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El asesino de tres personas en Teruel era uno de los fugitivos más buscados de Italia

Se trata de Norbert Feher, de origen serbio y sospechoso de otros tres homicidios más en Italia

Minuto de silencio en Alcañiz (Teruel) por los dos guardias civiles asesinados en un tiroteo, con la presencia del ministro del interior José Ignacio Zoido (5i) y el presidente de Aragon Javier Lambán (3i).

Norbert Feher, Igor el Ruso, el fugitivo más buscado de Italia no vinculado a la mafia, fue detenido en la madrugada de ayer en Teruel después de matar a tiros a dos guardias civiles y a un ganadero en un paraje entre las localidades turolenses de Andorra y Albalate del Arzobispo. Los agentes perseguían a un asaltante de viviendas cuando se toparon con este exmilitar serbio de 36 años perseguido por la policía italiana, que le acusa de, al menos, otras tres muertes.

Retrato robot facilitado por la Guardia Civil del presunto responsable del asesinato de dos agentes y de un civil.
Retrato robot facilitado por la Guardia Civil del presunto responsable del asesinato de dos agentes y de un civil.

Después de ocho horas de fuga, Igor el Ruso —también conocido como Igor Vaclavic— fue arrestado cerca de Castellón, tras sufrir un accidente de tráfico en el kilómetro 95,5 de la carretera A-226, próximo a la localidad de Cantavieja, según se recoge en una nota interna de la Comandancia de Alcañiz (Teruel). Dormitaba, no se sabe si por cansancio o como consecuencia del accidente de tráfico, a 200 metros del vehículo.

Hacia las 19.00 del jueves, los guardias civiles Víctor Romero Pérez, de 30 años y de Calanda (Teruel), y Víctor Jesús Caballero Espinosa, de 38 años y de Cádiz, buscaban al presunto cabecilla de una banda que estaba asaltando viviendas vacías en la zona. Guiados por José Luis Iranzo, un ganadero de la comarca perteneciente a una cooperativa agropecuaria, llegaron hasta una masía en el paraje conocido como El Ventorrillo. Y, al intentar acceder a la vivienda, fueron abatidos a tiros.

“Sabían que los individuos a los que buscaban eran violentos, porque en una de las casas robadas habían herido a dos personas el 5 de diciembre y en otra habían matado a un perro, por eso los guardias llevaban chalecos antibalas pero, inesperadamente y sin ellos saberlo, fueron a dar con Igor el Ruso, que una vez más tiró a matar, disparándoles en órganos vitales”, aseguran fuentes de la investigación.

Fue una fatídica casualidad encontrarse con Feher, que robó las armas reglamentarias de los agentes (dos pistolas Beretta) y huyó en una furgoneta pick-up marca Mitsubishi de color verde hasta estrellarse.

Se da la coincidencia de que agentes españoles colaboraban desde hacía semanas con la policía italiana en su localización y, supuestamente, “le tenían ubicado en Málaga, envuelto en turbios asuntos de drogas”, señalan fuentes policiales.

Pero nada más lejos de la realidad. Igor el Ruso, escurridizo y violento, había encontrado en la España despoblada de Teruel “un lugar en el que sentirse seguro”, explican fuentes de la investigación, que tardaron horas en lograr identificarle porque “se negaba a facilitar su identidad y trató de confundir a los agentes”.

Largo historial

Finalmente, ya en el calabozo, le leyeron sus derechos en italiano, “porque era el idioma que pareció entender” y lograron identificarle por la huella dactilar. Junto a su verdadero nombre, un largo historial que incluía los delitos más graves y una orden internacional de detención de Europol por causas “en diferentes países”.

Víctor Romero Pérez y Víctor Jesús Caballero Espinosa, los guardias civiles que mató Igor el Ruso.
Víctor Romero Pérez y Víctor Jesús Caballero Espinosa, los guardias civiles que mató Igor el Ruso.

Feher residía desde 2006 en Italia, donde fue arrestado y encerrado durante ocho años. A su salida de la cárcel, volvió a delinquir. Tras participar en un robo con agresión sexual, se dio a la fuga el pasado mes de abril y mató primero al propietario de un bar en Budrio y, días después, a un guardia forestal en un control, dejando también a su compañero malherido. También se le relaciona con la paliza mortal a un jubilado en 2015 para robarle.

La capilla ardiente de los agentes se instaló ayer en Alcañiz, adonde acudió el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. A medio día, la Comandancia de Teruel guardó un minuto de silencio en señal de duelo. La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela tomará declaración a Feher por videoconferencia este domingo para decidir una futura entrega a Italia en el marco de la orden europea e internacional de detención que habían dictado las autoridades de Roma.

“Fue un gran pecado dejarlo en libertad”

EFE

El ministro del Interior italiano, Marco Minnitu, trasladó ayer su “agradecimiento a las autoridades españolas” y al cuerpo de Carabinieri y mostró su solidaridad con las familias de las víctimas de los crímenes de Feher. “Ha sido arrestado en una zona que hemos indicado nosotros”, señaló el comandante de los Carabinieri, el general Tullio del Sette.

“Nunca hemos dado por perdida la búsqueda de este individuo peligrosísimo. Los últimos acontecimientos demuestran lo peligroso que era y qué gran pecado fue ponerlo en libertad en 2015, cuando todavía debía cumplir varios años en la cárcel”, dijo el jefe de los Carabinieri.

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