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José Luis Ábalos, el pacificador interno

El ministro de Fomento mantendrá su cargo de secretario de Organización del PSOE

José Luis Ábalos, que será ministro de Fomento en el Gobierno de Pedro Sánchez. EFE

“Puede ser la parte más sólida y confiable del futuro Gobierno”. Quien así habla de José Luis Ábalos (1959, Torrent, Valencia) es uno de los presidentes autonómicos socialistas más críticos con Pedro Sánchez. En el año que ha cumplido como secretario de Organización del PSOE, Ábalos ha logrado granjearse una buena relación con la mayoría de los barones que se enfrentaron a Sánchez en las primarias. Por su talante, se ha erigido como el principal vínculo entre la dirección y las federaciones críticas, donde solo se oyen palabras elogiosas hacia él. “Entiende el partido, su tradición, y tiene una idea cabal de España”, se dice en estos territorios del nuevo ministro de Fomento, que Pedro Sánchez, sabedor de su labor de pacificación interna, mantendrá en el cargo de lugarteniente del partido.

Como ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, Ábalos tendrá el mismo rol que ocupó Pepe Blanco en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Dos puestos con gran encaje porque el cometido bascula sobre la cohesión territorial, en el país y en el partido. El número tres del PSOE suena además como portavoz del Gobierno, un puesto que también ostentó Blanco.

A pesar de que Sánchez situó en su dirección a Adriana Lastra como número dos, con el paso de los meses el secretario de Organización socialista ha ido asumiendo el rol más predominante en el partido tras el secretario general, toda vez que Sánchez le ha confiado los asuntos de mayor calado y le ha elegido como el portavoz más autorizado. El último caso, la presentación de la moción de censura que ha aupado a Sánchez a La Moncloa, pero antes, Ábalos ha sido el encargado de ser la voz del PSOE en lo momentos en los que el país se ha enfrentado a las situaciones más complejas, especialmente en el conflicto de Cataluña. El líder socialista cuenta con él en su círculo más próximo para la toma de decisiones.

El nuevo Ministro de Fomento tiene una dilatada trayetoria en la Administración. Ingresó en la política a principios de los años ochenta y desde entonces ha enlazado cargos públicos, como el escaño de diputado en el Congreso las últimas cuatro legislaturas. Sobrevivió incluso en la dirección del grupo parlamentario en la época de la gestora socialista, porque se absuvo en la investidura de Mariano Rajoy, aunque siempre apoyó a Sánchez.

Maestro de formación, aunque solo ejerció un año, sus primeros pasos en la Administración los dio como jefe de gabinete en la Delegación de Gobierno de la Comunidad Valenciana. En esa comunidad fue director de Cooperación Internacional (1989-1992), concejal del Ayuntamiento de Valencia en la época de Rita Barberá (1999-2009) y diputado provincial (2003-2007).

Hijo de un extorero conquense a quien la guerra frustró la carrera, Ábalos está casado y tiene cinco hijos. Es un amante de Latinoamérica, y conoce a la perfección Colombia y Perú, donde trabajó como consultor de cooperación internacional. En el Ministerio de Fomento y en el principal poder orgánico del PSOE, Ábalos seguirá siendo un puntal de Pedro Sánchez.

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