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“Pablo, tienes que arreglar lo del máster”

La investigación sobre el currículo del candidato continuará después de que se decida si logra el poder

Pablo Casado durante la Cumbre de Innovación Tecnológica y Economía Circular, este viernes.

“Tienes que arreglar lo del máster”. En las últimas semanas, Pablo Casado ha escuchado esa frase en distintos formatos de la boca de algunos de los dirigentes del PP. En la formación conservadora todos los nombres de peso consideran irrelevantes las sombras que sobrevuelan el currículo del aspirante. Los dirigentes que conocen mejor a las bases opinan que ese es un asunto que no tendrá ninguna importancia en el voto de los delegados del congreso. Y, sin embargo, a ninguno se le oculta un problema: si Casado se alza con la presidencia del PP y la polémica se embrolla, afectará también a las siglas del partido.

“Me parece muy casual que justo cuando presento mi candidatura aparezca un tema de hace 10 años que tiene tan poca trascendencia tanto mediática como académica como, por supuesto, legal”, dijo Casado en el arranque de una campaña en la que se le ha preguntado repetidamente por el asunto. “Lo del máster no influye nada, porque eso no está en la conciencia de los militantes”, ha afirmado un dirigente conocedor de las dinámicas internas del PP. 

Sin embargo, en su carrera hasta el principal despacho de Génova, uno de los grandes escollos para Casado se encuentra en el Juzgado de Instrucción 51 de Madrid. La magistrada Carmen Rodríguez-Medel está investigando el máster que el candidato del PP aprobó en el Instituto de Derecho Público de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) bajo la dirección del catedrático Enrique Álvarez Conde, principal implicado en el caso Cifuentes.

El dirigente obtuvo el título tras ver cómo le convalidaban 18 de las 22 asignaturas, sin asistir a clase y aprobando las cuatro materias restantes al entregar otros tantos trabajos que apenas sumaron 90 páginas en total, y que entregó además a unos docentes a los que, según dijo, nunca conoció. No obstante, fue Álvarez Conde quien le evaluó en tres de esas asignaturas y le calificó con sobresaliente, como adelantó EL PAÍS.

Tras aterrizar el escándalo del máster de Cifuentes en los juzgados, las pesquisas de la magistrada revelaron nuevas presuntas irregularidades y condujeron hasta el candidato del PP. Rodríguez-Medel tiene dudas de que sus convalidaciones se realizaran correctamente —Casado siempre ha defendido que actuó siguiendo el criterio indicado por la universidad— y ha encargado ya un informe a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), dependiente del Ministerio de Educación, para que se pronuncie sobre ello. Además, también ha preguntado al Congreso si Casado ostenta la condición de aforado. Este es el paso previo para que el Tribunal Supremo pueda solicitar a la Cámara baja un suplicatorio y así investigarlo como imputado.

La instrucción continuará a finales de julio, tras la vuelta de la juez de vacaciones. La magistrada ha citado en agosto a varios compañeros del máster de Casado para que declaren como testigos. Pero también tendrán que comparecer como imputados el 1 de agosto el propio Álvarez Conde; Fernández Suárez Bilbao, el exrector de la URJC que firmó el acta de convalidaciones del diputado del PP y la profesora Alicia López de los Mozos, la profesora que le calificó en la única asignatura que no lo hizo el director del máster. La firma de ella también está en el acta falsificada del trabajo fin de máster de Cifuentes.

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