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La justicia marroquí vuelve a posponer el juicio contra una activista española

Doscientos profesionales de la cultura firman un manifiesto de apoyo a la periodista acusada de favorecer la inmigración irregular

Un helicóptero de rescate hace ensayos en alta mar.
Un helicóptero de rescate hace ensayos en alta mar.

Doscientos profesionales del mundo de la cultura en España han firmado un manifiesto de apoyo a la periodista y activista especializada en migraciones Helena Maleno, miembro de la organización Caminando Fronteras. Maleno tenía previsto declarar este miércoles ante un juez de Tánger como consecuencia de una investigación judicial iniciada en España en la que se le acusa de favorecer la migración irregular. La primera cita de Maleno ante el Tribunal de Apelación de Tánger estaba prevista el pasado 5 de diciembre, pero la defensa de Maleno solicitó el aplazamiento. Los abogados defensores volvieron a solicitar otro aplazamiento y el tribunal accedió a que la vista se celebre el próximo 10 de enero.

Durante este tiempo 200 profesionales del mundo de la cultura en España han firmado un manifiesto de apoyo a Maleno. En el escrito, firmado entre otros por el actor Javier Bardem, la escritora Almudena Grandes y el director de cine Fernando León de Aranoa, se afirma: “Helena Maleno Garzón es una reconocida defensora de los derechos humanos trabajando con personas migrantes en la frontera sur española (…). Una de sus labores como defensora de derechos humanos consiste en alertar a Salvamento Marítimo del naufragio de pateras a la deriva cuando recibe alertas de familiares de personas desaparecidas o bien llamadas de los propios migrantes desde esas embarcaciones a la deriva. Desafortunadamente, durante años Helena ha recibido ataques, agresiones y amenazas, que han tenido como objetivo acallar su voz, pero recientemente este clima hostil se ha convertido en la criminalización y el hostigamiento hacia ella”.

Maleno tiene un hijo de 20 años y una hija de 11. A principios de diciembre, cuando se disponía a declarar por primera vez ante el juez en Tánger, Maleno comentó a EL PAÍS: “Hay momentos en que me encuentro muy fuerte y otros en los que me siento peor. Tengo mucho miedo, sobre todo por mis hijos. Mañana el juez puede decidir detenerme y hay que tener prevista esa situación. Cuando recibí la citación del juez mi hija me preguntó si yo iba a ir a la cárcel. Le respondía que tal vez sí. ‘Pero tú no has hecho nada’, me dijo. Y yo le contesté que a veces, defender el derecho a la vida es así, tiene estas consecuencias”.

Su hijo Ernesto ha escrito en el sitio El Salto: “Esta Navidad es excepcional, como lo es el mismo cumplimiento de los derechos en la frontera sur española. Responder a esas llamadas de auxilio con las que desperté y me acosté durante 16 de mis 20 años de vida podría ser un delito. Llamar a los servicios de rescate para proteger el derecho a la vida, podría costarle la libertad a quien me dio a mí la propia vida. Mi madre podría ir a la cárcel y con ella condenados todos los valores que nos inculcó defender siempre”.

Maleno suele aclarar que sus llamadas a Salvamento Marítimo no las efectúa con el fin de que los migrantes lleguen a España, sino para evitar que fallezcan en el mar. Los firmantes del escrito de apoyo refrendan esa tesis al preguntar: “¿Cuántos miles de personas ha podido salvar Helena? ¿A cuántas familias ha acompañado en la búsqueda de sus seres queridos? ¿Cuántos nombres ha llegado a poner sobre los cuerpos enviados por las olas a nuestras playas?”.

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