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El apoyo de Cospedal impulsa a Casado en la recta final

Sáenz de Santamaría niega el efecto arrastre que calcula el vicesecretario: "Las cuentas de la vieja en esto no funcionan"

Pablo Casado acelera en la recta final de las primarias para elegir al sucesor de Mariano Rajoy. El candidato logró este lunes, a cinco días de la votación, la foto con María Dolores de Cospedal, quien dijo que era una “magnífica opción” para ofrecer a militantes y votantes del PP “un proyecto ilusionante”. Casado asegura que ha integrado en la suya a todas las candidaturas que perdieron en la primera fase y en su equipo hablan del apoyo de más de 2.000 compromisarios (votan 3.082). “Las cuentas de la vieja no funcionan en esto”, sostiene Soraya Sáenz de Santamaría.

Pablo Casado y María Dolores de Cospedal este lunes en un acto en Madrid.
Pablo Casado y María Dolores de Cospedal este lunes en un acto en Madrid.

Llevaba buscándola desde el 5 de julio, cuando la secretaria general del PP durante diez años quedó eliminada en la primera fase de las primarias para elegir al sucesor de Mariano Rajoy.  Finalmente, tras verse y hablar con ella en privado, Pablo Casado logró la foto pública con María Dolores de Cospedal este lunes, a cinco días de la votación.

“Tenemos que ofrecer a nuestros militantes y votantes un proyecto ilusionante y de futuro. Y creo que Pablo Casado puede ser una magnífica opción”, declaró ella ante las cámaras. “Considero imprescindible el papel que tiene que seguir jugando María Dolores en el partido y en España”, le contestó él desde la tribuna del madrileño hotel Palace. Cospedal había dicho, tras conocerse los resultados de la primera vuelta de las primarias, que no aspiraba a “ningún puesto de responsabilidad”.

Casado se deshizo en elogios hacia su nueva aliada, convencido de que arrastrará apoyos en su dirección. “Es una referencia política indiscutible para mí. Una líder, una política de raza”. Aseguró que comparte “equipo, principios y valores” con la secretaria general y aprovechó para repetir uno de sus argumentos de campaña: “Me he partido la cara por el PP en los peores momentos” [ella decía lo mismo, cambiando el verbo "partir" por "dar"].

Buena parte del equipo de Cospedal trabaja ya para Casado, como los exministros Rafael Catalá, Isabel García Tejerina y Juan Ignacio Zoido. También el presidente madrileño, Ángel Garrido, que votó a la secretaria general, arropó este lunes al vicesecretario. El equipo de Casado dice tener unos 2.100 votos —votan 3.082— y el apoyo de las candidaturas que perdieron en la primera fase, por lo que mantienen que si alguien tiene que integrarse en otra candidatura es Sáenz de Santamaría en la suya. Casado deslizó una acusación poco velada al decir que habían conseguido esos apoyos “sin prometer puestos a nadie”. Cuentan con un margen de error — “gente que cambia o nos engaña”—, pero insisten en su ventaja.

Sáenz de Santamaría enfrió el entusiasmo de Casado: “Las cuentas de la vieja en esto no funcionan”. La candidatura de la exvicepresidenta ya contaba con el apoyo de Cospedal a su rival, pero rechaza que tenga el efecto arrastre que sostiene el vicesecretario. La exvicepresidenta es fuerte en Andalucía, la comunidad que más compromisarios aporta al congreso y donde reclutan Javier Arenas y Juan Manuel Moreno.

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero le lanzó un regalo envenenado al alabar su “capacidad de diálogo” frente al riesgo de “un retroceso de ideas y derechos en el PP”. No fue el único expresidente que intervino este lunes en las primarias. José María Aznar lanzó una nota a través de su fundación, FAES, en la que aseguraba que la actuación de los apoyos de Cospedal será “probablemente decisiva” y en la que criticaba la “arrogancia” de sus compañeros de filas al criticarle por decir que el estado del partido no era "tan plácido" como algunos decían. La expresidenta le replicó desde Galicia: “Lo que necesita España son recetas del siglo XXI”.