biológico. Ni el género ni la edad pueden ser un argumento electoral. A mí, durante el 8 de marzo, me posicionaron dentro de los políticos del PP del lado feminista. Creo que no puede haber desigualdad, o brecha salarial, y eso ya lo prohíbe la ley y quizá haya que poner más inspectores, pero de ahí a que el argumento de fuerza sea simplemente el género... Creo que ni siquiera es bueno para quien lo esgrime”.

La candidatura de Casado dice que cuenta con el apoyo de más del 40% de las compromisarias que este sábado elegirán al sucesor de Mariano Rajoy. “Las mujeres del PP están donde están por lo que valen. Soraya Sáenz de Santamaría fue vicepresidenta por eso. En pleno siglo XXI en la Europa occidental hacer una confrontación de géneros en una competición electoral interna no es entendible, ni si quiera para las mujeres”.

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