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Pamplona coloca las dos primeras placas en recuerdo de víctimas de ETA

El Ayuntamiento gobernado por EH Bildu señalará los lugares donde fueron asesinados el policía Ángel Postigo y el adolescente Alfredo Aguirre

Placa conmemorativa a Alfredo Aguirre asesinado por ETA.
Placa conmemorativa a Alfredo Aguirre asesinado por ETA.

En su toma de posesión, en junio de 2015, Joseba Asirón, el primer alcalde de EH Bildu en la historia de Pamplona, se marcó como primer reto la puesta en marcha de una comisión de convivencia en la ciudad. La violencia de ETA, en alto el fuego definitivo desde 2011 sigue aún muy presente en la memoria de la ciudad donde la banda asesinó a 27 personas. Hoy, dos años y medio después de su investidura, Asirón ha anunciado el cumplimiento de un compromiso que la Junta de Portavoces aprobó en marzo de 2017. A primera hora de la mañana de este jueves, operarios municipales han colocado dos placas en dos lugares de la ciudad donde se produjeron asesinatos de ETA.

En la calle Bernardino Tirapu, en el barrio de la Rochapea, han colocado la que recuerda el lugar donde cuatro terroristas realizaron la mañana del 15 de junio de 1980 hasta 10 disparos contra el policía nacional Ángel Postigo Mejías cuando se disponía a entrar en su coche. La otra placa se ha atornillado a la fachada del número 16 de la Bajada de Javier. Allí, una bomba colocada en una bolsa de basura mataba el 30 de mayo de 1985 al policía Francisco Miguel Sánchez y a Alfredo Aguirre, que tenía 14 años. La placa colocada hoy recuerda solo a Alfredo ya que uno de los requisitos que había marcado el consistorio es que se realice de acuerdo con las familias, que también han preferido que la colocación se hiciera de modo discreto. El alcalde, Joseba Asirón, sí ha anunciado la celebración de un homenaje conjunto a las 27 víctimas de ETA en la ciudad, aunque sin una fecha concreta.

"No solo era una obligación moral sino toda una satisfacción y un motivo de orgullo", ha señalado el regidor pamplonés al anunciar la colocación de las dos primeras placas. Joseba Asirón ha justificado el tiempo pasado entre la decisión tomada por los grupos políticos del ayuntamiento y la colocación efectiva de los recuerdos en el hecho de que ha sido él personalmente quien ha mantenido los contactos con las familias de las víctimas. Una parte que "ha sido la más satisfactoria" para el alcalde que define las dos reuniones como "cargadas de emoción y difíciles de olvidar". La intención del Ayuntamiento es seguir realizando estos encuentros a medida que el Ministerio de Interior facilite el contacto de las 22 familias que aún no han podido alcanzar. Tres han sido contactadas, pero han rechazado la colocación de la placa, aunque Asirón matizaba que en uno de los casos la negativa "no era por motivos políticos sino por no tener un recuerdo perenne" del asesinato. El alcalde, no obstante, no "tira la toalla" para lograr que se pueda reconducir la relación con esas familias.

La colocación de placas en los lugares que se produjeron asesinatos de ETA se ha realizado en consenso con la Dirección General de Paz y Convivencia, que aconsejó que los municipios que lo hicieran mantuvieran el acuerdo con las familias y un texto uniforme en el que apareciera de forma clara la condición de víctima de ETA de las personas recordadas. Tres ayuntamientos navarros ya colocaron estas placas en recuerdo de los asesinatos de ETA. Se trata de los municipios de Sangüesa y Lumbier, gobernados por agrupaciones locales, y de Burguete, con alcalde de Geroa Bai. En el caso de Pamplona, se trata de la primera capital gobernada por la izquierda abertzale que realiza este tipo de recuerdo.

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