Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EP Local BLOGS CRÓNICAS
DEL PAÍS

Formar a pilotos de drones profesionales: el nuevo reto de las autoescuelas españolas

Los centros de formación vial buscan ampliar su área de negocio en el mercado de la aeronáutica "manteniendo los estándares". El sector más tradicional critica la devaluación de la enseñanza

Un profesor imparte una clase de drones. En vídeo, uno de los cursos de formación de pilotos de drones de Emergencias de Aerocámaras.

El sector de la aeronáutica sigue evolucionando y el negocio en torno a los drones no ha hecho nada más que empezar. Las oportunidades son infinitas en múltiples campos lo que se traduce, según las últimas estimaciones, en miles de millones de euros a escala global. Por eso, las autoescuelas españolas no quieren quedarse atrás y buscan nuevas alianzas para salir más fortalecidos de los tiempos de crisis formando a futuros pilotos profesionales de estos aviones no tripulados. “En lo que va de año una veintena de ellas ya han comenzado los trámites para dar este tipo de cursos y se prevé que lleguen a un centenar antes de 2019”, explica Javier Llamazares, director de la Fundación de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE).

El organismo —junto a la empresa formadora Cinetic Plus— se encargará de nutrir de los conocimientos adecuados a los alumnos “sin bajar la calidad”. Los profesores de cada autoescuela recibirán una formación de dos meses antes de impartir el programa. Una iniciativa en la que no existe un consenso generalizado, como apunta Jaime Pereira, gerente de Aerocámaras, al aludir que se generará “una falta de control y de seguridad en la enseñanza”.

“Somos conscientes de lo que conlleva el proyecto y estamos capacitados. Llevamos muchos años formando no solo pilotos de drones, también de helicópteros y en otras áreas estratégicas”

Pereira, al frente de un centro especializado en la formación de pilotos de drones —en la actualidad pasan por sus aulas 3.000 alumnos distribuidos en 20 instalaciones— afirma “sentirse sorprendido con la noticia”. “La aviación no tiene mucho que ver con la seguridad vial”. Y añade: “Se va a perder en calidad, no es lo mismo ofertar clases con pilotos comerciales e ingenieros aeronáuticos de forma directa que con terceros. Pierdes el control de lo que se da en cada autoescuela”, sostiene. Un punto en el que difieren desde CNAE. “Nos avala la experiencia y calidad como formadores. Pensamos que el objetivo pasa por profesionalizar un sector en auge que dará soporte a las necesidades de muchas empresas”, matiza Llamazares que recuerda que los trabajadores de Cinetic Plus provienen de un centro de entrenamiento autorizado como ATO por la Agencia estatal de Seguridad Aérea.

En abril se espera contar con la primera promoción de autoescuelas aptas (ya se han sumado varias de Burgos, Murcia o Madrid). Tras ello, los interesados cursarán una parte online teórica y otra práctica —esta de forma presencial— con una duración total de dos meses. El certificado capacitará para el título de piloto de dron avanzado con un peso máximo de hasta 25 kilos. Muchos centros podrán usar las mismas instalaciones donde se llevan a cabo los exámenes de conducir.

“Cada una de las autoescuelas que se unan se regirán por un plan de vuelo gestionado por Cinetic Plus con lo que todos los alumnos contarán con un mismo manual”. No vemos una merma ni en el temario ni en las infraestructuras donde se imparta la formación”, sentencia el director de CNAE. Sin embargo, la experiencia del día a día a juicio de Pereira, es un factor “indispensable” para formar buenos pilotos de drones. “Tenemos pilotos que trabajan todos los días (ellos son nuestros profesores) y están más duchos en responder cuestiones y percatarse de posibles fallos”.

Antonio Sousa, responsable de formación de Cinetic Plus con sede en el aeropuerto de Cuatro Vientos de Madrid, entiende que “haya reparos para abrir el mercado a la competencia” y que “existan operadores que se puedan sentir incómodos”, pero no acepta que se les ataque “con el pretexto de que no se vayan a cumplir los estándares”. “Los cursos se encuentran triplemente fiscalizados”: por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, por el CNAE y por la empresa independiente IMQ. Sousa indica que el potencial es enorme y agrega que el acuerdo alcanzado es muy interesante en cuanto a su envergadura.

En la actualidad, hay abiertas 9.000 autoescuelas en España. La extensa red de centros también fomentará, en una fase más adelantada, la movilidad entre sus alumnos de una comunidad autónoma a cualquier otra. “Somos conscientes de lo que conlleva el proyecto y estamos capacitados. Llevamos muchos años formando no solo pilotos de drones, también de helicópteros y en otras áreas como en organismos militares y de defensa”. 

Hoy día, este tipo de cursos cuestan, de media, unos 1.000 euros. Para Sousa el argumento de que esta iniciativa creará un “mercado low cost” es errónea. “Se llegará a un punto medio, como en otros sectores. Lo que no se podía permitir eran los precios abultados que se daban tiempo atrás. ¿8.000 euros por un taller de filmación de drones? En un futuro no muy lejano, poseer este certificado se convertirá en una necesidad y cuanto más accesible sea para la población general, mayor beneficio aportará a la economía del país".

Síguenos en Twitter y en Flipboard

"Apostamos por la adopción de nuevas tecnologías"

El director de la Fundación CNAE, Javier Llamazares, no esconde que los intereses de los más jóvenes han cambiado en los últimos años. "Hay alrededor de 30 millones de conductores en España, pero somos conscientes de que los hábitos están modificándose y que los nuevos modelos de transporte colaborativos emergen con fuerza". El empuje de iniciativas como la limitación del tráfico en grandes ciudades y los conflictos entre la Administración y los examinadores en los últimos tiempos han asfixiado a un buen número de autoescuelas, abocando a una parte de ellas al cierre. 

"Lo que nos han transmitido algunas autoescuelas es su interés ya no solo desde el plano económico, que también, sino una apuesta por la implantación de la innovación y la investigación", comenta Llamazares. En el caso de los drones, "pasaría por desarrollar una línea de formaciones específicas novedosas para profesionales como puedan ser topógrafos, técnicos de prevención o personal de servicios de emergencia". Llamazares apunta que desean ir poco a poco, "sin prisas". "No se trata de que se adscriban un gran número de centros en poco tiempo, sino de dar un completo servicio a nuestros alumnos".