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La ejecutiva del PSOE se vacía para el Gobierno de Sánchez

El 37% de los miembros de la dirección socialista ha sido nombrado en puestos gubernamentales

Reunión de la ejecutiva del PSOE.
Reunión de la ejecutiva del PSOE. EL PAÍS

En las cafeterías solitarias de la madrileña calle de Ferraz se nota, como en toda la ciudad, el comienzo del periodo estival, pero el número 70, el edificio en el que vivió el fundador del PSOE, Pablo Iglesias, se percibe especialmente desangelado. “Esto es un erial”, dicen los pocos que siguen yendo a diario a la sede del PSOE. La casa socialista se ha vaciado por el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez, que se ha nutrido en gran parte de la ejecutiva para la labor gubernamental. Práctica habitual en cualquier Gabinete, en el de Sánchez alcanza cotas muy elevadas. Un 37% de los miembros de la dirección socialista ha desembarcado en la Administración.

Pedro Sánchez ha nombrado hasta la fecha en puestos gubernamentales a 17 miembros de la ejecutiva federal del PSOE, que serán 18 próximamente cuando se anuncie el nuevo puesto del secretario de Justicia, Andrés Perelló, según fuentes de la dirección. Sánchez configuró una ejecutiva amplia —de 49 integrantes, incluido el secretario general— y a pesar de ello la merma es importante.

El presidente reclutó a tres miembros de la cúpula socialista como ministros: la vicepresidenta, Carmen Calvo, el secretario de Organización y titular de Fomento, José Luis Ábalos, y la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. Para su equipo en La Moncloa fichó a otros dos: el director de Análisis, Paco Salazar, y la Alta Comisionada para la Lucha contra la Pobreza Infantil, Luisa Carcedo. De la dirección salen dos secretarios de Estado (Paco Polo, de Sociedad de la Información y Agenda Digital, y Hugo Morán, de Medio Ambiente) y tres delegados del Gobierno (Alfonso Gómez Rodríguez de Celis, en Andalucía; Manuel González Ramos, en Castilla-La Mancha, y José Manuel Rodríguez Uribes, en Madrid).

El resto se reparte entre secretarías y direcciones generales, salvo los más veteranos de la ejecutiva, que han sido agraciados con las carteras más relevantes, salvando los ministerios: Manuel Escudero, responsable de Economía en el partido, es el nuevo embajador de la OCDE, y José Félix Tezanos, secretario de Estudios y Programas, presidente del CIS. El nombramiento de este último ha provocado una amplia controversia en la oposición y en el sector de la sociología, y será con probabilidad la primera baja de la ejecutiva, que medita abandonar.

Salvo Tezanos, no está previsto que los nuevos cargos públicos renuncien a sus puestos en la dirección del PSOE. En términos económicos el salto al Gobierno no provoca un gran ahorro al partido, ya que en la dirección solo había seis liberados, que ahora pasan a ser dos (la presidenta, Cristina Narbona, y el secretario de Coordinación Territorial, Santos Cerdán). Pero el desmantelamiento de Ferraz sí preocupa en algunos dirigentes, porque tras el verano hay que preparar el nuevo ciclo electoral. De momento, se ha traducido en una actividad casi nula del partido, cuya dirección se ha reunido solo una vez en las cinco semanas desde que Sánchez ganó la moción de censura.