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Una fuerte tromba de agua y granizo tumba 50 árboles en Zaragoza

Evacuados 90 menores y 20 monitores en un campamento de 'scouts' en Bielsa

Una fuerte tromba de agua y granizo con fuertes rachas de viento de hasta 100 kilómetros por hora dejó 16 litros por metro cuadrado en apenas 20 minutos ayer por la tarde en Zaragoza. No hubo heridos, pero la tormenta sí provocó numerosos desperfectos, como la caída de 50 árboles, según el Ayuntamiento o el anegamiento de numerosos coches aparcados en las calles. Además, se tuvo que interrumpir el servicio del tranvía y cortar el tráfico en algunas calles. Los contenedores salieron volando, el agua reventó las tapas de las alcantarillas y hasta salía por los sumideros.

La tormenta comenzó a las 18.30 y los bomberos recibieron 150 avisos por inundaciones y caída de los árboles en diferentes zonas de la ciudad, como paseo Sagasta, la avenida Puente del Pilar y la ribera del Ebro, desde el tercer cinturón hacia la plaza del Pilar, que causaron daños en vehículos.

El tranvía se cerró en el tramo comprendido entre las paradas Mago de Oz y Los Olvidados, y en el barrio del Actur hasta la parada de La Chimenea, debido a la caída de una rama de gran tamaño que afectó a la catenaria. También se cerró el tráfico tras resultar dañado un cable eléctrico en el cruce de calles Bruno Solano y Santa Isabel. 

Según el Consistorio, cayeron unos 50 árboles en calles como Villa de Pau, Tierno Galván, Castillo de Loarre, Alquézar o el paseo Isabel la Católica, así como en la zona de las piscinas de la Hípica, en Violenta de Hungría y la calle Luis Bermejo.

Por otra parte, la Policía Local retiró varios contenedores que salieron despedidos a causa del fuerte viento. Hay daños en decenas de vehículos, bien por la caída de ramas o árboles o por el impacto del granizo. También están pendientes de revisar varios tejados y cornisas que pueden presentar riesgo de desprendimiento, además de inundaciones de bajos y garaje.

Hasta 19 provincias de 10 comunidades tenían ayer aviso amarillo por lluvias, tormentas y temperaturas máximas de 37 grados, informa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Según los datos provisionales de la Aemet, las tormentas dejaron 62 litros en San Vicente de la Barquera (Cantabria), el lugar donde más llovió de todo el país ayer seguido de Bielsa (Huesca) con 49.2, Oviedo (Asturias) 47.8, Morella (Castellón) con 43.6, San Felices de Buelna (Cantabria) 37.8 y Torrelavega (también Cantabria) 35.4.

En Bielsa, un campamento juvenil de scouts con 90 menores y 20 monitores fueron desalojados la noche del miércoles debido a las fuertes tormentas. El grupo scout Calasancio tuvo que ser evacuado de El Cornato debido al mal estado de la zona de acampada, en el valle de la Pineta.

Las fuertes tormentas registradas también de noche en Cantabria dejaron un centenar de incidencias en toda la región. Las localidades más afectadas fueron San Vicente de la Barquera y Ribamontán al Mar, aunque también hubo problemas en Castro Urdiales y Torrelavega.

En Morella, los termómetros cayeron a 14,5. Como consecuencia de las lluvias, una familia se quedó asilada en una masía por la crecida del río Bergantes. En total fueron evacuadas siete personas y dos perros, todos en perfecto estado.

Hoy jueves cuatro provincias continúan con aviso amarillo por tormenta —Burgos, Soria y La Rioja o altas temperaturas de hasta 35 grados —Mallorca. En el Cantábrico occidental, el norte del sistema ibérico y sierras del prelitoral del levante no se descartan chubascos que puedan tener cierta intensidad de forma local.  En el resto de la mitad norte peninsular se prevé nubosidad de evolución con probabilidad de chubascos dispersos y ocasionales, más frecuentes e intensos en el tercio norte y en zonas de montaña.

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