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ISSAC QUERUB, Presidente de las Comunidades Judías de España

“El boicot a Israel es antisemitismo”

El líder de la comunidad judía española dice que ha habido importantes restituciones en años recientes

Isaac Querub, en la redacción de EL PAÍS, el día 21.

A pesar de algunas medidas tomadas en el pasado reciente, queda mucho por restituirle a la comunidad judía de España. Por ejemplo, uno de sus lugares históricos de culto, la sinagoga de Toledo, es todavía una iglesia desacralizada. Las creencias y costumbres de esta comunidad son aún desconocidas para una gran mayoría de los españoles, muchos de los cuales desconocen los detalles de la expulsión decretada por los Reyes Católicos en 1492. Entonces fueron desterradas hasta 150.000 personas. Más de cinco siglos después sólo viven en España unos 45.000, según datos de la Federación de Comunidades Judías de España. Isaac Querub (Tánger, 1956) deja el año próximo la presidencia de esa organización, que agrupa a las comunidades y organizaciones de esta confesión en el país.

Pregunta. ¿Cómo ha cambiado la comunidad judía en estos ocho años?

Respuesta. Ha cambiado mucho, pero también ha cambiado España. Creo que hay dos etapas: una España preconstitucional y una España postconstitucional. Los judíos se sienten bien y se sienten muy integrados porque España nos ha tratado bien.

P. La España preconstitucional sometía a los judíos a persecución.

R. No voy a decir persecución. Persecución la hubo antes de 1492 y durante los 500 años posteriores hubo un silencio y no había prácticamente judíos, no se nos quería y éramos meramente tolerados. Pero después de la Constitución, los judíos fueron de nuevo recibidos y considerados, como dice el artículo 14, igual que el resto de ciudadanos.

P. ¿Hubo una persona instrumental para este reconocimiento a los judíos?

R. El rey Juan Carlos y su visita a la Sinagoga el 31 de marzo de 1992 conmemorando los 500 años del aniversario. A partir de ese momento, de verdad, los judíos empezamos a sentirnos en casa.

P. La legislación en los últimos años ha tomado algunas medidas a iniciativa del actual Gobierno para reparar aquellos agravios, me refiero por ejemplo a la concesión de nacionalidad a los judíos sefardíes. ¿Es suficiente con esto?

R. Creo que las iniciativas legislativas aprobadas por las Cortes fueron todas ellas extremadamente importantes. La que más, la de la introducción del estudio del Holocausto en la LOMCE. La segunda, la reforma del Código Penal. Y después, por supuesto, la ley que reconoce y otorga la nacionalidad española a los descendientes de los expulsados de España.

P. Ha habido una firma de un acuerdo con el Ministerio de Educación importante. ¿Qué efectos prácticos va a tener para ustedes?

R. La educación es clave. La justicia es importante, la ley es importante, pero nada como la educación para cimentar una convivencia auténtica y real. Eso es una inversión a largo plazo. Los prejuicios, los estereotipos no se cambian de un día para otro.

P. Habla de educación, y es algo conocido que en determinadas universidades españolas hay una gran actividad que se conoce comúnmente como BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel), que en realidad se viene a traducir por no hacer negocios con Israel, no invitar a académicos de Israel, no invitar a artistas de Israel... Los que promueven este tipo de iniciativas defienden que no es antisemitismo lo que les mueve, sino simplemente condenar abusos de derechos humanos. ¿Qué tiene que decir a esto?

R. Que estos señores lo que promueven es una nueva judeofobia. Ya lo decía Albert Camus, “Donde prolifera la mentira, se anuncia la tiranía”. Y esto es lo que hacen estos señores. Lo intentaron con el cantante Matisyahu. La federación se opuso desde el primer momento, porque era inadmisible que no se pudiera invitar o que se denegara a un cantante americano de religión judía porque era judío, y a él estos señores le pedían explicaciones sobre su actitud u opinión respecto al conflicto en Oriente Medio.

