Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Feijóo exige que el envejecimiento y la dispersión cuenten en el reparto de fondos

El presidente gallego reclama a Rajoy desde que llegó a La Moncloa que cambie el actual modelo por "injusto e insolidario"

Feijóo, con Ana Pastor y Mariano Rajoy en un acto en Galicia.
Feijóo, con Ana Pastor y Mariano Rajoy en un acto en Galicia.

“Si [el nuevo modelo de financiación autonómica] es injusto, Galicia no estará de acuerdo ni con este Gobierno ni con el que venga”. Así anunció Alberto Núñez Feijóo en mayo de 2016 su intención de plantar cara al presidente de su partido en el diseño de un nuevo sistema de reparto de fondos entre comunidades. Fue unos meses antes de lograr su tercera victoria electoral y convertirse en el único presidente autonómico del PP con mayoría absoluta. Ahora que empiezan a resonar los tambores de esa negociación que se prevé dura, el equipo de Feijóo sostiene que están ya haciendo “todo lo posible” para que Galicia no salga “perdiendo”.

Lo que pide Feijóo es que el nuevo sistema, además de premiar a las comunidades que cumplan con el déficit, tenga en cuenta los costes reales por habitante que supone la prestación de servicios en cada territorio, frente a un modelo que solo contemple la cantidad de población. Los populares gallegos demandan que en el cálculo de los fondos se ponderen criterios como el envejecimiento y la dispersión poblacional que caracterizan a Galicia. Desde la oposición, En Marea le reprocha a Feijóo su "debilidad" ante el Gobierno central, el PSdeG-PSOE, su "pasividad" al no pedir de forma explícita una apertura inmediata de negociaciones; y el BNG, que reclama para Galicia un concierto fiscal como el vasco, su "sumisión a Rajoy".

El presidente gallego, quien ha pedido al Gobierno de Rajoy más "transparencia" sobre cómo se ha calculado el cupo vasco que acaba de ser aprobado, ha asegurado esta semana que el actual sistema de financiación autonómica que perjudica a la comunidad gallega fue "pactado" en 2009 previamente entre la Generalitat de Cataluña y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para presentárselo luego al resto de autonomías. Entonces, sin embargo, la Xunta no votó en contra de aquella propuesta que sigue calificando de "injusta e insolidaria" sino que se abstuvo para poder lograr fondos extra. Cuando en 2011 Rajoy llegó al poder, Feijóo reiteró su intención de dar la batalla ante su partido para modificar lo más pronto posible el sistema, pero hasta ahora no lo ha conseguido.