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Luz verde a la participación de España en la defensa reforzada europea

El Consejo de Ministros autorizará este viernes a Cospedal y Dastis a comprometerse con el 'euro militar' de la UE

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, con su homóloga italiana, Roberta Pinotti, este martes en la cumbre de la OTAN en Bruselas.rn Ampliar foto
La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, con su homóloga italiana, Roberta Pinotti, este martes en la cumbre de la OTAN en Bruselas. REUTERS

El Consejo de Ministros autorizará este viernes a los titulares de Defensa y Exteriores, María Dolores de Cospedal y Alfonso Dastis, a comprometer la participación de España en la cooperación estructurada permanente (PESCO, por sus siglas en ingés) de la Unión Europea en materia de Defensa, según ha confirmado la primera en Bruselas.

Está previsto que la adhesión de España a la cooperación en defensa, con la que se quiere compensar el Brexit y demostrar que el proyecto de integración europea sigue adelante, se firme el lunes y se apruebe formalmente por mayoría cualificada a mediados de diciembre. Finalmente, se incorporarán 21 países; incluidos todos los grandes de la UE, salvo el Reino Unido, por motivos obvios, y Polonia.

"España ha defendido desde el primer momento que el proyecto fuera inclusivo, que pudiera dar cabida a todos los países miembros, con independencia de sus capacidades militares. Pero eso no  nos puede hacer ser menos ambiciosos", ha explicado Cospedal al término de la reunión de ministros de Defensa de la OTAN celebrada este jueves.

A diferencia de la entrada en el euro (condicionada a determinados parámetros en materia de inflación, deuda o déficit público), la participación en el proyecto europeo de defensa no exigirá cumplir ningún requisito, pero sí asumir una veintena de compromisos cuya aplicación evaluará periódicamente la Alta Representante de la Política Exterior y de Seguridad de la UE, Federica Mogherini. Los gobiernos de Berlín, París, Roma y Madrid, que han estado en el núcleo duro de la negociación, llegaron a la conclusión de que poner condiciones previas, como un determinado nivel de gasto militar, dejaría fuera a muchos países, incluida la propia España.

Los países que formen parte de la cooperación estruturada en defensa se comprometerán a mejorar sus capacidades militares, a partir de proyectos multinacionales (con al menos tres empresas de dos o más países) que podrán ser financiados con cargo al nuevo fondo europeo; a participar en las conferencias de generación de fuerzas para las misiones militares de la UE, incluso las de alta intensidad (aunque no necesariamente a contribuir a las mismas); o a cumplir colectivamente, no de forma individual, el compromiso de la cumbre de la OTAN en Gales (2014) de destinar el 2% del PIB a los gastos militares y el 20% de los mismos a investigación, desarrollo y adquisición de sistemas. Con esta fórmula se ha buscado sortear la oposición de los países de la UE que no pertencen a la OTAN.