P. ¿Por qué es tan importante para comunidades como la suya que Jerusalén sea reconocida como capital de Israel?

R. En primer lugar, porque es la capital de Israel, y así lo ha votado la Knesset, el Parlamento de Israel. En segundo lugar, quizás se ignora, pero nosotros no, el vínculo espiritual que existe entre el judío y Jerusalén es innegable, no solo porque se habla de Jerusalén más de 800 veces en la Torá, pero al judío, desde la cuna, se le habla de Jerusalén. No tiene sentido el pueblo judío sin Jerusalén, como no tiene sentido Jerusalén sin el pueblo judío. Y cuando hablamos de Jerusalén, hablamos también de la tierra de Israel.

P. En relación con esto, ayúdeme a entender por qué Donald Trump es tan popular en Israel o lo parece desde fuera al menos.

R. Independientemente de lo controvertido que sea el hombre, este presidente de los EE UU está diciendo cosas interesantes, verdades que pueden doler a mucha gente.

P. ¿Cómo cuál?

R. Como las ayudas que se otorgan a la Autoridad Palestina y el mal uso que se hace de ellas. Como que la Unión Europea u otras instituciones financian el terrorismo. Como que desde la Autoridad Palestina se difunde desinformación o mentiras. Como que la Autoridad Palestina da la impresión de que no tiene la mínima intención de acordar una paz. Israel no tiene interlocutor. ¿Con quién se va a hacer la paz? Falta un Sadat entre los palestinos. Y desde el luego, el tema palestino es uno de los temas candentes y pendientes de resolver para Israel.

P. ¿Podría explicar un poco lo de la financiación del terrorismo por parte de la UE? Porque es una afirmación bastante seria.

R. Es muy seria porque desde muchas instituciones de la UE sale dinero con poco control y que llega a la Autoridad Palestina en Cisjordania y que llega a Hamás en la Franja de Gaza. Pero mucho de ese dinero es desviado por todas estas instituciones palestinas para premiar a los terroristas que matan a ciudadanos inocentes israelíes.

P. ¿Cómo se explica la creciente cifra de judíos en Europa que se van a vivir a Israel? Hay números crecientes en Francia y en otros países. No sé si aquí en España es similar, pero las cifras van en aumento cada año.

R. Primero, que Israel es un país muy atractivo para los jóvenes judíos del mundo entero. Pero, por otra parte, es cierto que en Francia se han dado altas dosis de actos antisemitas, pero también se han matado judíos por el mero hecho de ser judíos. Cuando se ha rendido homenaje a los asesinados, no siempre se ha recordado que había judíos entre los asesinados. Creo que algunos judíos, como por ejemplo los judíos franceses, aprenden de la historia.

P. ¿Hay antisemitismo aún en España?

España no es un país antisemita, pero en España subyacen prejuicios y estereotipos antisemitas debidos a muchas cosas, debido a lo que la Iglesia católica, en algún momento, pudo difundir, debido a la ignorancia, puesto que durante 500 años no ha habido judíos, y para muchos todavía llevamos cuernos y rabo, y debido a muchos estereotipos y prejuicios derivados del conflicto actual en Oriente Medio.

R. ¿Es criticar a Israel ser antisemita?

P. No toda la crítica contra él es antisemita, pero creo que hay mucha gente que, cuando critica a Israel, es profundamente antisemita, cuando se demoniza a un Estado, cuando se deslegitima a un Estado, cuando se niega la viabilidad de un Estado. Eso no lo hacen con otros países. Hacías referencia al BDS, no hacen con otro cantante lo que hicieron con Matisyahu, porque supuestamente había cantado delante del Ejército israelí.

P. ¿Qué tiene pendiente por hacer en estos 12 meses que quedan por delante?

R. No me gusta personalizar las cosas. El legado es sencillamente el que las generaciones venideras, nuestros hijos y nuestros nietos, se sientan bien y contribuyan a que España sea un país mejor. Y es lo que hemos hecho siempre los judíos en aquellos sitios donde hemos estado, contribuir a que ese sitio sea mejor, más amplio y más diverso. Sí, hemos reivindicado la Sinagoga de Toledo. Allí eso es una cuenta pendiente. Hemos hablado con la Conferencia Episcopal.

P. ¿Como sinagoga?

Que se reconozca como sinagoga y se devuelva de manera simbólica. No hemos hablado de dinero, ni de propiedad. Entendemos que la sinagoga debe estar abierta al público, pero creemos que debe ser reconocida como sinagoga.

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